Segundo puente entre Corrientes y Chaco, el inmediato desafío

Funcionarios de ambas provincias tendrían un pronto encuentro para delinear los pasos a seguir para la concreción de la obra. Aseguran que la decisión de la construcción es política y depende del visto bueno del Gobierno nacional.
Esta semana los ministros de Obras Públicas de Corrientes y de Infraestructura de Chaco, Aníbal Godoy y Omar Judis, se reunirían para evaluar el avance del proyecto y de la estrategia implementada para la construcción del nuevo puente que uniría a ambas provincias surcando las aguas del Paraná.

Si bien la iniciativa lleva más de una década de negociaciones, según fuentes consultadas por época, las posibilidades de su concreción en poco tiempo están directamente relacionadas a la buena relación existente entre el gobernador de la vecina provincia, Jorge Capitanich, y la presidente de la Nación, Cristina Fernández. “Es necesario aprovechar el momento político porque es imprescindible una decisión de esta naturaleza”, le comentó a este medio un funcionario del gabinete del Gobernador correntino, Ricardo Colombi.

Por su parte, Godoy le señaló a época que es necesario definir cuestiones tales como el financiamiento de la obra, es decir si los capitales serán estatales, privados o mixtos. Al respecto, el funcionario correntino señaló que existe interés de una firma internacional en invertir en la obra.

El proyecto para este segundo viaducto entre Corrientes y Chaco contempla la construcción de una estructura compleja unificada como puente ferro-automotor. La ubicación del mismo no sería un problema para los correntinos: su traza comenzaría detrás del predio del club hípico Santa Catalina. Sin embargo, para la administración de Capitanich todavía es un inconveniente sin su respectiva solución. “Esta sería la tercera opción para el corredor vial en Chaco. Sería a un kilómetro al Sur de la avenida Soberanía Nacional a la altura del aeropuerto”, comentó Godoy.

El inconveniente que quieren evitar en Chaco es que el ducto vial tenga un final semejante a la avenida 3 de Abril, arteria por momentos suturada por el tránsito del puente y la circulación lógica de la capital correntina.

La idea de los chaqueños es también construir un puerto sobre el Paraná. Para ello su ubicación debe reunir una serie de características tales como el acceso a las vías férreas, tener un buen canal de navegabilidad y un ingreso fluido al sistema vial urbano.

Por el momento, técnicos de ambos ministerios mantienen contacto constante para evaluar las documentaciones y las distintas alternativas. Es que los procedimientos previos (tales como estudio de impacto ambiental y de prefactibilidad) a la construcción ya estarían concluidos. El encuentro entre los titulares de ambas carteras serviría para, por un lado, respaldar la labor de los expertos y, por otra parte, coordinar las acciones para llevar adelante el emprendimiento.

Las obras de defensas del General Belgrano, en junio

Representantes del Ministerio de Infraestructura de Chaco y de la Dirección de Vialidad de la vecina provincia se reunieron con representantes de la empresa Copersa. El encuentro sirvió para rubricar el contrato de comodato para la utilización de los terrenos en la zona de la desembocadura del riacho Antequeras, lugar en el que se instalará el obrador y el puerto de embarque para la obra de sustitución de las defensas del puente Interprovincial General Belgrano.

La obra de sustitución de los pilares centrales y las defensas flotantes del puente Corrientes-Chaco será ejecutada a través de la Dirección Nacional de Vialidad por las constructoras que conforman la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Luciano-Copersa.

Tendrá una inversión superior a los 194 millones de pesos e implicará la sustitución de las defensas flotantes por otras de hormigón en los pilares laterales, de manera tal de promocionar más seguridad, ante el aumento del flujo de transporte fluvial de la Hidrovía Paraná- Paraguay.

El director de la empresa Copersa, Martín Gavio, explicó que la obra constituirá en la sustitución de las defensas flotantes por otras de hormigón en las pilas laterales. Implicarán la instalación de ocho defensas fundadas sobre 50 pilotes que tendrán unos 50 metros de profundidad y dos metros de diámetro.

La obra, que tendrá un volumen importante, demandará unos 15.000 metros cúbicos de hormigón, 3.500 toneladas de acero, 1.800 toneladas de chapa y tendrá un plazo de ejecución de 36 meses.

Gavio expuso que la función primordial de estas obras de defensas es la de dotar de mayor seguridad al puente entre Corrientes y Chaco ante el aumento constante de tráfico fluvial, ya que están especialmente diseñadas para soportar los posibles impactos de choques de los convoy de barcazas.

Esta obra, que contractualmente empezó en enero, se encuentra en la etapa previa de logística y entre los meses de julio y agosto comenzarán los trabajos formales sobre la estructura del puente.

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