El cierre de listas en Chivilcoy trajo más de una sorpresa y algunas confirmaciones. En el ítem de las sorpresas, la primera llegó de la mano del primer candidato a concejal por el oficialismo, Ovidio Pollaroli, quien también se vio sorprendido por su designación.
Del lado del oficialismo, varios nombres fueron sonando hasta casi la pasada semana, hasta que se conoció, sobre el final, la lista completa. La designación de Ovidio Pollaroli permitió lograr el consenso de los principales referentes del equipo político que lidera Florencio Randazzo, sin que hiciera demasiado ruido hacia adentro de cada sector y que presentaba solidez hacia afuera. Pollaroli pasó por un área difícil como la Secretaría de Seguridad sin mucho 'desgaste' político a pesar de algunos hechos graves, rápidamente esclarecidos, y con algunos logros como el haber puesto en funcionamiento, durante su gestión, el Centro de Monitoreo. El resto de la lista trajo otra sorpresa, el segundo lugar otorgado a un conocido profesional, Julio 'Calculín' Giaccone, que además está vinculado al fútbol infantil, pero que nada tiene que ver con la actividad política. Detrás fueron designados militantes de distintos espacios, quedando afuera algunas agrupaciones peronistas y kirchneristas, que casi siempre se mantuvieron distantes del gobierno municipal, como es el caso de La Cámpora y el Movimiento Evita, entre otras. Igual ingresaron varios representantes de otros partidos políticos que integran la Mesa Local Unidos y Organizados, aunque en posiciones algo alejadas de poder ingresar directamente, pero con posibilidades de llegar al Concejo en algún momento.
La irrupción de Sergio Massa
La tan anunciada irrupción de Sergio Massa por fuera del kirchnerismo se concretó a último momento aunque algunos ven que dicha jugada podría ser funcional al gobierno nacional. Igual, en cada uno de los distritos incorporaron referentes de distintos espacios políticos, entre ellos, del Pro, que no participaba de ningún frente en la Provincia. Según comentaron allegados a esta fuerza, el propio jefe de gobierno porteño Mauricio Macri trabajó en el armado con el intendente de Tigre para poner algunos de sus candidatos en distritos y secciones. En Chivilcoy, ese acuerdo derivó en que Sebastián García De Luca encabece la lista, junto a un referente local del massismo, Juan Ignacio Curcio.
Por su parte, la decisión de Sergio Massa de jugar en esta elección lima las aspiraciones del denarvaismo en la Provincia y eso puede ser un factor en contra de la lista que encabezará en Chivilcoy Fabio Britos. La posibilidad de una atomización del voto opositor no es el mejor escenario para el diputado provincial Guillermo Britos, que tiene intenciones de posicionarse como candidato a intendente para el 2015 utilizando como base una buena elección este año. Igual cuenta con buenas chances de erigirse como segunda fuerza dentro del distrito.
El viejo laberinto radical
Por último, el radicalismo volvió a quedar atrapado en el viejo laberinto construido por sus referentes que, a la hora de presentar candidatos a cargos públicos, termina siempre en la misma salida: Internas. En este caso, las viejas diferencias y visiones políticas se trasladan a las nuevas generaciones, ya que se enfrentarán dos apellidos que lo dicen todo dentro del radicalismo: Blanco y Bardengo. En este caso, Leandro, el hijo del ex diputado provincial y figura preponderante dentro del comité, Luis Blanco, y Maximiliano, hijo del ex intendente de Chivilcoy, Rodolfo 'Peta' Bardengo. El problema siempre es el primer lugar, pero no por decisión de quienes encabezarán las listas, sino de los responsables de conducir las líneas internas. La particularidad en esta elección es que además, deberán competir con una tercera lista dentro del frente que integran en la provincia de Buenos Aires: la que encabeza Leandro Crespi, quien por otra parte, mudó radicalmente de compañeros de lista: pasó de estar acompañado en la elección del 2011 por militantes y referentes de centro-izquierda como De Marzi, Ruocco y Barrionuevo, de Unidad Popular, que ahora irán por el Frente Podes, a sumar dirigentes de la centro-derecha como Laura y Martín Fernández Cagnone y Fabián Magariños.
Premio o castigo
Muchas de estas sorpresas y confirmaciones tendrán su premio o castigo el 11 de agosto cuando se desarrollen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Ese día, el electorado pondrá valorará las convicciones, los intereses y los objetivos de cada fuerza política y candidato. Solo es cuestión de esperar.







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