Con toda normalidad se vota en Santa Fe

Con toda normalidad y buen clima se desarrollan este mediodía las elecciones en la provincia de Santa Fe, en un llamado a las urnas que definirá el futuro político de la provincia y cuyos resultados tendrán proyección a nivel nacional de cara a las internas de agosto y las generales de octubre.
Son seis los candidatos a la Gobernación provincial, pero sólo tres los que tienen mayores chances de quedarse con la jefatura de la Casa Gris: el referente del oficialista Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), Antonio Bonfatti, el postulante de Frente Santa Fe para Todos, Agustín Rossi, y el aspirante de Unión PRO Federal, Miguel Del Sel.

La puja entre los tres candidatos se intensificó en las últimas semanas, al ritmo de la nacionalización de la campaña, que contó también con la intervención a último momento del ex gobernador Carlos Reutemann, que se encargó de ratificar que no tiene "nada que ver" con el kirchnerismo, a pesar de la unidad del peronismo bajo la candidatura de Rossi.

El actual gobernador, Hermes Binner, que tiene como favorito a Bonfatti; la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, se subieron a la campaña local y respaldaron a sus candidatos en la provincia.

El martes pasado, la jefa de Estado hizo escala en el gran Rosario para apuntalar a Rossi y en ese marco cuestionó a la gestión local por no haber crecido al ritmo de la media nacional.

Esos dichos abrieron la polémica y Binner, que se postula por la presidencia con el Frente Amplio Progresista (FAP), lanzó el contraataque, al señalar que la primera mandataria estaba "mal informada" por las cifras del Indec.

Macri también estuvo en Santa Fe con Del Sel y encabezó una caravana de automóviles el domingo pasado, después de haber sacado un amplio triunfo en la primera vuelta porteña.

La elección santafesina es estratégica de cara a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias de todo el país, que tendrán lugar dentro de tres semanas, el 14 de agosto.

Un triunfo de Bonfatti en la provincia, cuarta en orden de importancia electoral en el país, podría darle un envión a Binner de cara a las internas, sumado a que su socio cordobés, Luis Juez, podría aportarle una ayuda extra si se consagra como gobernador electo en esa provincia, en las elecciones del 7 de agosto próximo.

En tanto, una fuerte caída de Rossi podría perjudicar al Gobierno nacional, que viene de una derrota en la primera vuelta de la Ciudad de Buenos Aires, que podría ratificarse el domingo 31 de julio en el balotaje porteño.

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