Berni, su segundo, habría sido quien pidió la dimisión de Capdevila. Al sucesor Di Santo le atribuyen poca experiencia. El aguinaldo, en dudas.
Por R.P.
La renuncia del comisario general Enrique Capdevila a la jefatura de la Policía Federal generó una nueva “crisis de representatividad” en la desgastada fuerza y acelera la cuenta regresiva de Nilda Garré en la conducción del Ministerio de Seguridad.
Los comisarios aseguran que “no hay capacidad operativa” para frenar “un desborde” de manifestantes, como sucedió el miércoles entre los hinchas del club Boca Juniors en la zona del Obelisco.
Al malestar de la fuerza se sumó un nuevo ingrediente cuando ayer circuló un radio interno que elevó el jefe de administración a la jefatura de la policía en el que recomienda advertir al Ministerio de Seguridad que no hay fondos para pagar los aguinaldos. Los uniformados creen que, al igual que el mes pasado, el cobro de los adicionales también se retrasará.
Ese será el primer problema que deberá resolver el comisario general Román Argentino Di Santo, flamante jefe de la Policía Federal. La segunda cuestión será la de restablecer “la falta de conducción y liderazgo”, según coincidieron tres oficiales en actividad que fueron consultados por PERFIL.
Los 38 años de antigüedad en la fuerza no parecieran ser suficientes para el nuevo jefe. Según un comisario que viste hace 35 años el uniforme azul: “Es la primera vez que se pone como jefe a un comisario del escalafón de comunicaciones, es una persona de escasa trayectoria en la calle y al frente de comisarías”.
En el sexto piso del edificio de Paseo Colón 533, sede de la Secretaría de Seguridad, opinan lo contrario. Allí creen que Di Santo “tiene el perfil necesario para modernizar la fuerza, sobre todo en materia tecnológica”.
Ese razonamiento no se aparta de la lógica que se traza en la Casa Rosada, semanas atrás la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había pedido “más camaritas” como método para reforzar la seguridad.
Di Santo fue quien desarrolló el 911 y gran parte de las centrales de video con que cuenta la institución. Toda su carrera la hizo en la Superintendencia de Comunicaciones y fue puesto al frente del Programa de Integración de Tecnología, creado por Garré. Pero en el Ministerio de Seguridad aseguran que Garré poco y nada tuvo que ver con la llegada del “comunicante” a la cúpula de la fuerza. Habría sido el secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien señaló su suerte y esa decisión fue acompañada por la bendición presidencial. Capdevila había asumido a fines de 2010 de la mano de Garré, después de una fuerte purga de la conducción de la fuerza que hasta ese momento encabezaba Néstor Vallecca.
La lectura que hacen en la Casa Rosada no es positiva para Garré. Al inédito reclamo salarial que iniciaron los suboficiales de la Prefectura Naval a principios de octubre pasado y que contagió a sus pares de Gendarmería, se sumó el descontrol los incidentes ocurridos en la noche del miércoles en el Obelisco con los hinchas de Boca y los disturbios frente a la Casa de la Provincia de Tucumán, a raíz del fallo del caso Marita Verón. Capdevila en persona intentó llevar adelante ambos operativos, pero su idea “era reprimir, con lo que iba a generar un daño superior”, explicó una fuente que formó parte del operativo. Posteriormente, Berni decidió hacerse cargo. En ese contexto se dio una discusión subida de tono que terminó con la renuncia del desgastado comisario.
“El choque frontal es la última operación táctica en el terreno. Que se apele al desgaste y a la oportunidad. Que no se mueva nadie, se muere en el combate”, habría pedido Berni. La estrategia de Capdevila era otra, quería que la Infantería entrara en acción. “Es la primera vez que la Federal abandona a sus hombres”, habría dicho el comisario antes de presentar su renuncia.
Cruces con Macri por el vandalismo
El secretario de Seguridad, Sergio Berni, responsabilizó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por los serios disturbios que protagonizaron el miércoles hinchas del club Boca Juniors en el Centro porteño, al sostener que la “barra brava responde” al mandatario comunal. Además, reclamó “la mayor rigurosidad” a los magistrados para evitar que la “impunidad” de quienes cometen delitos y “al otro día” están en libertad, y negó que haya una interna con la titular de la cartera de Seguridad, Nilda Garré.
En declaraciones a radio Mitre y FM Vorterix, Berni se refirió a los incidentes del miércoles en el Centro porteño que protagonizaron hinchas de Boca, por los que acusó a Macri.
“Hubo una movilización que armó un club que dirige el jefe de la Ciudad, con un presidente (Daniel Angelici) que responde al jefe de la Ciudad, con una barra brava que responde al presidente (de Boca), y por lo tanto, responde al jefe de la Ciudad”, aseveró Berni en referencia a los incidentes ocurridos durante los festejos por el denominado “12-12-12-Día Internacional del Hincha de Boca”.
Un día después de la renovación de la cúpula de la Policía Federal, Berni volvió a cuestionar a la Policía Metropolitana: “A la hora de actuar nosotros estamos, ¿pero usted la vio?”, se preguntó.





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