Hernán Lacunza: “No sirve tener reservas y un dólar que suba como un barrilete”

Hernán Lacunza: “No sirve tener reservas y un dólar que suba como un barrilete”

El hombre que eligió Macri al frente de la conducción económica explica por qué estabilizar el tipo de cambio es la clave. Dice que hay divisas suficientes para no caer en default y que llegará la plata del FMI.

Hernán Lacunza, el nuevo ministro de Hacienda, brindó una ronda de entrevistas con distintos medios gráficos y digitales el viernes por la tarde. Con Clarín conversó el viernes a las 17.30. La entrevista ocurrió en su despacho. Duró 24 minutos. El funcionario, con rostro cansado, pidió un mate cocido antes de empezar el reportaje. Lo que sigue es un resumen de la charla:

- Asumió dando señales que estabilizar el dólar es su prioridad. Esta semana empezó en $ 58,12 y cerró a $ 57,30: ¿podría ser una tendencia?

-El dólar hizo una corrección después de las PASO. El resultado electoral fue una sorpresa para el mercado. Y para nosotros. El tipo de cambio llegó el nivel que es el más alto en los últimos doce años, con lo cual está largamente por encima del equilibrio de mediano plazo, más que suficiente para equilibrar la relación comercial y financiera de Argentina con el resto del mundo. No hay razón ni de competitividad ni de flujo de capitales que pueda justificar otra corrección. Cualquier demanda adicional a este precio es meramente especulativa o irracional.

"El dólar hizo una corrección y no hay razones para que haya otra más. Es cierto que en Argentina siempre puede haber otro pico pero cualquier demanda adicional ya es especulativa".

- ¿Se puede sostener entonces?

-Las reservas están para eso, para evitar un impulso que se traslade a los precios o una volatilidad excesiva, inútil y nociva. El Presidente me dijo “cuidá a los argentinos” y en la Argentina sabemos que en los períodos electorales hay turbulencias cambiarias como en 2015 y 2017.

- Usted dice que el dólar está competitivo y en equilibrio, pero hace un año y medio el Gobierno repite el mismo argumento y en el medio los argentinos vieron pasar el dólar de $ 18 a $ 30, de $ 30 a $ 40, de $ 40 a $ 45 y ahora a $ 60…. Es el máximo en doce años pero..

-[Interrumpe] pero en la Argentina siempre puede haber otro máximo... Creo que los niveles importan. Y el dólar a $ 18 no estaba en equilibrio, estaba atrasado. En $ 57 - $ 60 no está atrasado. ¿Qué quiero decir con esto? No es lo mismo defender un dólar en $ 18 que en $ 57 o $ 60. No sirve tener reservas en el BCRA y un dólar que suba como un barrilete. El Banco Central maneja una política de flotación administrada convencido de que debe evitar los vaivenes cambiarios excesivos.

"Puede salir el tiro por la culata si uno toma más medidas para aliviar el bolsillo de manera aislada: se generaría más incertidumbre y traería más inflación".

-¿Diría que es un tipo de cambio fijo este de $ 57?

-No. Pero tampoco es un dólar sometido a las fuerzas libres de laoferta y la demanda donde se mezclan razones de mercado, racionales y especulativas. Para cuidar a los argentinos hay que dar una referencia nominal del tipo de cambio. La semana anterior no es que se paralizaron las ventas de autos e inmuebles... ¡era difícil dar precios para la indumentaria! Para reestablecer los contratos cortos es clave dar una referencia con el dólar.

-¿Por qué no baja el riesgo país?

-Porque no se sabe quién gobernará después de diciembre.

- ¿Puede bajar?

-Irá bajando en la medida que haya concurrencia entre los candidatos sobre algunos principios macroeconómicos básicos que deben trascender a un gobierno: no mentir con las estadísticas, cuidar el superávit fiscal y que el default no sea una opción.

"No veo razones objetivas para que el Fondo Monetario no gire el dinero del próximo desembolso. Cumplimos con todos los compromisos monetarios y fiscales que asumimos".

