El flamante canciller brasileño, que llega hoy a Buenos Aires, consideró que el acercamiento con la gestión de Macri es muy importante para ambos países
O DE JANEIRO.- Unas horas le bastaron para marcar un giro de 180 grados en la diplomacia de Brasil después de 13 años de administraciones del Partido de los Trabajadores (PT). No bien el presidente interino, Michel Temer, lo designó ministro de Relaciones Exteriores, José Serra no dejó dudas sobre el nuevo rumbo del país tras la suspensión de Dilma Rousseff para enfrentar un proceso deimpeachment en el Senado.
Serra rechazó con firmeza las acusaciones de "golpe parlamentario" que hicieron Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y El Salvador, así como el secretario general de la Unasur, Ernesto Samper. En su discurso de asunción al mando del Palacio de Itamaraty, el canciller advirtió que la política exterior brasileña volvería a reflejar los intereses del Estado, nunca más los de un gobierno o un partido. "La política exterior brasileña será ahora ambiciosa en resultados, no en retórica", resaltó en una entrevista con LA NACION el hasta ahora senador socialdemócrata Serra, de 74 años, antes de emprender su primer viaje como canciller, a la Argentina.
Serra llegará esta noche a Buenos Aires y mañana mantendrá una reunión de trabajo con su par argentina, Susana Malcorra, y con el presidente Mauricio Macri. En una clara señal de la relevancia que tendrá la Argentina para el gobierno de Temer, el país fue el primero en ser citado en el mensaje de Serra al asumir. Destacó que uno de los focos de la acción diplomática brasileña será la sociedad con la Argentina. Tal es la sintonía y la voluntad de trabajar con el gobierno de Macri que el canciller brasileño no dudó en respaldar la candidatura de Malcorra como secretaria general de Naciones Unidas. "Veo con mucha simpatía la posibilidad de una argentina, una mujer argentina, ser secretaria general de la ONU", afirmó.
Durante la entrevista, Serra aclaró que en esta primera etapa, hasta que concluya el juicio político a Dilma en un plazo máximo de 180 días, buscará despejar cualquier duda internacional sobre la legitimidad del proceso deimpeachment que llevó adelante el Congreso.
"Todo lo ocurrido en Brasil siguió procedimientos establecidos por Supremo Tribunal Federal, por la Constitución y las leyes", señaló, para luego apuntar que no cree que el Senado vaya a declarar a Dilma inocente de haber manipulado las cuentas públicas.
Dos veces candidato a presidente por el PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña), Serra se negó a revelar si piensa volver a competir en las elecciones de 2018. Subrayó que, electoralmente, a su partido incluso le habría convenido esperar un desgaste mayor de Dilma en vez de formar parte del gobierno de Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
"Nos dimos cuenta de que lo que estaba en riesgo era el futuro del país. Brasil vive la peor crisis de su historia contemporánea. Nunca hubo una recesión como ésta. Que al gobierno Temer le vaya bien es fundamental para Brasil", remarcó.
-¿En qué se va a traducir en concreto su declaración de que la Argentina será una de las prioridades de la diplomacia brasileña?
-Voy a Buenos Aires precisamente para tratar la agenda futura. La Argentina tiene prioridad porque es un gran país, vecino, con el que compartimos el Mercosur y otras cosas que, si las hacemos juntos las haremos mejor. Hablaremos sobre la creación de un mecanismo de coordinación política Brasil-Argentina, algo que ya se discutió en el pasado, pero que ahora podremos formalizar con la firma de un memorándum de entendimiento. También voy a llevar una sugerencia para hacer una conferencia regional sobre el combate al crimen organizado en las fronteras que compartimos. Queremos dar mucho énfasis a la cooperación con la Argentina en esa materia, es crucial. Otra cuestión que trataremos será el Mercosur. Creo que el Mercosur debe ser fortalecido.
-¿En qué puede cambiar la relación entre Brasil y la Argentina después de 13 años de gobiernos del PT?
-No voy a tomar el pasado reciente como referencia. El acercamiento entre nuestros países es muy importante tanto para Brasil como para la Argentina. Ahora, el gobierno argentino cambió, el gobierno brasileño también... En ese sentido, debemos comenzar una nueva etapa, pero lo más importante son las políticas de Estado.
