El sistema que funciona en nuestra ciudad, fruto de una imposición política de Florencio Randazzo y Gustavo Pulti, dejó en la calle a millones de usuarios de colectivos, subtes, trenes y colectivos interurbanos a partir de las 18, las dificultades continuaban luego de la medianoche de hoy y los pasajeros peregrinaban en busca de un puesto de recarga, siendo la respuesta la misma “No hay sistema”. En toda la capital federal y el gran Buenos Aires.
El fideicomiso que implantó Julio De Vido con el Banco de la Nación, tenía como gerentes al consuegro del ex ministro de Planificación y al hijo, el yerno de De Vido.
La tarjeta SUBE interrumpió e proceso de instalación en Mar del Plata del sistema de aproximación de los plásticos para reemplazar la tarjeta de contacto que se usa actualmente y está al borde del colapso ya que es una técnica que ha sido superada por la modernización tecnológica.
Hay pelotudos con micrófono que usan el colectivo y pagan $ 6 pero quieren el servicio de un taxi o un remise, lo cual es una demostración de la falta de conocimiento de cómo opera el sistema en el 2016, cuando además existen medios alternativos como la bicicleta o desplazarse caminando, en ambos casos muy recomendables científicamente para la salud.
Además Mar del Plata tiene un alto porcentaje de gratuidad que subsidian los que pagan el boleto en desmedro de quienes disfrutan el beneficio. Los que pagan sufren las frecuencias, la incomodidad de viajar en unidades que desbordan de pasajeros etc. Así han venido bicicleteando a los estudiantes de la FUM con el cuento de la financiación del boleto universitario promovida por el Frente para la Victoria, que ahora mira para otro lado y le ha trasladado el problema a las actuales autoridades.
Que lo ubiquen a Maraude (ex concejal) y que explique de nuevo sus soluciones mágicas como la medicina pre deportiva para los jóvenes un proyecto de una carilla sin fundamentos que robó el sueldo haciendo ilusionismo por el estilo



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