La convención bonaerense será clave para determinar la letra chica del acuerdo. El PRO y la CC esperan esa definición. En La Plata, faltan candidatos y suman las divisiones
Hasta el sábado 11 de abril no estará dicha la última palabra. Ese día se realizará la convención bonaerense de la UCR, la cual se había frustrado por la intransigente posición del alfonsinismo de no salir de Unen. De hecho, no estaban los números para el quórum propio de los “acuerdistas”. Hoy, la foto es otra.
La gente de Sanz y de la CON de Storani calcula que le sobran diez o doce votos para ratificar el acuerdo a nivel nacional con el PRO. Esto, obvio, en líneas generales; después se deberá determinar cómo es la letra chica. Y ahí está el meollo de la cuestión.
El tema no es menor, ya que de dicho encuentro también depende el armado que pueda realizar el macrismo en La Plata o la Coalición Cívica de “Lilita” Carrió.
Por ahora, dentro de la UCR hay varios sectores en pugna, de los cuales sólo uno lanzó a un precandidato. Se trata de la CON y La Cantera, que propone al médico Claudio Pérez Irigoyen. El storanismo resurgió gracias al acuerdo con el PRO, ya que “Fredy” fue un articular central de las negociaciones, y en el pago chico porque logró colar al titular de la Junta Central, el también médico Marcelo Uriarte.
Ahora, bien: Pérez Irigoyen no tiene el respaldo de Integración Radical, que reporta a Ernesto Sanz; mucho menos del alfonsinismo que representan Miguel Bazze y Diego Rovella; y tampoco del cubismo platense. Obvio que dentro de ese pequeño armado no se cuenta a Sergio Panella. Es decir: Pérez Irigoyen apenas tiene una pata de la UCR platense.
Panella, que también es radical, atraviesa una situación paradojal: la UCR lo rechaza casi en su conjunto, y sólo lo paga un sector inorgánico o desteñido del PRO, junto al macrista puro Julio Irurueta, quien reporta a las lógicas de Marcelo Daletto, operador porteño de muy buen diálogo con el oficialismo local. Pero, por ahora, está en carrera.
En los próximos días habrá una foto, que posiblemente sea muy comentada, entre el ex diputado Julio Garro; el hombre de la CC, Javier Mor Roig; y quien tiene la lapicera del partido de Carrió, Cristina Dorato. También abreva en esta alianza y participará de ese acto Claudio Frangul, hombre de Sanz en La Plata. Es decir que éste sería el grupo más policromático.
El bruerismo sigue con mayor atención el acuerdo del macrismo y el radicalismo que el desenvolvimiento del Frente Reno-vador. Considera que el rival del jefe comunal puede surgir del primer grupo, y no así del massismo, cuyas acciones hoy están en caída, y con evidentes grietas internas.









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