Dirigentes demócratas se reunirán con el gobernador Sapag, líder de las resistencias provinciales, para conocer el plan contra el embate de YPF.
El cambio de estrategia que sigilosamente parece querer encarar el gobernador Francisco Pérez respecto a la redacción de una nueva ley de hidrocarburos que contemple las posibles inversiones para los yacimientos no convencionales ya comienza a complicarse en el frente provincial.
Es que tras dos reuniones, y luego de escuchar las pretensiones de la Nación a través de la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner, de los ministros Axel Kicillof y Julio De Vido, e incluso del CEO de YPF, Miguel Galuccio, las provincias petroleras hicieron una contrapropuesta para resistir el embate nacional.
Es que lo que está en juego es la rentabilidad que por ingresos petroleros la actividad le genera a las provincias. Pero también las limitaciones que a futuro pone el nuevo proyecto de ley, en especial respecto a la participación de las empresas provinciales de energía, y especialmente, al cobro del denominado “acarreo” como así también al valor de la liquidación de las regalías con un tope del 12%.
Frente a esto, Neuquén que tiene grandes expectativas con el yacimiento de Vaca Muerta, ha encabezado una especie de resistencia a la que pretende sumar a otros estados, lo que implicaría -lisa y llanamente- un alto grado de tensión con la Nación. Pérez, que en principio habría suscripto esa posibilidad, ha deslizado luego una especie de “tercera posición” no tan confrontativa.
Como ayer publicó Los Andes, la idea que ronda en Casa de Gobierno es la de negociar mejores condiciones bajo el argumento que la situación de Mendoza no es la de Neuquén, por lo que sería inconveniente desde todo punto de vista la pelea. La moneda de cambio para que Mendoza no se sume al lote de los díscolos es la mejora del porcentaje en el pago de regalías, del 12 al 15%. A ello podría sumársele también una adecuación que considere el precio definitivo de los combustibles.
Frente a este cambio de postura, el Partido Demócrata, a través de su presidente, Richard Battagión, salió a anunciar que Mendoza no debe ceder, y que por el contrario, debe encolumnarse detrás de Neuquén, como lo han hecho La Pampa, Chubut y Río Negro.
Y para ratificar esa idea, el propio Battagión, junto al diputado nacional Roberto Pradines y el dirigente Germán Vicchi, viajarán a Neuquén para reunirse con Sapag y su ministro de Energía Guillermo Coco. “No se trata de confrontar -dijo ayer el PD en un comunicado- sino de defender a Mendoza como Cristina Fernández y su esposo Néstor Kirchner hacían con Santa Cruz”. Para el PD, Mendoza “no puede resignar derechos de dominio y jurisdicción constitucionales que son reaseguro de su riqueza y su futuro”.






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