Analizan autorizar el regreso al país de agentes de la DEA expulsados en 2005
CARACAS (Reuters).- El gobierno de Venezuela está abierto a mejorar los tirantes lazos con Washington y está estudiando una propuesta de Estados Unidos para que vuelvan al país agentes antinarcóticos de la DEA que fueron expulsados hace ocho años por Hugo Chávez, reveló un alto diplomático venezolano.
Como no se escuchó hablar al presidente desde que fue sometido a una cirugía por cáncer hace más de un mes, cada movimiento que el gobierno hace en su ausencia es interpretado como una pista sobre cómo podría ser eventualmente el país en una hipotética era pos-Chávez .
El embajador venezolano ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton , dijo a la cadena Telesur que en las relaciones entre Washington y Caracas no había "ni frío ni calor; cero grados". Pero reveló que se estaban haciendo algunos esfuerzos por hallar terreno común.
"Hay cosas que se están haciendo con mucha seriedad y cautela -dijo Chaderton-. No estamos obligados a tener malas relaciones con gobiernos que tengan una visión diferente a la nuestra. Espero que el pragmatismo prevalezca en esta iniciativa y que lleguemos a un espacio equitativo de interés común."
Los funcionarios dicen que la condición de salud de Chávez mejora, aunque muchos venezolanos sospechan que los 14 años en el poder del presidente -durante los cuales sus encendidas críticas contra Estados Unidos lo ayudaron a ganar fama como uno de los líderes que más polarización generan en el mundo- podrían estar llegando a su fin.
Chávez suspendió la cooperación con la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en 2005 después de acusar a sus agentes de ser espías. Venezuela, que comparte una larga frontera con Colombia vigilada por pocos policías, se convirtió en un punto de tránsito para la cocaína colombiana que se envía hacia países como Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas ilegales.
Cuando se le preguntó sobre el posible regreso de agentes de la DEA a Venezuela, Chaderton confirmó que era un tema que estaba discutiéndose. "Es una de las tantas aspiraciones de la parte estadounidense y es una proposición", sostuvo.
"Nuestro gobierno decidirá, las autoridades competentes. Eso es una materia que tiene que ser estudiada por los políticos y los expertos", agregó el funcionario.
Caracas dice que invirtió mucho dinero en combatir el tráfico de drogas y muestra como evidencia de sus esfuerzos las extradiciones a Colombia y a Estados Unidos de capos de la droga de alto perfil.
También participó en operaciones conjuntas. En septiembre pasado, las autoridades venezolanas capturaron cerca de la frontera a un importante traficante colombiano, Daniel Barrera (alias "el Loco"), en un operativo que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo que había sido dirigido desde Washington por un general colombiano y que había incluido la asistencia de las agencias de inteligencia estadounidense y británica.
Según un artículo publicado hace dos semanas en El Nuevo Herald, firmado por Andrés Oppenheimer, Maduro había mantenido a fines de noviembre pasado un contacto telefónico con Roberta Jacobson, responsable de América latina en el Departamento de Estado norteamericano, para discutir la posibilidad de restaurar los respectivos embajadores en Caracas y Washington ante el inminente comienzo del segundo mandato de Barack Obama.
La última rencilla política entre Washington y Caracas estalló el mes pasado, cuando funcionarios venezolanos se pusieron furiosos después de que Obama criticara las "políticas autoritarias y supresión del disenso" del convaleciente Chávez. Avivados por años de diatriba de Chávez sobre "el imperio yanqui", muchos de sus fieles seguidores creen que Estados Unidos ha estado detrás de un amplio rango de amenazas a su revolución con sello propio, incluido un golpe que lo sacó brevemente del poder en 2002.
Al subrayar la necesidad de un respeto mutuo, Chaderton fue muy cauto y habló de una eventual mejora en las relaciones, al asegurar que Venezuela no necesita la aprobación de Estados Unidos.
"Nosotros no participaremos en un mejoramiento de relaciones pagando el precio de ser «certificado» por quien no tiene autoridad para certificar", comentó Chaderton..




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