Dijo que hará "todo lo posible" por recuperar los recursos y pidió al Congreso debatir cuanto antes una solución; sin embargo, en su entorno no descartan un decreto de Macri
María Eugenia Vidal se puso al frente del reclamo para que su provincia recupere los recursos del fondo del conurbano y el fondo de infraestructura social, dos partidas que hoy nutren los presupuestos del resto de los distritos del país, pero esquivan las arcas bonaerenses. "Mi obligación es defender esos fondos y hacer todo lo posible por recuperarlos", dijo ayer la gobernadora bonaerense, y adelantó que llevará ese reclamo al Congreso de la Nación, una cita que se cumplirá la semana que viene.
Como reveló LA NACION, la misión trazada por Vidal cuenta con el visto bueno del presidente Mauricio Macri, que así se lo hizo saber a sus funcionarios hace dos meses, en una reunión reservada en Olivos.
La forma de recuperar esos fondos es analizada desde entonces por los equipos de los ministros del Interior, Rogelio Frigerio, y de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, con el equipo bonaerense que conduce el ministro de Economía, Hernán Lacunza.
Tanto en Balcarce 50 como en La Plata exploran un proyecto que modifique la ley 24.073. La norma define que el 10% de la recaudación del impuesto a las ganancias se destina al fondo del conurbano y el 4%, al fondo de infraestructura social.
El fondo del conurbano fue creado en 1992 para devolverle a Buenos Aires los puntos de coparticipación que había perdido en los 80. Pero en 1996 fue congelado en 650 millones de pesos. Cuando regresó la inflación, la recaudación de Ganancias fue creciendo, pero no la parte bonaerense. En 2015, el fondo recaudó $ 37.000 millones, que se repartieron entre las provincias. Salvo Buenos Aires, que recibió $ 650 millones.
Así, paradójicamente, Buenos Aires es una de las provincias que menos recursos reciben del fondo que fue creado para asistirla.
La misma ley 24.073 excluyó a Buenos Aires del fondo de infraestructura social, que en 2015 recaudó casi 15.000 millones de pesos y se repartió entre las provincias según sus necesidades básicas insatisfechas.
Descongelar esos fondos por ley implica esperar que los legisladores de las demás provincias acepten restarles recursos a sus distritos. Una negociación poco viable. Por eso, la tropa de Vidal no descarta que la definición llegue con un decreto presidencial. "Para Macri es una decisión tomada", advierten.
Ayer, Vidal dijo que peleará por esas partidas. "La provincia tiene que recuperar los fondos que perdió. Mi obligación es hacer todo lo posible por recuperarlos", subrayó al terminar un acto en Morón, en el que presentó un plan de intervenciones culturales para los municipios.
Lejos de admitir la vía del decreto, la gobernadora dijo que la discusión por esos fondos "tiene que darla el Congreso" y se ofreció a "dialogar con los diputados de todas las fuerzas políticas". De todos modos, advirtió que ese debate "debe darse cuanto antes".
Ese encuentro, para el que Vidal depende de las artes del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, está previsto para la semana que viene. Pero todavía sin día ni hora fijados.
"De cada 100 pesos que la Argentina recauda la provincia aporta 37, pero recupera sólo 18" a través de la coparticipación, agregó ayer Vidal. Es algo que conocen y reconocen desde hace años tanto los mandatarios de otras provincias como quienes llegaron a la presidencia, pero que nadie se sentó a resolver. Los primeros, para no resignar recursos. Los segundos, para mantener la sumisión política de la provincia más populosa del país.
La tropa de Vidal da por seguro que Macri cortará esa tradición. Y se ilusionan. En la negociación, entonces, irán por todo: recuperar íntegro el fondo del conurbano y los 48.000 millones de pesos que, según el presupuesto 2016, recaudará este año el 10% de Ganancias. Pero saben que deberán conceder mucho si esperan conseguir un voto de un legislador no bonaerense. O evitar un decreto demasiado costoso para Macri.
Un forma es eliminar el tope del fondo del conurbano y que Buenos Aires cobre el 21% de ese total, como con la coparticipación. O eliminar el fondo en sí mismo y que esos recursos nutran la masa coparticipable. La Casa Rosada estudia otras alternativas. El proyecto podría demorar un mes más. Vidal, mientras tanto, prepara el terreno para el debate.






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