Como un reflejo condicionado pávloviano, luego de que José Manuel de la Sota anunciara en el acto del Día de la Lealtad su decisión de competir en la elección presidencial del año próximo y de no buscar un cuarto mandato en El Panal, comenzaron a anotarse lentamente los aspirantes a sucederlo en el PJ cordobés.
La ausencia de De la Sota como candidato abre un inmenso agujero negro que comienza a aspirar a aquellos que mantienen sus aspiraciones latentes, pero que nunca la habían hecho públicas, esperando el paso al costado del mandamás del PJ cordobés.
A la ya anticipada decisión del villamariense Eduardo Accastello de buscar la gobernación ‘por el PJ, siempre y cuando el delasotismo aplicara las Primarias Abiertas, Simultaneas y Obligatorias (Paso) como garantía de transparencia, comenzaron a sumarse hoy Juan Schiaretti, Daniel Passerini, y se espera que en los próximos días pase algo similar con Martín Llaryora y, posiblemente, Adriana Nazario.
Schiaretti ayer en un almuerzo en el Sheraton confirmó que buscará la gobernación y prometió para la Capital las cloacas tan largamente esperadas. Passerini puso en su Facebook y en distintos programas televisivos que será candidato, Ambos, tanto Schiaretti como Passerini, confirmaron también que respaldarán a De la Sota en su carrera presidencial.
Accastello, un crítico del delasotismo, mantiene su decisión de continuar dentro del PJ, de hecho es autoridad en la Mesa de Conducción del peronismo nacional, aunque no le inspiran confianza unas elecciones internas por dentro del justicialismo que hace al menos una década vienen siendo cuestionadas por distintos dirigentes, entre otros Olga Riutort.
Accastello ayer puso en tela de juicio que realmente el delasotismo y sus aliados quieran una real unidad del partido, y puso como ejemplo en pacto De la Sota-Mestre, a través del cual mantienen alejada a Riutort.
Schiaretti, en tanto, ponderó a la concejala, lo que abre una brecha en la relación con el actual gobernador, que si bien es de convivencia, nunca lo fue de empatías políticas.
Passerini, muy golpeado en su departamento Marcos Juárez, buscará remontar la cuesta para ubicarse lo mejor posible cuando se repartan las barajas el año próximo en Córdoba.
Es el ministro de Desarrollo Social junto a Adriana Nazario, el “delasotismo paladar negro”, ya que ni Schiaretti, ni Llaryora son de ese sector. Mucho menos lo es Accastello.
El exintendente de San Francisco aún sin lanzarse tiene aspiraciones, y posterga la decisión aguardando mejores vientos para su decisión. Nazario, impusada por La Militante, está en los carteles con aspiraciones para el 2015, pero sin dejar trascender a qué será candidata.
El complejo tablero del PJ se encuentra en estos momentos cristalizado en esta imagen. Ahora todos buscarán posicionamiento y el año que viene traerá las verdaderas definiciones, que están atadas a una serie de eventos nacionales que están pendientes y que incidirán en la política cordobesa y nacional.






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