Radicales y peronistas se alistan para la crucial batalla electoral

El oficialismo y la oposición saben que en las elecciones de medio término del próximo mes se juegan gran parte de su futuro político. El radicalismo y sus aliados ponen en juego 9 bancas en Diputados y 3 en el Senado.
El peronismo sólo 3: 2 en la Cámara baja y 1 en la alta. Los justicialistas pretenden que el notable triunfo del Frente para la Victoria en Corrientes en las Primarias del domingo pasado se traslade a los comicios para cargos legislativos provinciales que se concretarán el 18 de septiembre (18-S). Los radicales buscan dar vuelta la página de la derrota rápidamente y apostar a que los resultados de las urnas no se repliquen el próximo mes.

Más allá de la importancia de la contienda del domingo pasado -en la que se votó por precandidaturas nacionales (en nuestra provincia, Presidente y Diputados) - radicales y peronistas correntinos entienden que la verdadera batalla electoral será el 18-S.

La gobernante Unión Cívica Radical (UCR) pone en juego mucho: no sólo las bancas legislativas, que son muchas, sino también la tranquilidad del Mandatario provincial, Ricardo Colombi, quien pretende encarar con tranquilidad los últimos dos años de su segunda gestión. Es que un parlamento opositor puede traerle muchos dolores de cabeza. Y más aún cuando - aunque todavía falta mucho tiempo - es casi un hecho inocultable que el Gobernador pretende seguir en el sillón de Ferré por otros cuatro años.

En el justicialismo saben que no pueden aspirar a administrar los destinos de Corrientes si no logran una muy buena performance en la elección legislativa provincial de medio término. Es decir, la del del 18-S.

Por ello, el próximo llamado de las urnas significa demasiado para las dos principales fuerzas de la provincia.

El radicalismo, el domingo por la noche antes de que se conociera en forma oficial el resultado de la primera urna escrutada en Corrientes, enterró la contienda y su resultado. En conferencia de prensa, a la que no asistió Colombi, sus dirigentes señalaron - palabras más, palabras menos - que la “verdadera” campaña proselitista empezaba con el sol asomando el lunes, por ayer.

Un par de horas después, con los resultados en la mano, los justicialistas festejaron y anhelaron la duplicación al 18-S de los números logrados. Sus principales dirigentes también apuntaron que desde ayer se iniciaba la “verdadera campaña”. Sin embargo, el fallecimiento de una de sus principales figuras, el diputado nacional Hugo Perié, frenó el entusiasmo.

Las bancas

Trece son los escaños en diputados que se renovarán a fin de año (la mitad de la Cámara baja) y por los cuales se sufragará el 18-S. Cuatro son los del Senado (un tercio de dicho cuerpo legislativo).

Del total de bancas que se renovarán en diputados, cinco pertenecen a radicales afines al Gobierno de Colombi (Manuel Aguirre, Noemí Cúneo, Cecilia Gortari, Héctor López y Alejandra Seward). Tres están en manos de legisladores liberales (Pedro Cassani, Bernardo Quetglas y Alejandro Sitjá y Balbastro) y otra le corresponde al Partido Nuevo (Nora Nazar de Romero Feris). Estas dos últimas fuerzas son aliadas a la UCR tanto en el plano legislativo como en el electoral.

Los números son contundente: de 13 bancas que se renuevan, hoy 9 le pertenecen al oficialismo. Este número incluso puede aumentar si se la considera a Silvia Recalde, diputada radical pero perteneciente al bloque Alem. Su posición en la Cámara baja fue variable.

Por su parte, el justicialismo sólo pone en juego dos bancas (María Inés Fagetti y Luis Badaracco). Únicamente una catástrofe electoral imposibilitaría al peronismo no sumar más escaños que el número que pone en juego. Las probabilidades, más aún después del resultado de las Primarias del domingo, son casi improbables.

La restante banca que se renueva está en poder de Armando Aquino Britos, también radical del bloque Alem.

El diputado siempre se mostró como un opositor a la gestión de Colombi.

En el Senado, la ecuación es similar: tres de las cuatro bancas que se renuevan son ocupadas por un legislador del partido gobernante o un aliado parlamentario (y electoral). El 10 de diciembre culminarán los actuales mandatos de los radicales Sergio Flinta y Liliana Wetzel. También el del nuevista Jorge Simonetti.

La oposición pone en disputa una única banca: la del justicialista Jorge Barrionuevo. Al igual que ocurre en Diputados, sólo una debacle electoral impensable le impediría al principal partido de la oposición no conseguir, siquiera, los votos necesarios para retener el escaño.

Como es lógico que lo hicieran, los radicales señalan que no hay que traspolar las elecciones nacionales con la provincial y que los ciudadanos cambian su voto de acuerdo a cada llamado de las urnas. Los justicialistas apuntan que los correntinos pretenden que la provincia “se inserte” en el contexto nacional y que por ello el resultado de las Primarias se repetirá. Hay que esperar un mes para ver cuál de los dos sectores tiene razón.

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