El jefe comunal de Ituzaingó pierde terreno ante el avance de Nuevo Encuentro y del francisquismo. Está en desacuerdo con las colectoras, y pelea por la representatividad local del kirchnerismo. Las decisiones que tomen la Presidenta y Scioli son fundamentales para su reelección
Como reflejó El Diario, al desvelo por la habilitación de las colectoras, que hermana a Descalzo y Acuña, entre otros intendentes, en Ituzaingó se suma la “lucha por representar al kirchnerismo”. NE tiene tres nombres en danza: el diputado Ariel Basteiro, el funcionario de Morón Daniel Larrache y el concejal Sebastián Sanguinetti; hasta el momento, el único que “salió” a la calle es el legislador de origen socialista, pero ninguno cuenta con un alto grado de conocimiento en el electorado. Quien tracciona es Sabbatella, que va por la Provincia.
A su vez, el jefe comunal ata su suerte a la del gobernador Daniel Scioli, quien coquetea con una doble candidatura, una reelección cantada o suceder a la Presidenta; este último escenario sería favorable tanto para De Narváez como para Sergio Massa.
Mientras tanto desde sectores afines al francisquismo señalan que a Nuevo Encuentro le falta estructura y militancia, dos aspectos muy necesarios para imponerse en una elección. En cambio, la preocupación en ese espacio pasa por la forma de hacer política de la mesa chica del partido, que suele reunirse en Las Cañitas, muy lejos del oeste del conurbano.




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