Quizás sea para promover la moderna estrategia aplicada por algunas empresas de punta que, bajo el lema de “desconectarse para conectar”, les otorgan ciertas concesiones a sus empleados como puede ser el hecho de no asistir a la oficina y trabajar desde casa para así rendir mejor. O, acaso, puede que sea por implementar un procedimiento, no tan moderno y muy conocido, por el que, bajo el lema “el patrón no le rinde cuentas a nadie”, hace y deshace a gusto y placer.
Sea como fuere, lo cierto es que en las planillas de asistencia mensuales de la Subsecretaría para la Modernización del Estado a las cuales tuvo acceso NOVA, quien posee una significativa cantidad de faltazos es ni más ni menos que su titular, Santiago Cafiero. Y es que el joven sanisidrense de 35 años recién cumplidos, nieto del histórico dirigente peronista Antonio Cafiero, registró 53 ausencias a su puesto de trabajo en los escasos seis meses al frente de esta área del gobierno provincial, tal es así que, por este burdo proceder, algunas voces de su entorno lo han catalogado como “Papa verde”: no sirve ni para ñoqui.
Cabe mencionar que Santiago Cafiero es uno de los “protegidos” de Martín Ferré, ex ministro de Desarrollo Social y actual secretario General de la Gobernación, ámbito en el que está enmarcada la Subsecretaría que conduce “Santi” desde febrero de este año, precisamente cuando Ferré cambió de rol dentro del gabinete naranja.
Previo a hacerse cargo de la Modernización del Estado, Cafiero estaba al frente, desde 2011, de la Subsecretaría de Políticas Sociales del Ministerio que conducía su jefe político. Aunque, antes de eso, también transitó por diversas áreas del Ejecutivo provincial, comenzando en 2008 en la Subsecretaría de Asuntos Municipales y luego como director provincial de Desarrollo y Promoción Industrial del Ministerio de la Producción de la provincia de Buenos Aires, aunque voces cercanas a estos organismos deslizaron que ya por ese entonces solía brillar por sus ausencias.
En 2009, se lanzó a jugar políticamente en su distrito, San Isidro, donde fue electo en aquel año como concejal. En 2011, como candidato a intendente, las cosas no le salieron como esperaba aunque, en el próximo 2015, estaría buscando revancha para llegar al sillón que hoy ostenta Gustavo Posse. Para eso, se lo suele ver con frecuencia por sus pagos, enganchándose de la candidatura presidencial de Daniel Scioli, realizando actos y apariciones mediáticas. ¿Será por eso que no tiene tiempo para darse una vueltita por su trabajo?
De faltazo en faltazo
En los registros de asistencia de la Subsecretaría para la Modernización del Estado de los últimos seis meses a los cuales tuvo acceso NOVA, Cafiero cosechó 53 inasistencias, estando mayo y agosto en el podio, pero siendo marzo el que encabeza el ranking “sabático” del joven funcionario ya que, durante ese mes, la planilla no tiene impreso ningún “Presente” en los casilleros de cada jornada.
Esto se da en un contexto donde la Secretaría General de la Gobernación (área que nuclea a Modernización del Estado) está paralizada hace dos meses por diversos reclamos llevados adelante por sus trabajadores, advirtiéndose una marcada desprolijidad de la que, con su proceder, Cafiero bien podría ser una de las caras visibles. De esta manera, así como se le endilga a Perón una frase que no deja muy bien parado a Antonio Cafiero, Ferré bien podría decir de “Santi”: “Es un bueno muchacho, pero le gusta quedarse en su casa…”





Comentá la nota