Urtubey en busca del voto latino

Urtubey en busca del voto latino
Por Luis Andolfi

El tiempo tiende a cambiarlo todo. Todo obedece a su dictado. Y la política no está excluida de esa mudanza. Si no, veamos.

En otros días, cuando un político aspiraba a ocupar un cargo mediante la elección ciudadana, anunciaba su candidatura ante sus eventuales votantes. Esto es, si un jujeño, pongamos por ejemplo, quería ser gobernador, intendente o legislador de su provincia natal, no anunciaba su pretensión en Salta, Tucumán o Santiago del Estero, digamos. No, lo hacía en Jujuy, que es donde iba supuestamente a cosechar los votos necesarios. Sus comprovincianos, los jujeños, en el hipotético caso que planteamos, lo elegirían, o no.

Un salteño lo hacía en Salta, un sanjuanino en San Juan, un catucho en Catamarca, etcétera. No se iban a proclamarse candidatos a pagos ajenos.

Pero ahora, por lo que se observa, las cosas parecen no ser así. Todo cambia.

Las elecciones presidenciales del año que viene nos muestran un panorama distinto, nada que ver con el que estábamos acostumbrados. La mayoría de los presuntos presidenciables, los más encumbrados candidatos (Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri, para nombrar solamente a unos pocos) se van a hacer cáscara, como se dice, de sus bondades nada más ni nada menos que a los Estados Unidos, soñando, ­quién lo duda!, con ser favorecidos con la bendición de la Casa Blanca y, en último caso, con la aprobación de Woody Allen.

Y por supuesto que nuestro gauchito gobernador, don Juan Manuel Urtubey, no se iba a quedar atrás. Según se comenta, Urtubey tendría dos planes. El plan “A” sería candidatearse a la presidencia de la Nación, y el plan “B”, si aquel le falla, sería resignarse con seguir en el Grand Bourg. Pero los autores de esos comentarios se olvidan que en su corazoncito late, y con fuerza, un tercer plan, por si aquellos dos se le esfuman: la presidencia de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Gemes que, de acuerdo con los que saben, alentaría su verdadera y criolla vocación.

El asunto es que la esbelta figura del gobernador salteño fue vista esta semana recorriendo presumida y lozana la Quinta Avenida.

Y muchos se preguntan si Urtubey tenía necesidad de copiar los pasos de Macri, Scioli y Massa, teniendo en cuenta que a él le bastan su capacidad, don de gentes y simpatía para obtener la preferencia del pueblo argentino en general, y del salteño en particular.

En su tránsito hacia el sillón en el que hoy se sienta la señora Cristina, el gauchito gobernador sabe que no tiene que dejar nada librado al azar, y que lo que abunda no daña.

Por eso es que, de fuentes irreprochables, se conoce que el verdadero motivo de su viaje a Nueva York tiene fundamentos irrebatibles: él fue en busca del voto latino.

Y añaden esas fuentes: ­que se cuide Obama!

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