-Al hablar de flexibilizar las reglas del Mercosur sobre acuerdos de libre comercio con otros países o bloques, ¿se refiere a dejar de lado la idea de la unión aduanera?
-No son cosas excluyentes, son dos dimensiones. El Mercosur es una unión aduanera que presupone el libre comercio entre sus miembros, aunque hay aún muchos problemas. Debemos profundizar el libre comercio, pero eso no excluye la unión aduanera, la tarifa externa común. Hay que crear mecanismos que den más flexibilidad a las posibilidades de negociación con terceros países.
-Dijo también que hay que fortalecer los vínculos entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) para evitar un nuevo Tratado de Tordesillas?
-Así es, no permitir que haya una división entre el este del oeste de América del Sur. Tenemos facilidades para las relaciones con los países de la Alianza del Pacífico. Debemos avanzar más, no permitir que haya dos bloques que avancen a dos velocidades. Ellos, que parten desde un punto más atrás de materia de integración comercial, sin duda caminaron con rapidez, y nosotros, de alguna manera, nos quedamos estancados.
-Su discurso de asunción apuntó que Itamaraty estuvo contaminado por las políticas petistas?
-Más que contaminado estuvo obligado; no es algo que Itamaraty hiciera por convicción.
-¿Pero no reconoce que en estos años Brasil alcanzó un protagonismo mundial que nunca antes había tenido?
-Puede ser desde el punto de vista de la atención mediática, pero más que notoriedad lo que nosotros queremos ahora son resultados. Brasil es un país continental y como tal tiene que tener relaciones con todo el mundo; relaciones provechosas desde el punto de vista económico y también cultural, o en lo que se refiere a objetivos nobles de política internacional, como es la resolución pacífica de los conflictos o la protección del medioambiente. La política exterior brasileña será ahora ambiciosa en resultados, no en retórica.
-¿Piensa cortar embajadas y consulados, una expansión que para muchos llevó a Itamaraty a una crisis financiera?
-Brasil tenía unas 160 representaciones diplomáticas en el exterior, y en los últimos años pasó a unas 230. Ya pedí un estudio sobre la relación costo-beneficio, que además tenga en cuenta cuestiones políticas. Pero, para que se de una idea, en el Caribe de habla inglesa hay más embajadas brasileñas que de Gran Bretaña. Es una exageración.
-¿Cuál será la postura frente a los países que no reconocieron al gobierno interino de Temer, o a la Unasur, que también lo criticó?
-Nuestra actitud en relación a eso debe ser "ni callar ni escalar". Si hay gobiernos que vienen y dicen cosas que no son verdad, lo haremos notar de manera enfática, pero no seremos más agresivos que las declaraciones que nosotros rechazamos. No tenemos intención de desarmar la Unasur o abandonarla. Tenemos sí la esperanza de que la sensatez termine predominando. Creo que todas esas cuestiones en relación a lo ocurrido en Brasil se van a ir desacelerando.
Un experimentado en la política
Serra fue gobernador de San Pablo, ministro y candidato a la presidencia por el PSDB en dos ocasiones; Lula y Dilma lo derrotaron en 2002 y 2010, respectivamente
José Serra
Canciller de Brasil
Profesión: Economista
Edad: 74
Origen: Brasil
José Serra tiene sangre argentina: su abuela materna, la ítalo-rosarina Carmela Chirico, conoció a su marido en Buenos Aires. Más tarde, la pareja se mudó a vivira Brasil
Fue presidente de la Unión Nacional de Estudiantes desde 1963 hasta el golpe militar de 1964, que lo obligó a partir al exilio; vivió en Bolivia y Francia antes de radicarse en Chile y Estados Unidos
Padre de dos hijos, regresó a Brasil en 1977; antes de ser candidato presidencial del PSDB (en 2002 y 2010) fue ministro de Planificación y Salud en el gobierno de Cardoso, y gobernador de San Pablo
"El acercamiento entre nuestros países es muy importante, tanto para Brasil como para la Argentina"
"La política exterior brasileña será ahora ambiciosa en resultados, no en retórica"
"Todo lo ocurrido en Brasil siguió procedimientos establecidos por la Corte y la Constitución"
"Veo con mucha simpatía la posibilidad de una mujer argentina [por Malcorra] en Naciones Unidas"





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