“Queremos quitarle el IVA a la canasta básica y que los servicios no aumenten más que las paritarias”

“Queremos quitarle el IVA a la canasta básica y que los servicios no aumenten más que las paritarias”

Daniel Arroyo es un especialista en políticas sociales.

Fue viceministro de esa cartera nacional durante el kirchnerismo, luego fue ministro de Scioli en la provincia de Buenos Aires y hoy apoya el proyecto que encabeza Sergio Massa. Fue el principal orador en la jornada en la que se presentó el proyecto “Bajemos los Precios”, que tuvo lugar el pasado viernes en el primer piso de la Biblioteca Rivadavia.

Previo a esa disertación, Arroyo pasó por LA MAÑANA para hablar en exclusiva con este diario.

¿Qué expectativas tienen para con este proyecto de “Bajemos los Precios” que parece más  que nada una expresión de deseo?

- Nosotros tenemos muchas expectativas en que se pueda hacer; lo hemos hablado mucho con Rodo (Romero) y estamos recorriendo la provincia de Buenos Aires planteándolo. Lo que plantean Sergio Massa y Margarita Stolbizer básicamente es muy realizable; tenemos un plan llamado ´Bajemos los Precios´, tomando los once productos de la canasta básica (arroz, harina, yerba, huevos, papa, azúcar, leche, carne, fideos, etc.).

Planteamos tres medidas: una es sacar el IVA para que bajen los precios. Lo segundo es aplicar la Ley de Góndolas, hoy tenés una empresa que te pone dos o tres marcas de un producto y te ocupa toda la góndola y te manejan los precios como quieren. Nosotros planteamos que ninguna empresa puede tener más del 40% de la góndola; eso obliga a que en la góndola del supermercado estén todos los productos, las segundas y terceras marcas. La pyme de Bolívar que produce algún alimento tiene que estar, y todo eso te va a bajar lo precios.

Y lo tercero es armar un sistema de seguimiento y evaluación, que es un punto clave, para que en ese monitoreo se multe al que no cumpla. Nosotros le decimos al Estado que multe a los que no cumplan o generamos un fondo para que cumplan. Si hacemos estas tres cosas estimamos que esos 11 productos tienen que bajar un 20% sus precios. Hoy cualquiera que vaya al supermercado sabrá que un changuito de $ 1.000 es un changuito bajito, tiene muy poquito, pero si le estás rebajando el 20% te vas a $ 800 y lo vas mejorando un poco. A un jubilado, en el mes, esto le representaría un ahorro o mayor poder de compra por $ 500. Para una familia con chicos, el ahorro sería de $ 1.000. Ese es el esquema que estamos trabajando, es muy realizable; hay que tener voluntad política para hacerlo, por eso estamos juntando firmas para la Ley de Góndolas, para generar presión social, porque toda la cadena de comercialización hoy no va a querer hacer esto y queremos encararlo, y en términos de si es factible en cuanto al costo fiscal, esto sale $ 11.000 millones, de los cuales $ 7.000 millones ya están presupuestados porque hasta hace poco, cuando se compraba con débito, se devolvía el 5 % de IVA, cosa que ya no ocurre. Eso lo sacaron pero tenían $ 7.000 millones presupuestado. Con compensar partidas de lo no ejecutado se llegaría fácilmente a los $ 11.000 millones que se necesitan.

Esto no es “precios cuidados”, que discriminaba por marcas, esto son los 11 productos de todas las marcas, de todas las calidades. No es devolución de IVA, bajan los precios. Presentamos un proyecto de Ley para quitar el IVA, otro que es la Ley de Góndolas para el que estamos juntando las firmas,  y lo lógico sería que el gobierno lo tome y empecemos a bajar los precios.

El problema social en la Argentina es grave. Hoy a una familia todo le sale caro porque los alimentos aumentan, le entra menos plata porque hay menos changas, se endeuda... Las familias están sobre endeudadas, plata que entra es plata para tapar agujeros así que esto de bajar los precios es la primera medida y la más importante.

Y los servicios también aumentan…

- De hecho se vienen dos mazazos fuertes para los servicios: uno es que la luz va a aumentar el 58%, con lo cual para alguien de Bolívar que ya venía pagando luz cara, el 58% más le será un montón. Y ahora arranca el frío y el tema del gas, que ya tuvo un aumento pero no nos dimos mucho cuenta porque no usamos la calefacción, y vino un segundo aumento al que vamos a empezar a pagarlo en los meses cercanos al invierno. Ahí sí Margarita Stolbizer tiene un proyecto desde hace tiempo, que es quitarle el IVA al pago de los servicios, pero también tenemos una idea muy clara y pretendemos que sea política de estado: que los servicios no aumenten nunca más que las paritarias, de lo contrario se le genera a la gente todo un sistema de costos fijos muy difícil.

En un año electoral para ustedes, que son oposición, ver que la luz aumenta un 58% es favorable…

-  El que está en política tiene una responsabilidad colectiva; independientemente de que le convenga o no, lo que tiene que hacer es ayudar a que las cosas mejoren. Estamos ante un fenómeno de implosión social, de mucha gente que revienta hacia adentro, que no tiene laburo, que está mal, está complicada y al llegar a la casa se pelea con la mujer, con el hijo... Hay una cosa de tensión, de violencia cotidiana muy fuerte en el conurbano; pero muy importante también en el interior de la provincia. Eso tiene un punto de base y es que la plata no alcanza, está todo el mundo sacado porque no le alcanza. La responsabilidad colectiva de todos es ayudar a que esto mejore.

