Seguridad: kirchneristas hacen olas

Seguridad: kirchneristas hacen olas

Mientras el Gobernador, Daniel Scioli, busca aquietar las aguas con su decreto de emergencia, sectores del oficialismo agitan comisiones y reformas que apuntan al corazón de la gestión en Seguridad

La emergencia en Seguridad fue la respuesta que ofreció el Gobernador, Daniel Scioli, para bajar el delito y aplacar el pánico de los ciudadanos. La decisión le significó un repunte en su imagen, y le otorgó una tregua en la agitada situación de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el decreto no dejó conforme a buena parte de los oficialistas, fundamentalmente los kirchneristas puros y los sectores aliados.

Desde estos espacios miran con preocupación el incremento del delito y la violencia en situaciones de robo, además del avance de las redes de narcotráfico en el Conurbano bonaerense.

En general, consideran que con la sola emergencia no alcanza para contener el problema. Observan con recelo la estructura de la Policía, y pujan por una reforma integral del sistema policial y carcelario.

A esto se suma, claro, el inminente proceso electoral, con la puja de intereses que provoca. Aunque no se espera que las diferencias se desborden en estos últimos me-ses del año, las estrategias subterráneas comienzan a tejerse, sin ninguna posibilidad de tregua.

En 1998, cuando se aprobó la ley de reforma policial, se estableció además la creación de una comisión Bicameral, encargada del seguimiento de todo el proceso.

Esta comisión tenía además las facultades que quisiera, ya que debía establecer su propio reglamento. Lo que supuso una herramienta ideal de control se convirtió finalmente en un espacio burocrático.

La discusión del proyecto de ley de creación de la Policía Local reavivó la Bicameral. En los hechos fue Marcelo Saín, diputado de Nuevo Encuentro, quien recordó esa instancia, y pidió que se conformara. Le siguieron en el clamor otros sectores de la oposición.

Sin embargo, pasaron varios meses para que, de forma sorpresiva, el oficialismo decidiera conformar esta comisión.

Cuentan que el presidente del bloque de diputados del FpV, Fernando Navarro, enfrentado al sciolismo en el tema seguridad, eligió a su par de bancada Marcelo Torres para que presida la flamante comisión. La decisión (que generó el enojo del massismo) no es casual, ya que Torres responde al secretario de Seguridad de Nación, Sergio Berni, y éste trabaja fuerte en su precandidatura a la gobernación bonaerense. Es evidente que la seguridad será el tema de su dominio.

Dicen que el funcionario nacional no tiene intención en confrontar con Scioli, ni explicitar sus diferencias, ya que su interés no es jugar como opositor. Aunque reconocen tener otro punto de vista respecto de la gestión en Seguridad, entienden que no es el momento para salir a criticarla de una forma muy evidente.

Desde el movimiento Evita no tienen tantos reparos, y explicitan sus críticas sin problemas. El jefe del bloque de Diputados, junto a su troupe, conformada por los diputados Patricia Cubría y Gustavo di Marzio (además del senador Jorge Ancona), no dejan de marcar su posición antagónica en el tema de seguridad.

“Acompañamos con diferencias”, es la definición que les gusta mencionar. Y en esta lógica intentan reavivar el debate por la Policía Local. “Yo vengo militando la Policía Local desde hace años”, afirma Navarro, y remarca que “el decreto de Scioli es sólo un parche”. En el bloque no hay consenso para que se vuelva a presentar el proyecto, sobre todo en el sector sciolista, que considera al tema “cerrado” tras la firma del decreto.

Otra de las figuras que “agitan las aguas” en lo que se refiere a la gestión de Seguridad es el diputado Marcelo Saín, quien trabaja en una reforma integral de la Policía. El dirigente de Nuevo Encuentro tiene muy buena relación con Berni, aunque por el momento no están trabajando en iguales proyectos. De hecho, Saín quedó dolido cuando lo excluyeron de la conformación de la Bicameral.

El ex titular de Seguridad Aeroportuaria piensa, igual, irrumpir en la flamante comisión para expresar sus diferencias, y exigir que el Gobierno blanquee las cifras del delito y la situación estructural de la Policía. Tiempo atrás, en junio de 2012, presentó un pedido de informes para saber en detalle los datos de la estructura del personal de la fuerza, pero hasta la fecha no obtuvo respuestas.

Es sabido que Saín está enfrentado con el ministro de Seguridad, Alejandro Granados, y que la sola mención del diputado irrita al funcionario sciolista. Por eso, una embestida de Nuevo Encuentro, más allá de que no tengan número para imponer ningún proyecto, genera igual malestar en el área de Seguridad.

Los legisladores de La Cámpora también tienen intenciones de meterse en la discusión. Todavía enojados por el frustrado tratamiento de la Policía Local, en cuyo proyecto habían introducido varias modificaciones, planean volver sobre algunos de los cambios pautados.

De hecho, estudian un proyecto que de-rogue el artículo 15 de la ley 13.482, para prohibir que la Policía pueda “limitar la libertad de las personas” para averiguar sus antecedentes, ante la posibilidad de un delito, o por una situación dudosa.

La iniciativa contaría con el aval de los socios K, aunque tiene la resistencia de otras fuerzas aliadas, como el bloque de la Celeste y Blanco.

Alejados de las internas del oficialismo, los legisladores del Frente Renovador es-peran aprovechar lo conflictivo del tema, para tener presencia mediática en esta discusión. Si bien integran la Bicameral, con el senador Baldomero Alvarez de Olivera como vice, y su par Jorge D´Onofrio, además del diputado Ramiro Gutiérrez, no esperan mucho juego por parte del oficialismo.

“Si el FpV tiene la presidencia y la mayoría, va a ser difícil que prospere algo”, dicen en reserva. Además miran con desconfianza las jugadas del FpV. “No vamos a quedar pegados a la interna de ellos”, remarcan. La orden de su jefe, Sergio Massa, es moverse con cautela, aunque aprovechando el espacio para dejar en evidencia cualquier falencia.

“Vamos a pedir un arqueo de caja para saber cuánto le queda de presupuesto al ministro de acá a fin de año”, expresa el diputado Gutiérrez.

Mientras, el sciolismo apuesta a bajar el nivel de críticas, y espera aguas calmas.

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