Vilma Baragiola, próxima presidenta del cuerpo, dijo que quiere que los funcionarios del gobierno municipal asistan a informar periódicamente * También anticipó que los expedientes que estén incompletos van a ser devueltos * Carlos Arroyo advirtió que "se terminó la soberbia" * En el Frente Renovador celebraron la diversidad de voces que habrá en el recinto
El dato principal es la pérdida de la mayoría por parte del bloque del partido gobernante. Acción Marplatense pasará de 13 a 7 concejales sobre 24, con lo que ya no podrá aprobar sin necesidad de otros votos los proyectos del intendente Gustavo Pulti.
En ese esquema, también cambiará el rol de la oposición, que ya no se podrá limitar a cuestionar las decisiones del oficialismo y votar en contra los expedientes clave. Es que, si en cada debate todos los bloques opositores adoptaran esa postura en forma conjunta, el Concejo se transformaría en un obstáculo para el gobierno municipal.
La próxima presidenta del cuerpo legislativo, la radical Vilma Baragiola, asegura que ahora se van a utilizar "las herramientas más valiosas de la democracia, que son el diálogo, la mesa de trabajo y la búsqueda de consensos" para resolver los problemas de la ciudad.
Con todo, la concejal de la UCR advierte que la premisa del Concejo es ser un órgano de control del Ejecutivo. "Pretendo que, si necesito pedidos de informe sobre planteos que se hacen en el Concejo, se contesten dentro de los 90 días en que deben ser contestados", avisa. "También poder convocar a los funcionarios para que vengan a informar al Concejo. Me gustaría tenerlos durante el año sin ningún condicionante".
Baragiola quiere además que los expedientes lleguen completos desde el Ejecutivo. Es decir, sin que les falte ningún informe. "Si no, deberán devolverse hasta que estén en condiciones de ser tratados", señala.
Para la ganadora de las elecciones de octubre, el Concejo debe empezar a sesionar fuera de los límites del recinto, en distintos barrios de la ciudad: "Cada mes o mes y medio me gustaría sesionar afuera del recinto. En una delegación, en un colegio, en una institución barrial...".
A su entender, es primordial crear un nuevo Código de Ordenamiento Territorial. "Hay que tomarse un año y medio o dos años con la mesa de trabajo que hemos propuesto, con el Plan Estratégico, el Ejecutivo y el cuerpo legislativo, porque hasta el momento sólo se han hecho parches", cuestiona.
También cree necesaria una reforma del Código de Publicidad y un mayor tratamiento de los asuntos que refieren al puerto de la ciudad.
En cuanto al funcionamiento interno, tiene la intención de poner en funcionamiento una Comisión de Seguridad y de separar la de Calidad de Vida y Salud. "El área de Salud del municipio maneja una infraestructura importante", argumenta. Y promete que "seguridad, empleo, servicios y transparencia del gasto" van a ser los pilares de su gestión.
Minoría otra vez
El bloque de Acción Marplatense volverá a tener siete concejales como en los dos primeros años de gobierno de Pulti (2007/2009). La distribución será muy pareja: la UCR tendrá seis, el Frente para la Victoria cinco, la Agrupación Atlántica tres, el Frente Renovador dos y el Pro uno.
"Va a ser un Concejo con mucho diálogo. Vamos a llegar al consenso en los proyectos principales. Muchos de los que lo componen tienen experiencia política y saben que hay ordenanzas que van a ser tratadas en el Concejo y no pueden estar demoradas mucho tiempo", analiza el oficialista Héctor Rosso.
Acción Marplatense necesitará desde mañana hacer acuerdos con otras fuerzas para que los proyectos del Ejecutivo no naufraguen. Como si se tratara de un pedido anticipado a los opositores, Rosso enfatiza que los proyectos relacionados con la salud, la educación y los servicios públicos esenciales "no pueden estar demorados más allá del tiempo necesario".
Según el concejal de AM, a su partido no le representa "un problema" la pérdida de la mayoría porque "ya gobernó con minoría". Y en seguida agrega: "Muchas veces, aún teniendo la mayoría, buscamos que hubiera consensos".
En esa dirección, celebra que vaya a haber "un mosaico de expresiones". "Va a haber distintas voces, creo que va a ser fructífero. Va a ser una etapa buena y no nos asusta, sino todo lo contrario", asegura.
Para Carlos Arroyo (Agrupación Atlántica), el Concejo "va a mejorar muchísimo" la discusión de sus temas. "En los últimos años he asistido a una escribanía permanente en la que directamente se votaban las decisiones y órdenes que daba el Ejecutivo. He presenciado cómo, ante un proyecto determinado, paraban las máquinas hasta saber qué opinaba el intendente. Esto es inadmisible", critica.
Arroyo sostiene que con la nueva composición legislativa "va a haber más discusión pero también más argumentación y más consenso, que es el verdadero fondo de la democracia".
La nueva distribución de fuerzas, opina, "es mucho más valiosa que la anterior". Y vuelve a atacar: "Se va a terminar la soberbia que hemos tenido que soportar en este tiempo, que no se fundamentaba en razones lógicas".
Arroyo subraya que la vieja composición del Concejo "votó todas las excepciones que quiso", y avisa que ahora "no va a ser tan fácil porque va a haber controles más estrictos".
El Ejecutivo, interpreta el concejal opositor, "tampoco va a poder dibujar los presupuestos" y va a tener que gastar "en cosas interesantes y no en caprichos". En ese sentido, adelanta que va a discutir "partida por partida".
Nuevas voces
A Cristian Azcona, uno de los dos concejales que se incorporarán por el Frente Renovador, le hubiera gustado, precisamente, que el presupuesto 2014 se discutiera con la nueva composición legislativa. "Nosotros hubiéramos reasignado partidas presupuestarias importantes para seguridad, empleo y vivienda", dice.
Según el concejal electo, va a ser muy importante la diversidad de opiniones y pensamiento: "Lo que ha pasado durante muchos años es que el ejercicio democrático no fue tan bueno. Como ex defensor del pueblo, puedo decir que había expedientes que ni se trataban ni debatían".
"Con Lucas Fiorini ?destaca? vamos a ir a plantear las necesidades que hemos recogido en la campaña".
"Desde el Frente para la Victoria creemos que va a ser un Concejo Deliberante con mucha discusión política y con mucho diálogo para llegar a acuerdos en función de la gobernabilidad de Mar del Plata y Batán", dice por su parte el kirchnerista Marcos Gutiérrez, otra de las nuevas caras que tendrá el Concejo.
A su entender, a diferencia del viejo Concejo, en el que una mayoría terminaba saldando los debates para un solo lado, el nuevo va a tener la posibilidad de explorar otros caminos. Eso sí: reconoce que van a aumentar las responsabilidades de los bloques opositores. "Hasta ahora algunos podían jugar una abstención para no ponerse en ningún lugar. Pero con el nuevo Concejo vamos a tener que mostrar realmente de qué lado de los intereses o la población estamos", afirma.







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