Scioli justificó su estilo dialoguista pero remarcó estar con CFK "en el momento de la verdad". Hubo un llamado a la unión y un pedido a favor "de la gobernabilidad"
La convocatoria de las agrupaciones sciolistas que conducen Cristina Alvarez Rodríguez, Alejandro Arlía y Gustavo Arrieta, los ministros más kirchneristas que integran el gabinete provincial, le dio marco tribunero con un Club Atenas repleto de eufóricos militantes, para que el sciolismo enterrara cualquier sospecha independentista en medio de la complicada relación por estas horas entre La Plata y el Gobierno Nacional.
Hasta Daniel Scioli abandonó su impronta personal en su discurso de cierre, con definiciones que parecieron apuntar al corazón de las críticas que le llueven, en medio de la tormenta, de algunos sectores ultra-k: “Este se un momento en el que hay que tener temple para estar a la altura de las circunstancias. No pensar en términos personales, sino en lo que es mejor para el país y para la Provincia de Buenos Aires”
Sobre el escenario, lo seguía casi su Gabinete de ministros en pleno, entre ellos quienes le antecedieron en el discurso, Gustavo Arrieta; Alejandro Arlía y Cristina Alvarez Rodríguez, junto al Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, y pares como el de Producción, Martín Ferré; el de Seguridad, Ricardo Casal, la de Economía, Silvina Batakis y un puñado de intendentes y legisladores provinciales todos identificados con el sciolismo. La mínima presencia de la Juan Domingo, entre éstos últimos, ilustró en algo la impronta del acto en Atenas: estuvo sólo Marcelo Carignani, el senador y ex intendente de San Nicolás que sobresale en la agrupación que capitanean Cacho Alvarez y Osvaldo Goicoechea, como el más K de la juntada.
La presencia del Gobernador en un Atenas colmado se terminó de cerrar en una reunión previa con Alvarez Rodríguez en la que, según trascendió, terminaron de delinear el perfil de los discursos y el mensaje de la convocatoria. Entonces llegó, casi sobre el final, para coronar el compromiso de pertenencia que florearon, antes, sus ministros organizadores.
“Mi compromiso más que nunca, como cuando acepté acompañar a Néstor porque le había dado mi palabra, para poner todas las ganas; el espíritu de sacrificio y mi lealtad” hacia el Gobierno Nacional, aseguró el Gobernador.
En ese marco, incluso, garantizó “mi compromiso con la Presidenta para que siga la Provincia de Buenos Aires, sumando al Proyecto Nacional”.
En el arranque del acto, el Ministro de Asuntos Agrarios rumbeó el tono de la convocatoria, que, después, ratificó Alejandro Arlía: “Queremos profundizar el Proyecto Nacional. Queremos decirle a la Presidenta que cuente con nosotros”, aseguró Arrieta.
Eufórico, Arlía vociferó un discurso casi a los gritos lleno de referencias a la Lealtad, y, fiel a su estilo, con alguna dedicatoria a quienes cuestionan la pertenencia del Gobernador desde el propio oficialismo. En su discurso sobresalió, además, un llamado a garantizar la “gobernabilidad”.
En es sentido, acusó, con prosa kirchneristas, a sectores “que responden a los poderes concentrados” que apuestan a complicar la Gobernabilidad. Entre ellos, enumeró a “quienes critican a Scioli” con el objetivo, dijo, de resquebrajar la unidad del proyecto nacional “que conduce Cristina Fernández de Kirchner a nivel Nacional, y Daniel Scioli en la Provincia de Buenos Aires”.
Arlía, reivindicó la existencia de “matices” en el marco del Proyecto Nacional, e invitó a los unos y a los otros, a “discutir las diferencias en los ámbitos partidarios, no frente a la oposición”, agazapada contra el Gobierno Nacional.
En ese marco, llamó literalmente a “defender la gobernabilidad a nivel nacional”, pero también, remarcó, “en la provincia de Buenos Aires y en cada uno de los municipios”. La frase no pasó desapercibida en medio de la complicada situación fiscal que pone en crisis el funcionamiento de la provincia, al borde de la paralización producto de la imposibilidad de hacer frente a la demanda salarial.
El Ministro de Infraestructura le apuntó en su discurso, en el que envalentonado con el proyecto nacional rebautizó a Scioli como “Daniel Kirchner” en dos oportunidades –aunque en una alcanzó a corregirse- a los que le reprochan “personalismo” al mandatario provincial, pero dejó en claro que la conducción del proyecto la determinan “los afiliados y el pueblo”.
“No nos preocupan los nombres propios, sino el proyecto. Son los afiliados y el pueblo quienes van a decidir en 2015 quienes conducen los destinos de la patria”, aseguró Arlía.
Por su parte, la Ministra de Gobierno provincial, Cristina Alvarez Rodríguez, reforzó en su discurso, también, la idea de “pertenencia” con el Gobierno Nacional, aunque admitió, con una cita histórica de Dardo Cabo: “Los leales pueden disentir, los obsecuentes siempre traicionan”.
“Acá hay un gobernador que copó la parada y se hizo cargo de la Provincia que es el motor del país. Es el proyecto nacional en la Provincia de Buenos Aires. Algunos quieren dividir, nosotros trabajamos para unir”, concluyó. El mismo concepto con el que Daniel Scioli cerró su discurso.










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