Vamos a ir a la competencia electoral, queremos ganar la elección, nos hemos preparado mucho desde el Frente Renovador y el GEN, creo que si el gobierno pierde va a cambiar la orientación económica y va a mirar algunas de estas cosas; si gana va a ir por un proceso de ajuste fuerte, con lo cual es sano que podamos ganar y generar un cambio. Somos una oposición responsable, somos críticos pero tenemos que hacer propuestas, y es lo que vamos a hacer durante toda la campaña.

Con el tema de los medicamentos del PAMI también están haciendo un ajuste encubierto, es muy complicado para los jubilados porque el PAMI está recortando. El problema de la Argentina en alimentos y medicamentos es que no hay  precios de referencia. En la cadena de comercialización tenemos un problema, el tambero saca el litro de leche a $ 4,50 y termina en $ 25 en la góndola, el que labura cambia la plata y los intermediarios ganan, todo eso hay que tomarlo en serio. Pasamos de un secretario de Comercio (Moreno) que con un revolver sobre la mesa creía que podía controlar la cadena de precios, a uno que cree que esto se acomoda solo producto del mercado. Las dos cosas son erróneas.

¿Cómo ve hoy al Conurbano, que es quizás el lugar más sensible a la hora de equivocarse en políticas sociales?

- Todos tenemos que apostar a la gobernabilidad, en la Argentina si un gobierno es elegido por cuatro años tiene que gobernar ese período, si no lo hace bien a los dos años la ciudadanía le va a dar un alerta, y si sigue mal a los cuatro años le diría “gracias por todo”; pero no tiene que haber ninguna alteración del régimen político y de la democracia continua como venimos teniendo.

El Conurbano está complicadísimo, básicamente es un mundo de changas, de gasistas, plomeros, carpinteros, la señora que cose ropa en su casa, etc. Vos parás la construcción y el textil y tirás un tercio de la Argentina a la banquina, eso es lo que ha hecho el gobierno. Es un pecado inadmisible, es como estar mirando otro canal, no puede ser que no se hayan dado cuenta.

La clase media es lo único que derrama en la Argentina, si yo ando bien de plata y se me rompe la cortina de mi casa, llamo alguien para que me la arregle, y si no me pongo a arreglarla yo, con lo cual el que arregla cortinas no va a funcionar. El parate profundo de la actividad económica que metió el gobierno hizo que esto se complicara. Al problema de la falta de plata y la pobreza, al Conurbano hay que agregarle la violencia, que es fuerte, la facilidad de acceso a armas, y la droga, el problema central hoy es que quien vende droga gana más que el que trabaja.

Creo que el gobierno no está viendo bien la realidad, no está entendiendo qué es lo que pasa y ahí hay un problema importante, espero y aspiro a que pueda cambiar su mirada.

Los números no le están dando bien al gobierno, la inflación no se ha podido contener como se esperaba…

- Hay un problema serio en la Secretaría de Comercio, si quien está a cargo tiene intereses en el supermercadismo, tenemos un problema porque está de los dos lados del mostrador. El que creó “precios transparentes”, nunca tomó agua de la canilla, nunca cruzó la calle, tienen que salir un rato, fijarse, tengan calle para ver, de lo contrario no hay manera. Es un gobierno que no ha tenido resultados, el que tiene un trabajo formal las paritarias le quedaron por debajo de la inflación y la plata no le alcanza, el que hace changas antes trabajaba 5 días y ahora trabaja 3, al que tiene un plan social los alimentos se le fueron por las nubes y no le alcanza. No hay argentino que haya mejorado en estos 16 meses.

¿Le falta una pata peronista a este gobierno para que le haga ver las cosas que no ve?

- No, le falta calle, sentido de la realidad, andar. Cualquier pibe de cinco años sabe que en la Argentina la gente compra en cuotas porque no le alcanza para comprar de contado. No creo que sea un tema de peronismo o no peronismo, es un tema de conocimiento de la realidad cotidiana de la calle, y el gobierno tiene la rara habilidad de que un dato es malo pero después va a ser bueno. Este esquema es poco creíble.

Hoy tenemos más gente en los comedores comunitarios. Recorro la provincia y lo veo. Donde había 100 personas ahora hay 180; hacía mucho que no veía que la familia completa fuera al comedor, es un fenómeno que había desaparecido. Bajó el consumo de leche por primera vez en muchos años, eso significa que no hay plata, hay una situación de degradación importante que ojalá el gobierno pueda tomar nota rápidamente.

Qué hubiera sido de esta situación si no estuviese implementada la asignación universal por hijo y jubilar a todos aquellos mayores que no tenían aportes…

- Sin el sistema de cobertura social que tiene la Argentina, estaríamos frente a una situación de guerra civil en nuestro país. Hay 9 millones de personas que reciben asistencia todos los meses a través de planes sociales, 8 millones de jubilados, y además distintos programas provinciales. Con toda esa cobertura tiene 30% de pobreza, 35% de trabajo informal y casi 19% de desocupación. Cada gobierno amplió los planes sociales desde 1983 a la fecha; pero el problema no son los planes sino la economía.

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