Se debe al congelamiento de la obra pública en la misma semana en que la Nación lanzó planes millonarios para municipios del Conurbano afines al oficialismo. Aunque las fuentes pidieron reserva, confirmaron que “nada de lo prometido se cumplió”.
Otra importante voz del Ejecutivo, contó que este año la ayuda es necesaria porque, “va a ser un año conflictivo en recursos. En el Presupuesto, la oposición redujo la obra pública. De los nueve millones para obras se sacó más de un millón 300 mil pesos. Se desechó la obra del cine San Martín, la ampliación de la pileta del parque, y otras. Con esto lo disponible para obras es, sólo siete millones de pesos y pico”.
De todos modos, el intendente Héctor Gutiérrez deberá hacer frente a importantes obras con dinero del Ejecutivo, sin esperar la ayuda de Nación. Así, por ejemplo, sucederá con el puente peatonal que la Comuna planifica construir para unir los barrios Hernández con Kennedy, según anticiparon desde el Palacio Municipal.
Dinero por votos
Los anuncios presidenciales sulfuraron a la mayoría de los intendentes de la región que no responden al Gobierno y que esperan desde hace tiempo concretar obras en sus respectivas ciudades pero, para hacerlo, precisan el dinero de la Nación y a pesar de las promesas, las licitaciones no se abren, los fondos no llegan, y los plazos y acuerdos no se cumplen.
Mientras esto sucede en el noroeste de la provincia, en el Conurbano, por ejemplo, el municipio de Florencio Varela, con un intendente incondicional del kirchnerismo como Julio Pereyra, las inversiones del Gobierno ascienden a casi 600 millones de pesos. Lo mismo sucedió en Berazategui, donde el intendente Juan José Mussi, luego de una reunión con Néstor K, en la quinta de Olivos, se llevó más de 700 millones de pesos para su distrito.Cifras similares se otorgaron a intendentes de Lanús ($60 millones); La Plata ($150 millones); Tigre ($224 millones); Olavarría ($176 millones); Tres Arroyos ($100 millones); y $90 millones para el distrito de Lobos. Según trascendió, para obtener los fondos los jefes comunales deben pasar, primero, por una reunión en la Quinta de Olivos. Si van, pueden incrementar los ingresos en las arcas municipales, en conceptos de recursos afectados (obras) en un 80 por ciento. Además, para que no haya inconveniente en la ejecución de las construcciones, el propio presidente del Partido Justicialista monitoreará el reparto. Así se lo aseguró a distintos intendentes que fueron a visitarlo y que desconfiaban de las promesas.
La estrategia kirchnerista, según confirmaron importantes referentes políticos del Conurbano a LA OPINION, es apoyar a los caudillos comunales a asegurar un significativo caudal de votos para las legislativas de 2009. El concepto es básico, si en el Conurbano se obtiene más del 30 por ciento de los votos, la Provincia de Buenos Aires quedará en manos del oficialismo y, muy probablemente, con ella, la elección nacional está asegurada.
Por eso, en diversos medios de comunicación trascendió que la orden de Néstor Kirchner fue, “hay que ganar ampliamente”. Eso les dice a los jefes distritales que lo visitan en la casa presidencial. El oficialismo espera que los caciques del Conurbano traccionen toda la cantidad de votos posibles y así asegurar los comicios. Dos frases definen la estratagema electoral 2009-2011: la primera es que “para ganar en 2011 hay que ganar 2009”; la segunda que, “esta elección se gana de abajo para arriba”, es decir desde los municipios. Las dos citas se las adjudican al ex presidente.
Enojadísimos
De esta situación opinaron los intendentes de San Pedro y Junín quienes se mostraron desilusionados y molestos con la administración nacional y comentaron que hace tiempo esperan recursos pero que nunca les fueron dados. Algo similar a lo que admitieron autoridades del Ejecutivo local.
Mario Meoni, intendente de Junín, opinó en un medio nacional que, “a partir del conflicto con el campo se profundizó la lógica de amigos y enemigos. Los que estamos en este último grupo no recibimos nada” quien agregó que “mientras en localidades cercanas se dan fondos, nosotros penamos desde hace dos años para cobrar dinero del Plan Federal de Viviendas. Faltan ocho millones, las obras están paradas y se le provoca un perjuicio enorme a la gente que ya tiene su casa adjudicada”, concluyó.
En tanto, el jefe comunal de San Pedro, Mario Barbieri opinó que, “es muy injusto. Se daña a la gente que es la más perjudicada. La política no está para eso”. Además, comentó que le pidió al gobernador Scioli ayuda para la producción de naranjas y un subsidio para desempleados “esto lo esperamos desde agosto, pero nunca llegó”, finalizó Barbieri.









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