El jefe del bloque de diputados oficialistas abrió un conflicto con Juan Carlos Mazzón, al embestir contra Eduardo Fellner, un protegido del principal operador de Kirchner. Como respuesta recibió los cuestionamientos de la diputada Patricia Fadel y de intendentes antafesinos que reportan a Mazzón ¿Otro capítulo de la interna entre Cristina y Néstor?
Aunque nadie está con intenciones de disputarle el cargo, que ostenta desde su arribo al Congreso en 2005, a varios de los referentes de la bancada no les cayó nada bien que haya llamado a Cristina Kirchner para "avisarle" de una decisión que había tomado el presidente de la Cámara, Eduardo Fellner.
Tras reunirse con los jefes de la oposición, el jujeño había acordado que el pleno de la Cámara decidiera si aceptaba el proyecto para coparticipar el impuesto al cheque, enviado por el Senado tras una polémica votación. Sin embargo, luego de ese encuentro cuando Fellner convocó a labor parlamentaria para terminar de cerrar el orden de la sesión, Rossi lo cruzó ante los jefes de la oposición.
"Para, yo tengo que hablar con Cristina, no estoy autorizado a avalar este acuerdo", afirmó ante la mirada atónita del resto de los presentes y ahí mismo llamó a la Presidenta desde su celular, que le ordenó que transmitiera a Fellner que debía rechazar el proyecto, como finalmente hizo el jujeño.
Fue un notable maltrato político -redujo la autoridad de Fellner para celebrar acuerdos con la oposición a menos que cero- que resultó infructuoso, porque Julio Cobos lo devolvió ese mismo día la iniciativa, que ahora si deberá girar a comisión.
En el bloque algunos creen que con su llamado directo a Cristina -obviando el eje Fellner-Mazzón-Kirchner-, Rossi jugó una ficha en la delicada interna del matrimonio presidencial.
La interna con Mazzón
Como anticipó en su momento LPO, en Diputados no es un secreto que el verdadero sosten político de Fellner no es otro que el principal operador para el peronismo de Kirchner, el asesor presidencial Juan Carlos "Chueco" Mazzón, artífice de su entronización como presidente de la cámara baja.
De manera, que la jugada de Rossi provocó los previsibles reparos de Patricia Fadel, vicepresidente segunda de la Cámara y mujer de confianza de Mazzón en Diputados. Críticas a las que se sumaron Teresa García, flamante secretaria parlamentaria, y hasta a kirchneristas duros como Carlos "Cuto" Moreno, que evidentemente tienen sus propias cuitas con el jefe de bloque.
Fadel fue, justamente, quien tomó la ingrata tarea de comunicarle a la oposición que nada de lo que habían hablado con Fellner se cumpliría.
En el bloque hay quienes consideran estas actitudes de Rossi como partes de una estrategia para levantar el perfil e impedir que en la Casa Rosada lo olviden fácilmente al momento de repartir el poder en disputa para la elección del año que viene.
En su provincia, Santa Fe, una veintena de intendentes kirchneristas que no reportan al jefe del bloque FpV-PJ trabajan para crear un candidato a gobernador para el año que viene, precisamente bajo la dirección de Mazzón que se inclina por apoyar a el ex canciller Rafael Bielsa en lugar de Rossi.
En este marco, no parece casual que este fin de semana, varios de esos jefes comunales hayan aprovechado las declaraciones de Rossi contrariando nada menos que al titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Gabriel Mariotto.
Rossi dijo no coincidir con declaraciones del funcionario kirchneristas que contemplaban los escarches a periodistas. Corriendolo desde el ultrakirchnerismo, los intendentes aprovecharon para enrostrarle de esa forma no hizo más que ponerse del lado de Clarín, el principal enemigo del Gobierno.








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