Se instaló un clima de extrema tensión en el oficialismo. Versiones de ruptura. Contactos del Gobernador con Massa y De Narváez
A sólo dos días del vencimiento del plazo para presentar las listas de candidatos, el correr de las horas y la persistencia de la negativa de la Presidenta a conversar personalmente esos asuntos con el Gobernador fulminaron la “buena onda” previa en el capítulo electoral de la relación y puso al sciolismo en una especie de “estado de alerta y movilización”.
UNA TREGUA Y PROMESAS
En la última semana, como se ha venido informando, la participación de Scioli y su gente en el armado de las listas de candidatos fue abordada en varias oportunidades entre el secretario legal y técnico de la Presidenta -y ejecutor de las decisiones de Cristina en esta materia-, Carlos Zannini, y el jefe de Gabinete de Scioli, Alberto Pérez.
Anoche circulaban rumores sobre una posible ruptura de Scioli con el kirchnerismo
Promesas de Zannini de espacios para representantes sciolistas en las listas de legisladores provinciales y hasta el ofrecimiento de un lugar en la de diputados nacionales, según trascendidos, fueron leídas -junto con otras señales- como un “alto el fuego” en la estrategia de recurrentes embestidas del kirchnerismo sobre Scioli, protagonizadas en algunas etapas por la propia Cristina. Y, más aún, se abrió una especie de tregua para la etapa electoral.
EL DETONANTE
Pero en las reuniones entre Zannini y Pérez también quedó sugerido que un acuerdo definitivo sobre las candidaturas tendría que ser conversado entre la Presidente y el Gobernador.
Y los días comenzaron a pasar y la falta de respuesta a los insistentes llamados telefónicos del Gobernador a la Presidenta a lo largo de esta semana, mientras crecían, con fuentes kirchneristas como emisores, las versiones de que la Casa Rosada pretendía que Scioli fuera candidato a diputado nacional, funcionaron como el detonante del estallido que pulverizó la tregua, al menos por estas horas.
El planteo del kirchnerismo incluiría que Scioli no sea esta vez candidato “testimonial” -como sí lo fue en 2009, secundando a Néstor Kirchner-, sino renunciando a la Gobernación para asumir en la banca. “Si su pertenencia al ‘proyecto nacional y popular’ es tan profundo como sostiene, que lo demuestre aceptando encabezar la lista al Congreso”, dicen voceros del sector para explicar la estrategia.
LA NEGATIVA DE SCIOLI
Hay versiones encontradas sobre si el pedido de que sea candidato a diputado nacional fue formalmente expresado a Scioli por voceros orgánicos de la Presidenta. Pero lo cierto es que en el sciolismo se instaló la convicción absoluta de que ésa es la intención de la Casa Rosada.
Y el Gobernador resolvió que no aceptará ese rol en estos comicios. Una decisión terminante, según señalan todas las fuentes. “Ese es el límite de Scioli”, explican.
Por eso, inicialmente se pensó que, en la eventual conversación con Cristina, Scioli podría compensar su negativa a ser candidato con la propuesta de que ese rol lo cumpliera su esposa, Karina Rabolini.
Pero, a 48 horas del cierre de las listas, la conversación entre la Presidenta y el Gobernador no fue aún posible. Cristina no atendió los numerosos llamados de Scioli en lo que va de la semana y ayer la convicción de que esa charla ya no se dará hasta último momento explotó en el sciolismo.
NERVIOS Y MAXIMA TENSION
La idea de que el planteo de que el Gobernador debe ser candidato en estas elecciones legislativa será formulado a último momento, cuando el mandatario provincial ya no tenga espacio ni tiempo para reaccionar, asumió el formato de temor primero y de certeza después.
Como complemento, esta cercanía del cierre de listas sin que el sciolismo haya podido negociar lugares para representantes propios en las listas de legisladores provinciales generó un clima de altísima tensión.
Así, ayer el equipo de o peradores y asesores políticos del Gobernador entró en estado deliberativo, en un contexto surcado por rumores de todo tipo.
AL BORDE DE LA RUPTURA
En ese clima de tensión creciente, varios ministros mantuvieron una reunión en una casa de la zona norte de nuestra ciudad, que se prolongó durante casi toda la jornada. Allí se evaluaron, centralmente, las “alternativas” que tiene disponibles el Gobernador si la Casa Rosada insiste con la candidatura de Scioli y si no se le da participación a su sectores en las nóminas.
Pero no hubo solamente reuniones entre dirigentes del sciolismo. Hubo nuevos contactos telefónicos entre el propio Scioli y el intendente de Tigre, Sergio Massa, que ya presentó un armado electoral para participar de estos comicios por afuera del Frente para la Victoria y que se prepara para formalizar por estas horas el anuncio de que irá a la cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales de ese espacio. Y habría habido, también, contactos con Francisco De Narváez.
El clima de tensión fue creciendo y anoche circulaban rumores que señalaban que “las alternativas” para Scioli que habían evaluado sus operadores pasaban por una ruptura con el kirchnerismo y un acuerdo con algunos de los sectores que confrontarán con el oficialismo. Concretamente, con Massa o con De Narváez.
Candidato/a
En medio de las tensiones con el sciolismo, ayer se renovó la opción de que Alicia K encabece la nómina bonaerense y hasta llegó a hablarse de una postulación testimonial de Cristina. La mayoría, con todo, estima que ese rol lo cumplirá Martín Insaurralde








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