"Tendremos los votos para el DNU"

El jefe de Gabinete negó que se vaya a negociar una ley sobre las reservas y desestimó el reclamo opositor
El Gobierno ratificó ayer su estrategia de apostar a todo o nada al Senado para ratificar, el mes próximo, el polémico el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que propone pagar deuda privada con reservas del Banco Central (BCRA).

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se mostró confiado en que finalmente el oficialismo alcanzará la mayoría de 37 votos en ese cuerpo para alcanzar ese objetivo, mientras que el jefe del bloque kirchnerista de senadores, Miguel Pichetto, ratificó ayer que no se estudia impulsar por ahora un proyecto de ley que reemplace ese decreto, tal como reclaman sectores de la oposición.

"El Fondo del Bicentenario tiene muchísimos beneficios para las provincias. Ya se expresaron a favor 21 gobernadores -aseveró Fernández-.Lo que estamos buscando es generar previsibilidad, y cuando se genera previsibilidad baja el riesgo país."

Pichetto insistió en que, hasta el momento, no se analiza la posibilidad de reemplazar el polémico DNU con un proyecto de ley. "Hablé con la Presidenta y ella no me comentó nada en ese sentido", sostuvo en declaraciones a una radio porteña.

Más allá de la confianza que demuestre en público, lo cierto es que en el oficialismo cunde una profunda preocupación. Los mismos kirchneristas admiten serias dificultades para alcanzar la mayoría de 37 votos para aprobar el DNU: aun con sus aliados, reúne por ahora 35 voluntades. Los justicialistas pampeanos Carlos Verna y María Higonet, los dos senadores que con su voto desempatarían esta paridad con la oposición, se mantienen intransigentes en su postura: sólo aprobarán el Fondo si éste adquiere el formato de un proyecto de ley y si contempla algunos beneficios para las provincias, como la reprogramación de sus deudas con la Nación, idea que comparte con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.

Encuesta: ¿Cree que el Gobierno logrará el aval del Aceptar esta posición implica, lisa y llanamente, una claudicación política para la Casa Rosada, admiten en la cúpula de legisladores kirchneristas. Además, nada le garantiza al oficialismo que en la Cámara de Diputados ese eventual proyecto se apruebe, ya que allí se encuentra en franca minoría. Esto explica por qué Pichetto insistió en que el Gobierno no estudia impulsar un proyecto de ley. Al menos por el momento.

Ante este panorama, el oficialismo se mantiene firme en su plan A: intentar conseguir los dos votos de diferencia como sea. Por esa razón continúa en conversaciones con Verna y apunta a que los gobernadores de las provincias más necesitadas puedan revertir la posición de sus senadores, ya siendo aprobando el decreto o bien ausentándose del recinto.

El interrogante es qué sucederá si su operativo de captación de votos no arroja resultados positivos para la Casa Rosada. Aquí se abren dos alternativas. Una de ellas es negociar una ley con la oposición, idea que surgió del senador ultrakirchnerista Nicolás Fernández; pero impuso demasiadas condiciones: que ese eventual proyecto sea gemelo al DNU, que sea presentado por la oposición y que se garantice su aprobación en la Cámara de Diputados.

La otra alternativa es ir a la batalla, voto a voto, al recinto. "Si perdemos, que la oposición se haga cargo de un mayor endeudamiento del país a tasas más caras, en lugar de buscar una salida razonable para la Nación y las provincias. Que Verna explique esa posición junto al radicalismo", azuzan desde las usinas kirchneristas.

CUATRO POSTURAS

* Frente Para la Victoria: insiste en ratificar el DNU de creación del Fondo del Bicentenario en el Senado. Aún no cuenta con la mayoría de 37 votos, pero espera alcanzarla con la captación de votos vía gobernadores.

* Oposición más crítica: la UCR y el PJ disidente, al igual que la Coalición Cívica, sostienen que, antes de destinar reservas del Banco Central al pago de la deuda, el Gobierno debería sincerar el presupuesto nacional, sobre todo su déficit.

* Los árbitros: los senadores justicialistas Carlos Verna y María Higonet no rechazan el Fondo del Bicentenario, pero insisten en que se traduzca en una ley.

* Centroizquierda: con el diputado Claudio Lozano a la cabeza, propondrán que las reservas se utilicen para financiar el desarrollo, no para el pago de deuda privada.

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