Urtubey sale ahora a rescatar el voto del PRS

Urtubey sale ahora a rescatar el voto del PRS
El vice se había ido con un portazo, presionado por los afiliados. Pérez Alsina ya advirtió que los renovadores “no son kirchneristas”.
Tempranamente, aunque calculando que apenas termine el Mundial en Brasil el país entero se sumergirá en la campaña electoral, Juan Manuel Urtubey no disimula su propósito de recomponer el Frente para la Victoria, convencido de que, solo con el PJ, las elecciones van a ser complicadas.

Así como el alto perfil del intendente Miguel Isa y el diputado Pablo Kosiner intentan frenar un drenaje de lealtades que creen percibir en el PJ, ahora parecen apelar al vicegobernador Andrés Zottos para recuperar al antiguo ulloísmo. El año pasado, Zottos dejó la alianza gobernante presionado por los afiliados del PRS que no admitieron el destrato que les hacía sentir una coalición cooptada ahora por el PJ.

Para Zottos, el regreso supone un esfuerzo supremo por prolongar su vigencia política, pero hay retornos que no se pueden concretar sin perder imagen y liderazgo.

“Yo nunca saqué los pies del plato”, dijo ayer el vicegobernador para sorpresa de quienes lo escucharon. Sin perder su habitual estilo, anunció que en los próximos días habrá rondas de diálogo con los once intendentes del PRS. “Es mucho más práctico que se pueda reeditar este frente, pero bueno, la decisión la va a tomar el partido en su mayoría. Lo que nos falta cumplir como gobierno es: la industrialización, la erradicación de las escuelas rancho y hay que seguir con la salud, así que nos queda por seguir trabajando”, agregó. “Como presidente del PRS, tengo que ser cauto, tengo que respetar las disidencias que existen dentro del partido”.

El apoyo de los intendentes renovadores a Urtubey es un punto clave. Financieramente, dependen de la caja que manejan el gobernador y el ministro Carlos Parodi, pero para los jefes comunales puede ser alto el costo político de la pertenencia a un Frente que, además, aparece identificado con el kirchnerismo.

Ayer, el ex senador nacional Juan Agustín Pérez Alsina anticipó a El Tribuno, que “no acompañaría una vuelta al frente, ya que es una experiencia agotada”. El dirigente recordó que el PJ “nos sacó del frente. No pudimos hacer ningún debate por las candidaturas y nos negaron nuestro derecho a elegir”. De ese modo evocó el conflicto que surgiera por la postulación de la errática Cristina Fiore, hoy senadora nacional. “El PJ de Salta está alineado dentro de todas las posiciones del kirchnerismo, afecto que algunos dirigentes no compartimos”, afirmó a este medio.

El otro actor de la coalición oficialista, el Partido de la Victoria, mantiene una actitud cauta. Ayer, el intendente de Tartagal, Sergio Leavy, relativizó la importancia de un regreso del PRS al urtubeicismo en el tramo final del segundo mandato. Recordó, si, que “después del mundial habrá varias cosas para discutir”.

El PV no solo fue uno de los partidos fundacionales de la coalición, sino que se sabe artífice de la elección de Rodolfo Urtubey y Fiore como senadores. Sin embargo, hoy no le perdonan al gobernador la designación de “un gabinete de amigos”, entre los cuales no hay lugar para ninguno de los dirigentes aliados.

Una explícita contradicción, por Hugo Krasnobroda

“Urtubey tendrá un millón de razones para proteger a Villalba”, decía irónicamente Andrés Zottos hace algunos meses. “Zottos miente y se hace la cenicienta sufriente”, afirmaba el propio gobernador en plena campaña electoral. Lo que parecía un enfrentamiento sin retorno entre dos dirigentes de peso de la Provincia, extrañamente hoy asoma de manera muy diferente.

O las disidencias que tenían públicamente entre sí no eran tales -y solo eran parte de la pirotecnia electoral- o las coincidencias que dicen tener ahora tampoco lo son. La crisis entre ambos fue de tal envergadura que Urtubey llegó a pedirle la renuncia a Zottos cuando el renovador fue candidato a senador nacional. Hoy, nada de eso parece haber ocurrido.

El vice no estuvo de acuerdo en el nombramiento de Gabriela Buabse como fiscal, no estuvo de acuerdo con la designación de Cristina Fiore como candidata en 2013 y no estuvo de acuerdo en el lugar que el PRS estaba teniendo dentro de la fuerza gobernante.

Urtubey, por su parte, lo calificó de “suplente”, puso en duda la golpiza que recibió su vice de manos de pegatineros y mandó a todo su Gabinete a denostarlo hace pocos meses.

¿Qué cambió de un momento al otro?

El contexto político, nada más. Zottos se quedó afuera del Senado nacional con un bajo porcentaje y difícilmente tenga fuerzas para pelear la gobernación en 2015, su verdadero objetivo.

De hecho, el propio Zottos había deslizado este año que no estaba de acuerdo con un nuevo mandato de Urtubey, cargo que el mandatario buscará indefectiblemente ahora con la anuencia de su vice.

Otra vez, los políticos se ocupan de borrar con el codo lo que escriben con la mano.

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