El Gobernador firmó el decreto y largó la carrera hacia las urnas para los correntinos. Del otro lado, un justicialismo que desconoce los candidatos de ECO siquiera puede comenzar con los sondeos de imagen para sus candidatos. Un escenario hecho a piacere de Colombi, con cierta complicidad, involuntaria o no, del peronismo local que es un tembladeral.
El gobernador, Ricardo Colombi firmó el Decreto Provincial N° 718/2015, a través del cual se instala al domingo 5 de julio (5-J) como fecha para los comicios legislativos provinciales. En la normativa se solicita además a los municipios que se adhieran a los procesos electorales, quedando por ver si los bastiones opositores lo harán dentro de tres meses o aguardarán a octubre.
El decreto N° 718, que lleva también las firmas del ministro secretario general, Carlos Vignolo y de Coordinación y Planificación, Eduardo Vischi, señala que el 5 de julio de 2015 se convoca, en todo el territorio de la Provincia, para la elección de senadores y diputados provinciales, quienes reemplazarán a los que finalizan sus mandatos el 10 de diciembre.
En el artículo 2° establece que se elegirán cinco senadores provinciales titulares y tres suplentes. Así como quince diputados provinciales titulares y ocho suplentes, de conformidad con el artículo 163 del Código Electoral de la Provincia de Corrientes.
Lo que queda claro es que Colombi y compañía buscan sacar ventaja al separar la elección de las nacionales, prefiriendo evitar lo que alguna vez pasó (2011) con la tracción que tuvo la oferta nacional del Frente para la Victoria, la cual benefició a la grilla de postulantes correntinos del kirchnerismo, haciendo estragos en el radicalismo, que en Capital -por ejemplo- menguó la representación en el Concejo y afianzó el perfil de bastión justicialista en el principal distrito de la Provincia.
Esta vez el justicialismo llega con una herida de tinte fatal, con un desorden interno incapaz de salvarse en tres meses. El amago realizado por Fabián Ríos y los intendentes el pasado lunes fue menos verosímil que la lista de unidad, turbiamente aprobada para la interna. En el mitin no definieron los pasos a seguir. Sólo atinaron a reconocer que cada uno haría su juego.
En la "Cooperativa" del PJ siquiera tienen datos sobre los candidatos de Ricardo Colombi, mientras que el mercedeño conoce hasta los suplentes justicialistas. Ríos y Camau no pueden comenzar con los sondeos de imagen para sus postulantes porque no tienen con quiénes compararlos ante la ciudadanía.
Corren con una desventaja abismal que echa por tierra lo que alguna vez exhortaron desde líneas internas como Vamos Compañeros y Justicia y Dignidad, un trabajo concienzudo tendiente a la unidad para ser opción de poder en 2017.
El tiempo pasó y encontró a un Ricardo bien plantado con sus socios agazapados para conocer qué lugares le tocarán en la lista de legisladores. Mientras que del otro lado, la lista de consenso del PJ no reveló más que las insalvables diferencias existentes en el territorio correntino, las que jugarán un rol clave cuando las urnas comiencen a llenarse de la voluntad ciudadana. Ésta siempre se apoya en las fuerzas políticas que más tranquilidad le representa y mejor propuesta de modelo establecen ante el electorado.




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