La suba del dólar y la inflación: se recalienta la batalla entre industrias y supermercados

La suba del dólar y la inflación: se recalienta la batalla entre industrias y supermercados

Por el alza en insumos importados, llegan listas con aumentos de hasta 9% a los almacenes. Las grandes cadenas resisten. El consumo no repunta.

 

Sólo la recesión del consumo impide que el salto del 14% del dólar estalle en la inflación de la canasta básica, aunque las listas de agosto ya registran aumentos en lácteos, cigarrillos, limpieza, perfumería y bebidas sin alcohol. Supermercadistas y mayoristas batallan con la industria y definen cuánto aumentar con insumos importados dolarizados que empujan las subas.

 

“Este lunes recibimos los aumentos de los lácteos, menos la leche fluida. Todo subió un 3%, los cigarrillos 7%, limpieza y perfumería también cambió hasta un 3%. Hay un runrún que Coca-Cola viene con un 3,5% y que hay un incremento del 5% en aceites, pero hay que ver si el comerciante y el consumidor van a convalidarlos. No vamos a dejar que esto pase fácilmente, no se justifica, es un abuso”, respondió Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires (FABA), ante una consulta de Letra P.

Fuentes de la industria alimenticia indicaron que por estas horas “no observamos un aumento generalizado de precios. Cada empresa, en función de su estructura de costos y de la diversidad del portafolio, define los ajustes necesarios según su propia realidad productiva y comercial”.

 

En la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) eligieron el silencio. En mayo pasado, en el último rebrote del dólar, el ministro Toto Caputo había convocado a los gerentes de las grandes cadenas -Carrefour, Cencosud, Chango Más, Coto, Día- para explicarles que "no hay razones macroeconómicas para que la Argentina tenga inflación".

Nuevo dólar, nuevos costos, nuevos precios

Las fábricas alimenticias, reunidas en la Coordinadora de Productores de Alimentos (Copal), negocian mano a mano con los hipermercados, el denominado canal moderno, los precios de los productos.

“Las listas siempre son un consenso, en la que también entran los descuentos, las promociones e incluso el posicionamiento en góndola”, dijo a Letra P el gerente de un hipermercado que también tiene productos propios. Nadie desmiente los aumentos, sólo se discute cuándo trasladarlos a precios.

“Los movimientos del dólar, así como de otros componentes de la estructura de costos (insumos, tarifas, logística, salarios y presión tributaria) requieren ser monitoreados y evaluados en distintos escenarios. Sin embargo, la transmisión a precios no es automática, proporcional ni lineal”, dijo a este medio una fuente de Copal.

Carla Bonito preside Copal, la industria alimenticia analiza el aumento del dólar y el pase a precios

Anastasia Daicich, directora de Qualy Consultora, afirmó que “la devaluación se va a trasladar seguro, pero se ralentiza porque hay mishiadura, la demanda sigue planchada con volúmenes que no se recuperan”.

Y agregó otro factor que se suma al recorte del poder de adquisitivo: “Las tarifas se actualizan mensualmente, esto hace que grandes segmentos de la población vean mermado su poder de compra”.

En medio de un ajuste salarial que, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), dejó al poder adquisitivo de los trabajadores formales 9% por debajo del promedio de nivel de 2023.

Aumento de precios en un contexto recesivo

“Nosotros tenemos insumos dolarizados, pero no se traslada en forma automática. Los aumentos no dependen del dólar. Actualmente los precios están pisados por la demanda que no convalida nuevos aumentos”, dijo un directivo de una empresa alimenticia en diálogo con este medio.

Las compras en supermercados cayeron un 10% desde el cambio de gobierno. Las empresas, con la demanda planchada, también vienen achicando “rentabilidad” y eso también se traduce en recortes de personal.

El consumo en supermercados, autoservicios, e-commerce, mayoristas y kioscos había aumentado en el segundo semestre y volvió a caer en junio, con un achicamiento del 0,8% según el informe de la consultora Scentia.

“Si el dólar se mantiene en estos niveles es probable que en las próximas semanas veamos un ajuste en los precios, especialmente en productos con componentes importados o de alta rotación”, dijo Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

“Los primeros cuatro días de agosto, respecto de los cuatro de julio, la variación de precios en canasta de consumo masivo es del 3,2 % con más pase a precios en Bebidas que en Alimentos y aumentos casi nulos en Limpieza y Cuidado Personal", detalló.

Otra empresa, de las fabricantes de bebidas con alcohol más importante, afirma: “La malta, el aluminio y el vidrio son importados, pero nuestros precios están en el acumulado desde 2024 un 11% por debajo de la inflación”.

Los aumentos llegan a los precios

El vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), Armando Farina, aseguró que “habrá aumentos de precios, porque el incremento de los productos importados dolarizados que inciden en el producto nacional se trasladará a precios. Por ejemplo, la botella de aceite, que el 75% del producto es valor dólar, seguramente va a aumentar”.

En declaraciones a la prensa, Farina afirmó que los mayoristas venden casi las mismas toneladas de productos que en 2024, cuando todo se derrumbó, “pero bajó la calidad de lo que la gente se lleva. Ahora elige segundas y terceras marcas, lo que generó una baja de la facturación del 4,6%”.

El aumento del dólar ya empieza a impactar en los precios

 Captura de redes

El representante del sector dijo que otra cosa que complica las ventas en los mayoristas y supermercados son las compras que la gente hace fuera del país en las provincias fronterizas y la venta directa del exterior vía el comercio electrónico.

El contrabando también es un ítem que menciona el empresariado para mensurar la baja de la demanda.

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