Con los vecinalistas, Scioli alienta sus propias colectoras

Busca que varios intendentes puedan adherir a su candidatura. La movida también beneficiaría a Cristina Kirchner
El proyecto kirchnerista de habilitar listas colectoras en la Provincia es resistido tanto por intendentes del oficialismo como por el gobierno de Daniel Scioli. Si bien ahora el sciolismo busca bajarle los decibeles a una pulseada con la Casa Rosada que alcanzó un fuerte voltaje y que generó todo tipo de versiones -incluso la de la ruptura de un acuerdo que siempre mostró alineado al mandatario con el universo K-, las tensiones brillaron como nunca en el universo peronista bonaerense en la última semana.

La política, se sabe, suele estar plagada de paradojas. La polémica por las colectoras aporta una más a las contradicciones con las que conviven las fuerzas políticas según el tiempo que transiten y las conveniencias electorales impuestas por la coyuntura.

En efecto, varios partidos, incluso de la oposición, que utilizaron profusamente ese mecanismo, ahora lo fustigan. En los comicios de 2009, Francisco De Narváez y la Coalición Cívica echaron mano a esta herramienta en numerosos distritos con un objetivo dual: sumar para los candidatos a diputados y, de paso, evitar pulseadas difíciles de conciliar en el armado de las listas comunales.

El Frente para la Victoria hizo lo propio: habilitó listas en diversos municipios en los que dirigentes K puros se quedaban afuera del armado oficial.

Por estos días de conflictos, esa posibilidad ha vuelto a escena. La idea K de que el diputado nacional Martín Sabbatella pueda ir colgado de la boleta presidencial de Cristina Kirchner, enfureció al sciolismo, tanto como las furibundas críticas del ex intendente de Morón a la gestión provincial.

Pero, por su parte, el sciolismo viene alentando colectoras o diversos mecanismos de adhesión en varios distritos desde mucho antes de que estallara la disputa con la Casa Rosada.

MAS DE UN MILLON

Los operadores de Scioli ha puesto la lupa sobre una docena de comunas, todos ellos gobernados por fuerzas vecinalistas. La apuesta es tentadora: sumados, esos partidos podrían aportar cerca de 1,5 millones de votos si se computa la última performance de estos sectores en sus distritos.

El Gobernador les viene prestando esmerada atención a muchos de estos intendentes que van por la reelección y que tienen amplias chances de ganar y, de paso, traccionar votos para su candidatura.

El caso más notorio es el de Mar del Plata. Allí, el intendente Gustavo Pulti buscará un nuevo período y ya sabe lo que es acordar con el FpV: fue candidato testimonial a senador provincial en los comicios de 2009. La Feliz es uno de los distritos con más inversión bonaerense y Scioli ve al alcalde local como "su" candidato.

Un cuadro bastante aproximado se registra en Pinamar, donde gobierna Blas Altieri. El intendente retornó al municipio con el abierto respaldo de Scioli, que incluso terminó quedando en la vereda de enfrente del justicialismo en esa porfía.

El gobierno bonaerense mantiene aceitados contactos también con Ricardo Ivoskus, un dirigente de origen radical que desde hace muchos años conformó una fuerza local que gobierna San Martín. Ivoskus, ya fue aliado K en los últimos comicios, y el sciolismo busca reeditar ese acuerdo en ese populoso distrito del Conurbano.

Los otros casos notorios son Coronel Suárez, donde gobierna Ricardo Móccero, Carmen de Areco (Marcelo Skansi) y Punta Alta (Hugo Stark). La figurita difícil sigue siendo Tres Arroyos, donde el alcalde Carlos Sánchez coquetea con el oficialismo pero nunca termina de cerrar un acuerdo electoral.

El sciolismo venía trabajando en estos acuerdos desde hace varios meses. Incluso, buscaba alternativas para sortear lo que, no pocos creían, la ley de internas bloqueaba sin vueltas: las ya célebres colectoras.

Antes de que estallara el conflicto, varios intendentes vecinalistas se reunieron en Pinamar para analizar el tema. Ellos también están dispuestos a sumarse a la estrategia oficial. Una movida que no sólo beneficiaría a Scioli, quien es su principal impulsor: también la hipotética candidatura presidencial de Cristina Kirchner lograría ser traccionada por estos liderazgos locales.

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