Sergio Berni: "El panorama era desolador"

Sergio Berni: "El panorama era desolador"
El secretario de Seguridad de la Nación habló con La Tecla y contó cómo se trabajó en la tragedia. Se mostró conforme con el accionar del Gobierno provincial y aclaró que él no toma vacaciones
Cuello desprendido, jeans y zapatillas negras. De fajina, el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, recibe a La Tecla en el sexto piso de la Escuela de Gendarmería, donde tiene uno de sus centros de operaciones y donde se apresta a revisar un mapa extendido al costado de su escritorio.

El hombre que se puso al frente de la emergencia tras las inundaciones en La Plata dice que desde el primer momento se dio cuenta de que la situación era muy grave, tilda de “papelón” la discusión por las víctimas y contesta todo, aun cuando busca esquivar las respuestas de política electoral.

-¿Con qué panorama se encontró cuando llegó a La Plata el día de la tormenta?

-Estábamos trabajando en barrio Mitre, en Capital Federal, y en ese momento recibí el llamado del vicegobernador, Gabriel Mariotto, y luego el del ministro Ricardo Casal, diciéndome que se estaba inundando toda La Plata. Me dijo que era algo impresionante y que no había forma de llegar por tierra a ningún lado. Ahí nomás alistamos los helicópteros y salimos para allá. Tuvimos que ir prácticamente en vuelo rasante sobre la autopista, porque entre la lluvia, la tormenta y el humo que salía de la destilería incendiada, casi no había visibilidad. Llegamos al BIM 3 y enseguida fuimos al primer centro que habían destinado para las operaciones. El panorama era desolador. La ciudad estaba sin luz, los camiones ya no entraban, y había correntadas de agua por todos lados.

-¿Enseguida salieron a recorrer?

-Sí, yo salí en un camión. Cuando vi la magnitud del agua y, gracias a la luz de un Unimog, dos perros muertos que pasaban flotando delante de mí, me di cuenta auto-máticamente del grave hecho que empezábamos a atravesar.

-¿Ahí ya se imaginó que podía haber víctimas fatales?

-Sí, absolutamente. Cuando vi a los dos perros muertos, me di cuenta de que la situación era grave.

-¿Encontró a los comités de emergencia trabajando como esperaba, o hubo algún retraso?

-Llegamos muy rápido. Ahí nos encontramos con el diputado Gabriel Bruera, que estaba trabajando en un lugar muy chiquito, cercano a la Municipalidad. Era un local incómodo, en el que no había espacio. Así que rápidamente, con el ministro Casal, de-cidimos mudar todo a un lugar en el que pudiéramos funcionar tranquilos, desplegar la cartografía y convocar a todos los actores que tenían que estar, como el Ejército, la Gendarmería, la Prefectura y la Policía bonaerense. El lugar elegido fue el ministerio, donde teníamos garantizada la luz eléctrica. En el sitio anterior era imposible; entraba gente a pedir colchones, a preguntar por la familia.

-¿Fue el mayor desastre al que asistió como funcionario?

-En cuanto a desgracias humanas, sí, pero en cuanto a desastre, magnitud y extensión, lo de Tartagal, por ejemplo, fue mucho peor. La inundación de Santa Fe en 2008 y el tornado del año pasado también fueron más importantes. Los daños fueron más grandes y dispersos. Obviamente que la muerte de 52 personas hace que esta tragedia sea inigualable, pero no en lo que respecta al desastre natural en sí.

-¿Hay responsables por las muertes y los 35 mil hogares afectados por el agua?

-A eso lo tienen que determinar las investigaciones. No sé quién o quiénes son los responsables, lo que sé es que llovieron 400 milímetros, y eso no es normal.

-¿Está conforme con el trabajo de la Provincia?

