"La situación de Redrado no va más", dijo el radical Gerardo Morales durante la reunión mantenida ayer por la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo. Morales precisó que su oposición al relevo del funcionario nunca buscó defender al economista, sino preservar la autonomía del Banco Central. Se hizo evidente, sin embargo, que la postura del presidente del bloque de la UCR era un paso más en la operación de despegue que, el domingo, había iniciado Ernesto Sanz al afirmar a este diario que su partido no ha tenido, no tiene ni tendrá "nada que ver con Redrado".
Es sabido que el ex "golden boy" no es un hombre cercano al radicalismo, sin embargo, al estallar el conflicto con el Poder Ejecutivo tanto Sanz como Morales se apresuraron a solicitarle una entrevista. Entonces, al salir del edificio de la calle Reconquista, el jujeño señaló: "Redrado es el presidente del Banco Central y no se va".
Desatada la guerra judicial y conocido el embargo dictado por el juez Thomas Griesa, comenzaron a correr versiones de que el oficialismo trataba de salir de la encrucijada y procuraba encontrar un punto de acuerdo con sus adversarios. La prenda de negociación, indicaban los rumores, era justamente la cabeza del todavía jefe de la autoridad monetaria. Los Kirchner podrían resignarse a perder la batalla de las reservas, pero necesitaban imperiosamente preservar la autoridad puesta en entredicho por la resistencia de Redrado. Del mismo modo se especulaba con la posibilidad de que, también en un brete y colocada en el más alto nivel de exposición, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal resolviera de manera salomónica (y en igual sentido) el cruce de recursos.
En el entorno de los dirigentes de la UCR justifican el viraje en la necesidad de desactivar el argumento del Gobierno, que sostiene en cada oportunidad que la crisis tuvo su origen en la reunión que Morales y Sanz mantuvieran con Redrado el 5 de enero, en vísperas de Reyes y horas después de que el jefe de Gabinete Aníbal Fernández le pidiera su renuncia al BCRA.





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