Gracias a la decisión que Mauricio Macri tomó a mediados de junio su debut en las grandes ligas de la política lo depositó en un lugar difícil, con mucha visibilidad pública y riesgos en cada paso.
Experto en el arte de la oratoria, con más de 25 años de púlpitos y audiencias que por lo general lo escucharon embelesados, Bergman debió aprender -sobre la marcha, claro- el duro arte de la confrontación, la chicana y las artes menos plausibles de la práctica política mientras buscaba remontar en las encuestas de opinión su pelea cuerpo a cuerpo con Elisa Carrió.
Obediente circunstancial, Bergman, que además es legislador porteño, cumplió con los lineamientos del tándem Jaime Durán Barba-Marcos Peña: no pelearse con sus rivales, brindar un discurso que apunte al futuro y apostar por el diálogo; a estar "cerca de la gente" y elogiar en cada oportunidad que se presente la gestión de Macri. El objetivo electoral, a juzgar por las encuestas, estará cumplido la noche del domingo, si como éstas pronostican, se reduce el corte de boleta y supera a Carrió por un puñado de puntos.
Tanta previsión y respeto por las reglas establecidas se rompió luego del debate en TN, cuando Carrió embistió contra él, que por cumplir con el libreto acordado dejó una imagen algo tímida. Pero a días del cierre, cuestionó en duros términos a su contrincante y la acusó de "no poder gestionarse ni a ella misma", de "esconder" el pasado de Martín Lousteau y de personalista.
LA FRASE
"UNEN tiene fecha de vencimiento; el equipo de Pro, no"
El hecho
Protagonizó un debate televisivo en el que por momentos quedó eclipsado por Carrió y Cabandié
Ejes de campaña
Fue vocero de la apuesta partidaria a un mensaje de futuro con eje en la gestión de Macri en la ciudad
Brindó un discurso con énfasis en el diálogo y en estar cerca de la gente
Tomar la política como servicio y rendir cuentas fueron ejes de su campaña como el respeto a la división de poderes






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