El sciolismo se acerca a De Narváez

El sciolismo se acerca a De Narváez
En medio de la tensión del gobernador con el Gobierno, Scioli y el denarvaísmo hicieron poco por desmentir las versiones sobre un supuesto pacto para aglutinar al peronismo opositor
Sin auxilio de la Nación para amortiguar la crisis financiera bonaerense y luego de una semana en la que los cuestionamientos del kirchnerismo fueron constantes , el sciolismo hizo poco por desmentir públicamente las versiones sobre un supuesto pacto entre el gobernador Daniel Scioli y Francisco De Narváez, destinado a que el diputado nacional aglutine al peronismo disidente de la provincia en las elecciones de octubre y, de esa forma, limite las chances del Frente para la Victoria para buscar la reelección presidencial.

El mismo silencio adoptó la tropa que responde a De Narváez, principal beneficiario del rumor que, junto a varias encuestas que lo muestran en ascenso, aspira a polarizar la contienda con el kirchnerismo , como sucedió en 2009.

En soledad, el único dirigente sciolista que negó públicamente las versiones fue el senador provincial Alberto De Fazio, miembro de La Juan Domingo. "Es un disparate, si nosotros somos parte del kirchnerismo y ya dijimos que vamos a competir dentro del Frente para la Victoria", dijo a la nacion. "O con listas propias para pelear las internas, si no nos dan un lugar", aclaró.

Dos ministros bonaerenses que supieron ser entusiastas impulsores de la idea de pelear por lugares en las listas del oficialismo se limitaron a explicar que la orden del gobernador, por estos días, es demostrar absoluto alineamiento con el Gobierno nacional. "Ser prudentes y, si hace falta, poner la otra mejilla", completó uno de ellos, a tono con el clima "franciscano" imperante.

"La intención de poner candidatos en las listas del kirchnerismo nunca cambió porque nunca nos fuimos del Frente para la Victoria", aseveró un asesor de contacto cotidiano con el gobernador.

En los últimos meses, el sciolismo repitió su intención de tener una fuerte presencia en las listas provinciales del oficialismo. El objetivo sería "garantizar la gobernabilidad" en los dos últimos años del mandato del gobernador, algo que no consiguió con el bloque kirchnerista, que responde a la Casa Rosada.

De allí a que siempre se mencionara a las listas de De Narváez como un buen lugar para hospedar a aliados del gobernador. Más aún cuando su hermano, José "Pepe" Scioli, que integra el partido del "Colorado", Unión Celeste y Blanco, podría llevar al apellido familiar bien alto en la boleta electoral.

A ese clima se sumaron los contactos de De Narváez con La Juan Domingo, que siempre vio en el hombre de Las Cañitas a su "plan C", después de Scioli y del intendente de Tigre, Sergio Massa (ver aparte). También las defensas que el propio De Narváez dedicó al gobernador.

Pero todas esas versiones cobraron renovado impulso tras la reunión que, hace dos semanas, Scioli mantuvo en la sede porteña del Bapro con el diputado Felipe Solá, quien le manifestó su voluntad de renovar su banca en octubre. "Está De Narváez", le habría sugerido Scioli.

Fuera del sciolismo, ayer no hubo un solo peronista bonaerense que descartara de plano la posibilidad de una lista "muleto" del sciolismo encabezada por De Narváez, con el auspicio silencioso del gobernador. "Scioli conseguiría diputados, y De Narváez, lo único que le falta para llegar a gobernador: un candidato presidencial fuerte en 2015", coincidían.

Tampoco dejaron pasar por alto otro detalle: en el centro de los rumores quedó parado Solá, un hombre que dialoga habitualmente con Scioli, pero que trabaja activamente junto con Massa, quien, si se decidiera a dar el salto, debería competir con De Narváez por los votos peronistas.

"Nada nos da mejor resultado que trabajar y alejarnos de la trenza", se limitaron a responder desde el denarvaísmo, que ya inició la campaña, con publicidad y recorridas por el territorio.

Recluido en La Ñata, Scioli pasó la jornada lejos de los rumores y atento a los últimos ajustes para debutar con su equipo en el campeonato de Futsal de la AFA.

Su tropa, poco interesada en salir a desmentir las versiones sobre el supuesto pacto con De Narváez, no escatima esfuerzos, en cambio, para asociar el estilo de su jefe con la prédica del nuevo papa. En el peronismo de la provincia, empero, crece la certeza de que Scioli ya es Francisco..

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