Las alianzas políticas de Pulti fue sólo sumar un conjunto de sellos. El 16 y poco por ciento, tiene sus razones.
Marcelo Artime, Pedro Fernández y Raúl Lamacchia, no hicieron el aporte esperado. No se pusieron la campaña al hombro. Lo dejaron al intendente como peón de brega, que tuvo la dura misión de lanzar un referente nuevo en la política marplatense, cuyo respaldo ha sido excesivamente sobrio, la referencia es obvia, al doctor Alejandro Ferro. El 27 de octubre van por más.
La UCIP sostenida políticamente desde la MGP y el Banco de la Provincia, a través del alineamiento de Raúl “Rulo” Lamacchia, ha pasado directamente a la militancia partidaria y ha olvidado a los socios, empresarios y comerciantes de Mar del Plata, que viven una vertical caída de la actividad. Sin embargo Lamacchia (como Cornide y la CAME) se las arregla para cobrar, haciendo oficialismo a través de la UCIP, cuyo prestigio ha decaído notablemente ante la falta de representatividad. Taladrid, gerente de la institución, está dentro de la lista de concejales de Acción Marplatense. Pero claro con la caída de ventas y la inseguridad que reina en el sector, más el desconocimiento de los socios, dejó que desear a la hora de conseguir votos. Es un papelón serio.
Y finalmente la CGT. Según, su titular, Pedro Fernández lo entusiasmó la forma de trabajar de Gustavo Pulti, y tal vez por ello, enroló a la CGT en la lista de concejales. La representación de los trabajadores fue entregada a una lista que sólo votó el 16 % del electorado, a pesar de ser el oficialismo, manejar los aparatos y destinar millonaria inversión en propaganda electoral, que no tuvo su retorno en votos. El ex chofer de la Peralta Ramos, estaba activo, y metía bocadillos durante la campaña, pero se notaba que oía cantar los gallos pero no sabía de qué gallinero. Audacia pura. ¿Cómo se cierran esos acuerdos? Es un misterio, pero no es un enigma, que el negocio de caja oficial es un vicio que cautiva. El delegado de “la Peralta” subió cuando Domínguez se fue para arriba como …. de buzo, y luego se apoltronó en la CGT. Nada dice Fernández, de la capital nacional de la desocupación en Mar del Plata. Defiende las estadísticas del INDEC, sin importarle demasiado. Participa en comisiones de la pesca, del trabajo en negro, de la precariedad laboral, etc. El que mucho abarca mucho aprieta, y no terminan haciendo nada bien.
Pulti los eligió, pero en la Veinte20, la UCIP y la CGT, parece que prefirieron o mantenerse al margen, o es casi nulo su poder de convencimiento, y la credibilidad está reducida a su mínima expresión, a la hora de los votos no se hicieron sentir.







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