Luego de una dura pulseada que pasó de la alianza a la casi fractura partidaria entre los diputados radicales, el senador mendocino, Ernesto Sanz, quien se aseguró otro mandato como senador en los últimos comicios, se perfila, a pesar del ruido interno entre cobistas y anticobistas, como seguro sucesor del jujeño Gerardo Morales.Ayer, Sanz se mostró muy duro con el oficialismo. Dijo que "el Gobierno quiere cerrar el Congreso por los próximos dos años", una metáfora para denunciar la intención oficial de clausurar el debate parlamentario
A menos de un mes de los comicios internos para definir al presidente del Comité Nacional, Morales anticipó que "seguramente va a estar Ernesto Sanz" y estimó que "viene una etapa muy diferente", tras los tres años de conducción que llevó adelante. "Ahora viene una etapa que hay que seguir resistiendo los embates del Gobierno y demostrar capacidad para gobernar", se entusiasmó Morales, y aprovechó para una chicana para el peronismo: "tiene ahora el desafío de mostrar que sabe gobernar". En el marco de ese armado, el jujeño admitió que Julio Cobos "es el dirigente mejor posicionado, con perspectivas de ser candidato", pero insistió en que se "postergó el debate por las candidaturas porque en el Acuerdo Cívico y Social -que comparte con Elisa Carrió- empezamos a tener problemas", Morales convocó a "dar una señal de contrapoder importante" al momento de la selección de las autoridades de la Cámara







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