Washington, Quito y Moscú tienen en sus manos el destino de Snowden

Washington, Quito y Moscú tienen en sus manos el destino de Snowden
Tras su huida de Hong Kong, lo que produjo un incidente diplomático entre EE UU y China, el ex topo de la CIA permanece en zona de tránsito de la capital rusa a la espera de encontrar un país que esté dispuesto a asilarlo.
Las cinematográficas peripecias del joven Edward Snowden provocaron un verdadero escándalo internacional cuyo desenlace es hasta ahora incierto. Un día después de que el ex empleado de la CIA huyera de Hong Kong para refugiarse en Moscú, EE UU advirtió a China que el caso tendrá un impacto negativo en las relaciones entre ambos países y pidió a Rusia la extradición inmediata del informante. En ese marco, Ecuador evaluaba anoche la posibilidad de brindar asilo a Snowden, una opción que tensaría aun más los desgastados vínculos entre los gobiernos de Rafael Correa y Barack Obama.

El profundo malestar de la Casa Blanca con China por dejar partir al "topo" de la CIA fue expresado ayer por Jay Carney. "Estamos frustrados y decepcionados. Se trata de un grave revés. No hay dudas de que habrá un impacto negativo en las relaciones entre Washington y Beijing", dijo el vocero del gobierno estadounidense. Carney agregó que Hong Kong –donde estaba refugiado Snowden tras develar los sistemas de espionaje de la Casa Blanca– había sido advertido sobre la urgencia que demandaba el caso y que su viaje podría haber sido impedido por las autoridades. "China no honró sus acuerdos", aseguró el vocero presidencial.

En respuesta a las duras declaraciones de Carney, el gobierno chino dijo que "respeta las decisiones de las autoridades hongkonesas de acuerdo con la ley", ya que la ex colonia británica posee la autonomía suficiente para definir lo que sucede en los márgenes de su territorio.

Pero la Casa Blanca no sólo criticó a China. También apuntó contra Rusia, país al que Snowden llegó el domingo por la tarde después de tomar un vuelo de la empresa Aeroflot. "Esperamos que Rusia colabore y considere las opciones que tiene para expulsarlo", declaró Carney, quien recordó que "muchas veces Estados Unidos envió criminales" al país presidido por Vladimir Putin.

Al cierre de esta edición, Snowden permanecía en un hotel del Aeropuerto Internacional Shermetyevo, de Moscú. El edificio se encuentra en lo que se conoce como "zona de tránsito" internacional, por lo que el joven no ingresó formalmente a territorio ruso y, por ese motivo, las autoridades locales no pueden detenerlo.

Sin embargo, su estadía en Moscú sólo sería transitoria. Según diversos medios internacionales, Snowden podría llegar en los próximos días a Latinoamérica. La hipótesis más fuerte es Ecuador, donde el ex empleado de la CIA ya pidió asilo político. De hecho, ayer el presidente ecuatoriano Rafael Correa explicó que estaba evaluando de "manera muy responsable" y con "absoluta soberanía" la posibilidad de recibir al joven de 29 años. "Analizaremos muy responsablemente el caso Snowden y tomaremos con absoluta soberanía la decisión que creamos más adecuada", escribió el mandatario en Twitter.

Además, la oficina de Migración de Quito informó que hasta el momento no había sido notificada sobre alguna posible prohibición de ingreso de Snowden. Lo cierto es que una decisión de esa magnitud podría abrir un frente de conflicto con el gobierno de Obama y tensionar aun más las desgastadas relaciones bilaterales, algo que el canciller Ricardo Patiño dijo tener muy en claro. "Consideramos por supuesto las consecuencias de nuestras decisiones, pero actuamos en base a nuestros principios", lanzó el funcionario en relación a la posibilidad de recibir al hombre más buscado por Estados Unidos. Patiño también recordó que su país reclamó en varias ocasiones la extradición de banqueros ecuatorianos prófugos de la justicia, pero EE UU no cumplió con los pedidos "en función de su soberanía". «

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