- ¿Estudia más medidas para el bolsillo?

-Puede ser. El Presidente me solicitó cuidar a los argentinos y eso significa estabilidad cambiaria pero también dar alivio a los bolsillos. Pero las medidas no deben pensarse como anuncios puntuales sino integrales; de lo contrario puede salir el tiro por la culata. Podría ser peor si se dan medidas con costo fiscal que agraven el déficit y comprometen el acuerdo con el FMI.

- ¿Pero si son expansivas no ayudarían a salir del pozo?

-Se generaría más incertidumbre y se perjudicaría a todos porque la mayor incertidumbre cambiaria termina generando más inflación.

- ¿Y para la inflación habrá más medidas? Se espera un salto en agosto y septiembre...

-Repito lo mismo, ya se tomaron medidas y hay que esperar. La economía es parecida al cuerpo humano. Cuando se aplica una dosis de $ 80.000 millones como la semana pasada no es que ya están en la calle esos recursos y se sienten en la góndola, surtidor o bolsillo. Son un montón de beneficiarios que demorarán en ver mejoras en su poder de compra. Además, el traslado de precios de la suba del dólar no es inmediato y todo no ocurre en un día. La macroeconomía es un transatlántico no una lancha rápida. No puede darse una noticia por día.

"Esto es paso a paso: estabilizar, aliviar y, después, proyectar".

- ¿Habló con el FMI? [Nota del editor: Lacunza recibió este sábado a la misión del FMI en Hacienda y lo mismo hará este domingo]

-Lo hice el lunes por la noche. Estaban para venir en la semana pero les pedí que me acomodara unos días y llegan este sábado. Trabajaremos el fin de semana.

- ¿Cómo cayó en el FMI el paquete expansivo de medidas fiscales que anunció el Gobierno?

-No me hicieron ningún tipo de comentarios. Compartimos nuestras proyecciones fiscales. Yo las hice públicas el martes. De todos modos será parte del análisis del fin de semana con el organismo. A nosotros nos da que las medidas no tienen costo fiscal porque los $ 80.000 millones se compensan con el aumento de la recaudación.

- ¿Cree que el desembolso de US$ 5.400 millones de la quinta revisión llegará a tiempo? Está previsto para fines de septiembre o principios de octubre según el cronograma original.

-Confío en que sí. Pero todavía falta. Primero tiene que hacerse la misión y luego reunirse el Board.

- Hay quienes señalan que el FMI no puede desembolsar US$ 5.400 millones si no se cierra el programa financiero y no mejoran las perspectivas de éxito del programa...

-Mire, no veo razones objetivas para que no se gire el dinero. Cumplimos con todos los compromisos que asumimos en el acuerdo, fiscales y monetarios en el segundo trimestre.

- Pero el dólar subió, ¿la sostenibilidad de la deuda no se deterioró y el FMI observará ese punto?

-No lo sé. De repente la deuda en los últimos quince días bajó tras pagar el repo con los bancos por US$ 2.600 millones y bajar la deuda por US$ 12.500 millones.

-¿Cómo será la reunión con el staff el fin de semana?

-No puedo anticipar lo que no sé. Pero imagino un encuentro que servirá de aproximación de criterios. No mucho más.

"El tipo de cambio no está fijo pero tampoco sometido a las fuerzas de la oferta y la demanda"

- ¿Hay dólares suficientes para pagar la deuda y cumplir el programa de Letras?

-Hay unos US$ 60.000 millones de reservas en el Banco Central [N.E.: al viernes habían cerrado en US$ 58.259 millones].

- Argentina tomó medidas de alivio y el FMI se mantuvo en silencio, ¿qué opina?

-Me parece bien.

- ¿Pero no es extraño que el organismo venía apoyando cada anuncio o política que tomaba Hacienda o el BCRA y esta vez no diga nada?

-Entiendo la ansiedad que hay. El Fondo publicó un comunicado el martes después de que hablara yo y Guido Sandleris. El organismo no se mantuvo en silencio sino que no había nada para decir.

