Scarabino y una coartada protocolar para alejarse más del kirchnerismo

De tirante relación con el kirchnerismo, el reemplazante natural de Alberto Balestrini en el Senado bonaerense, Federico Scarabino, dejó sentado en un claro gesto de desplante, su malestar con la futura conducción del cuerpo, a quien le reprocha en voz baja ‘destrato’ a su figura, en la previa del recambio institucional.
Aunque el protocolo lo eximía formalmente, se preveía que el titular provisional del Cuerpo que asumió su conducción en reemplazo del convaleciente Balestrini, encabezaría hoy la sesión preparatoria en la que el Senado designó a las futuras autoridades. Sin embargo, el ex intendente de Quilmes, optó por dejar ese lugar al radical possista, Roberto Costa, quien oficiaba de su sucesor natural, como Vicepresidente Segundo de la Cámara Alta bonaerense.

Ayer, según pudo reconstruir INFOCIELO, Scarabino adelantó su decisión de ausentarse en la sesión de hoy a Costa, aunque argumentó “razones personales” que le impedían estar en la Legislatura. Esa fue incluso la versión oficial de los voceros del quilmeño que se regó a los medios sobre las causas de su faltazo.

Habría, sin embargo, razones políticas en el fondo de esa decisión. Según trascendió, Scarabino se dejó ver en los últimos días molesto en su entorno más próximo, por lo que consideró “desplantes” a su figura, por parte del vicegobernador electo.

Gabriel Mariotto visitó al quilmeño poco después de haber sido electo, escoltado por el Jefe de Gabinete de Ministros del a Provincia, Alberto Pérez. Formal y fría, la reunión –aseguran- fue casi de protocolo, pero había abierto las puertas a sucesivos encuentros –cuentan al menos dos- entre ambos funcionarios para acordar la fórmula del traspaso, aunque Mariotto no volvió a llamarlo. "Un día lo llamaron una hora después de la hora pautada, para bajar la reunión", aseguran.

A esos desplantes le atribuyen los conocedores del estilo que le imprimió Scarabino a su paso por la Legislatura –en el que ratificó su impronta de funcionario de perfil bajo en términos de la exposición pública- la decisión del quilmeño de ausentarse de la sesión preparatoria de hoy que contó con la presencia de Gabriel Mariotto escoltado por la Ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner.

Desde que la enfermedad de Balestrini lo entronizó en la conducción del Cuerpo, Scarabino se recostó en la figura del gobernador Scioli y se le atribuye incluso cierta 'recomendación' al todavía mandatario provincial para que 'despegue' del kirchnerismo.

Scarabino, construyó su carrera política en Quilmes, y se proyectó a nivel provincial en 1995, tras derrotar a su coterráneo Aníbal Fernández, histórico referente de ese distrito, en las internas que le abrieron la puerta para transformarse en intendente. Cuatro años después escoltó a Cafiero en un intento por quedarse con la representación del partido en las Ejecutivas de 1999, aunque esta vez la interna le jugó en contra y su fórmula cayó derrotada por la que integraban Ruckauf-Solá, que finalmente se alzaron con el triunfo en la Provincia.

De paso por el Ejecutivo bonaerense durante la gestión de Felipe Solá, donde se desempeñó en el Ministerio de Gobierno, Scarabino recaló en la legislatura provincial y se mantuvo siempre distante del kirchnerismo al que criticaba en privado, lo que se manifestó en una mala relación con el ex presidente, Néstor Kirchner.

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