-Sí, trabajamos muy bien. La Provincia pu-so al ministro Casal como interlocutor en el Comité de Crisis, y a partir de ahí, todos los actores que debían estar, estuvieron. En ese sentido, en la emergencia todo funcionó muy bien. De hecho, rápidamente pudimos atender a los dos mil evacuados de las primeras horas, rescatamos e identificamos a las víctimas e iniciamos un operativo para dar luz, agua y restablecer las comunicaciones.

-El intendente Bruera dijo que no se llegó como se debía haber llegado...

-Nosotros fuimos los primeros en llegar. El intendente Bruera que se haga responsable por lo suyo y por lo que dice. Desde el primer momento yo trabajé con el hermano de Bruera. Pusimos todo lo que teníamos que poner. Automáticamente empezamos a traer botes de todos lados. Cómo sería la magnitud de la inundación, que a los primeros botes que trajo Prefec-tura hubo que ponerlos en un guardacosta y traerlos por el río, ya que era prácticamente imposible llegar a La Plata. Tam-bién llegaron los botes de la Policía Federal.

-Por el tema de las tareas de rescate y todo lo vinculado a la ayuda, ¿se puede decir que el Ejército es la única institución que está preparada para tareas semejantes?

-El Ejército tiene una gran maquinaria logística, pero no hay que olvidar que tanto el Ejército como la Gendarmería y la Prefectura son instituciones que forman parte del Estado. Cuentan con la logística para actuar en este tipo de eventos.

-¿Cuentan con todos los elementos o hacen falta más inversiones?

-Para la logística primaria ha quedado demostrado que los recursos alcanzan, pero, por supuesto, siempre se puede mejorar y adquirir nuevos recursos. Con las herramientas que tiene el Ejército se ha trabajado muy bien.

-En el fragor de esos días complicados usted dijo que era irresponsable estar de vacaciones durante un momento así...

-No, yo nunca dije eso. Las vacaciones son para tomarlas. Yo no tengo por qué hacer algún tipo de crítica a aquellos que estaban afuera. No tengo objeción alguna. Era Semana Santa, estaban en todo su derecho de tomarse unos días. Eso sí, me parece que cuando uno está afuera tiene que tener todos los mecanismos preparados para ha-cer frente a una contingencia de este tipo y poder solucionarla.

-¿Usted no es de tomarse vacaciones?

-Tengo una responsabilidad que no me permite tomar vacaciones.

-¿Los funcionarios tendrían que tener la misma tesitura que tiene usted?

-Un funcionario es una persona como cualquier otra y tiene derecho a tomarse vacaciones, pero, reitero, tiene que tomar los recaudos para contrastar cualquier tipo de contingencia.

-¿Bruera tomó esos recaudos antes de irse de vacaciones?

-Eso lo tiene que evaluar la ciudad de La Plata. Yo trabajé desde el primer momento con el hermano del intendente, y la verdad es que lo hicimos muy bien.

-¿Qué piensa sobre la controversia por la cantidad de muertos?

-Me parece que es un papelón que la cantidad de fallecidos se discuta por mezquindades mediáticas o políticas. Es un tema que hay que trabajarlo con mucho respeto. La Justicia debe investigar todas y cada una de las muertes. La Provincia ha aportado un listado de 37 personas para que se investigue, y la Justicia tiene la obligación de hacerlo. Pero que se haga un show mediático y de protagonismo por parte de diferentes actores de la Justicia para dirimir algo que se debe tratar con tanta responsabilidad, me parece un verdadero papelón.

-El juez de la causa dijo que le llamaba la atención que no hayan fallecido chicos. Usted, que estuvo durante la tormenta en la ciudad, ¿cómo ve esto?

-Los fallecidos, por los cuales hay que tener mucho respeto, son casi todos mayores, a quienes seguramente el agua los habrá agarrado durmiendo o no habrán podido comunicarse con sus familiares. Y los más jóvenes deben haber sido sorprendidos en la calle y arrastrados por el enorme e impresionante caudal de agua.

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