El gobernador correntino participará junto a sus pares Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), Hermes Binner (Santa Fe) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) de la ronda de diálogo que habilitó la Presidente para conocer las realidades provinciales y advertir sobre lo inconveniente que sería que el Congreso disponga nuevos lineamientos de coparticipación.
Tras recibir el lunes pasado en la quinta presidencial de Olivos a 17 gobernadores, a quienes les anticipó que analiza derogar el impuesto al cheque, ahora es el turno de aquellos mandatarios que están en una suerte de limbo político. Sin estar enfrentados al Gobierno nacional, tampoco son aliados reconocidos. Colombi, que oportunamente buscó el favor K, cayó en desgracia luego de que Nito Artaza y Lucio Aspiazú decidieran jugar con el Comité Nacional y le complicaron los números que el oficialismo nacional esperaba en el Congreso para resistir ante el embate opositor.
Como se informó ayer, Colombi lleva una carpeta en la que está perfectamente delineado el futuro inmediato de la provincia sin refinanciación. Y con esos argumentos expondrá que el horizonte aparece complicado sin PAF. Sin embargo, sus opositores dicen que no se está al borde del abismo como se quiere hacer creer (Ver aparte). Como sea, hay algo en juego y Colombi espera poder respirar aliviado porque su margen de maniobra se achicó bastante y en simultáneo con la caída en la imagen positiva de las últimas semanas.






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