- ¿Subiría retenciones para fortalecer la recaudación?

-El tablero de opciones que tenemos incluye todo tipo de propuestas que están bajo análisis. No anticipo lo que no tengo decidido y tampoco desmiento nada porque si no no termino más. Nuestro enfoque de medidas, vuelvo a repetir, es integral: evaluamos cómo afecta una medida a un sector en particular pero también qué beneficios o perjuicios implica para el resto.

- Cómo el congelamiento de las naftas a las provincias productoras.

-Las provincias no pierden sino que dejan de ganar porque sus recaudaciones no captarían el aumento de los precios de los combustibles que se registraría si no se fijaran. Pero la medida no baja sus ingresos.

- ¿Qué hay con la ofensiva del PJ para frenar la baja del IVA en alimentos y Ganancias que perjudica a las provincias?

-La rebaja constituye un alivio para los ciudadanos que viven en esas provincias y, en todo caso, el mayor costo lo sufrirá la provincia de Buenos Aires.

¿Pero el reclamo de las provincias no es justo?

-El federalismo significa que cuando la recaudación aumenta se comparten los beneficios. Pero cuando viene la mala el esfuerzo debe ser compartido. La medida tiene vigencia hasta fin de año. Pero habría que discutirlo en el Presupuesto 2020 si se piensa extender en el tiempo.

- ¿Volvió a comunicarse con Cecilia Todesca y Guillermo Nielsen, los referentes económicos que designó Alberto Fernández?

-No. Nos pusimos de acuerdo en una cosa: cada uno que tenga y haga su campaña pero que no sea un excusa para poner en riesgo la estabilidad.

- ¿Es un ministro de Hacienda que conduce una economía para ganar una elección o evitar un colapso?

-Los dos objetivos son concurrentes. Para ganar una elección hay que tener una economía estable y la estabilidad derrama sobre el resto. La situación de la tasa de interés, el precio de las naftas, el empleo y las provincias se agravan si el dólar no se calma.

"Con Guillermo Nielsen y Cecilia Todesca coincidimos en que la campaña no sea una excusa para poner en riesgo la estabilidad".

- ¿Qué economía dejaría si termina su gestión en diciembre?

-Una con un punto de partida más saludable que en 2015. Cambiamos los déficit gemelos por superávit, el dólar es más competitivo y las tarifas están corregidas en una gran proporción.

- La oposición no dice lo mismo: más inflación, más deuda y un déficit financiero elevado

-Por eso son oposición, porque no pensamos igual.

- ¿Planea viajar a Estados Unidos?

-No por ahora.

- Cómo hincha de Racing, ¿diría que hasta octubre es paso a paso?

-Es una buena definición. Estabilidad, alivio y, por último, proyectar el 2020. Paso a paso.

- ¿Cuántas horas trabajó esta semana?

-Unas veinte por día. Arranqué el domingo pasado en casa con mi equipo, el lunes trabajamos en el Banco Provincia, hablé con el FMI y luego fui a casa donde me quedé escribiendo el discurso hasta las 3 de la mañana del martes en la cama. A las 8 de la mañana ya estaba en la Rosada para la jura, luego hablé en Hacienda y me puse a trabajar.

- ¿Qué estaba haciendo exactamente cuando le ofrecieron este trabajo?

-Almorzando con mi familia, en Neuquén, me había escapado por el fin de semana largo. La noche anterior había hablado con María Eugenia Vidal unas dos horas sobre la situación económica. Al otro día me llamó para avisarme que Dujovne había renunciado y había consenso en la mesa chica para que fuera una alternativa. Me gustó la idea y dije que estaba dispuesto. Hay que estar donde hay que estar en estos momentos; no hay espacios para especulaciones personales. Vidal me pasó ahí mismo con el Presidente y me tomé el primer avión. Dejé el almuerzo.

-¿Tuvo tiempo para ver Racing-River?

-Hasta el tercero de River.

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