Con el resultado de las primarias, el kirchnerismo apuesta al quorum propio

En Diputados, el FpV quedará a un legislador de tenerlo. Y en el Senado podría superarlo. En ambos casos dependerá de la incondicionalidad de sus aliados
Si el Gobierno logra mantener en exactos dos meses los resultados que consiguió en las elecciones primarias, sus perspectivas legislativas no podrían ser mejores. Siempre contando con sus indispensables aliados, sumaría 128 diputados y 38 senadores (uno menos y uno más que el quórum, respectivamente), con lo que cambiará el equilibrio de fuerzas que durante los últimos años rigió el Parlamento. Terminaría de cerrar así la herida sangrante que el debate por las retenciones móviles abrió en los bloques de ambas Cámaras, recuperando la hegemonía perdida.

En el Senado el panorama no difiere mucho de lo que ocurrió durante lo que va de 2011. La Cámara alta, que se transformó en el lugar de la resistencia kirchnerista, volverá a quedar en manos de la bancada que actualmente conduce Miguel Pichetto. Al ya admitido apoyo de Carlos Menem, el kirchnerismo sumó el del ex cívico Samuel Cabanchik, y está en posición de recuperar el escaño que hoy ocupa Adriana Bortolozzi, quien abandonó el bloque hace un año y medio. La suma arroja quórum propio para la Rosada.

En Diputados el panorama es más volátil, aunque igual de auspicioso para el oficialismo. Surgirán nuevos bloques, desaparecerán otros y cambiará el equilibrio de fuerzas. Una por una, estas serán las novedades:

n Frente para la Victoria: El bloque que hoy comanda Agustín Rossi tiene 87 diputados y 20 aliados, que después de diciembre pueden transformarse en 114 soldados propios más 14 socios. Es decir, quedaría a un legislador del quórum propio. Este cambio de escenario (el kirchnerismo revalidaría las 51 bancas que pone en juego y además sumaría otras 27) tiene dos explicaciones. La primera se encuentra en el contundente triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones primarias. La segunda está relacionada con la veintena de bancas que el bloque perdió por fugas durante el debate por las retenciones y que ahora está en condiciones de recuperar.

n La Cámpora: El sector de la juventud kirchnerista sumaría unos 12 diputados al bloque del FpV, y se transformaría en un nuevo polo de poder, de línea directa con la Presidenta.

n Unión Cívica Radical: Estaría en condiciones de defender las 16 bancas que pone en juego, aunque en la provincia de Buenos Aires (donde conseguiría 5 escaños) llevó listas compartidas con Francisco De Narváez y resta saber cómo interactuarán los legisladores de ambos espacios después de octubre.

n Peronismo Federal: Más temprano que tarde (tal vez después del recambio parlamentario) la bancada que preside Felipe Solá dejará de existir. El sector será el más perjudicado si el kirchnerismo mantiene su buena performance en las urnas. Además, los enfrentamientos internos terminarán por hacer eclosión en un bloque que llegó a juntar 28 voluntades.

n Coalición Cívica: La bancada que hoy lidera Elisa Carrió sufriría la mayor sangría de la Cámara. Pondrá en juego 12 de sus 18 bancas y solo retendría una. Carrió deberá defender lo que ganó en su mejor elección (en 2007) con las raquíticas armas que le dejaron las primarias.

n Frente Amplio Progresista: Será la novedad en la Cámara y estará formado por los sectores que apoyan la candidatura de Hermes Binner. Sumaría 17 diputados ante el doble objetivo de coordinar sus proyectos y ser “oposición constructiva”.

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