El intendente acusa a opositores de ponerle trabas en la rueda. ¿Hay conspiraciones en su contra o falta autocrítica?
El exintendente Daniel Katz tuvo una actividad intensa en los últimos días en la red social Twitter, donde recordó cuál había sido la estrategia de Accion Marplatense cuando él era intendente. "Los funcionarios/empleados municipales los denunciaban ellos. A través de fiscales luego funcionarios amigos y/o def c aspiraciones (…) luego no pasaba nada. Era su forma de hacer política. Ensuciar y nada más. Ahora que son gob. Cri cri cri (sic)”, rememoró Katz.
Pero remitámonos a los hechos. El intendente Pulti, ¿es víctima de un plan de desprestigio y difamación? ¿Hay una alianza intergaláctica en su contra? ¿Será la Liga del Mal la que busca perjudicarlo?
Desde que tomó el poder en 2007, el intendente promociona la relación que pudo construir con los gobiernos nacionales y provinciales para que hagan aportes para Mar del Plata. La realidad marca que ese vínculo no es exclusivo de esta gestión ni mérito de Pulti: a todos los gobiernos les conviene tener relación con Mar del Plata. En la época de Elio Aprile y posteriormente de Daniel Katz, los vínculos con Nación y Provincia fueron tanto o más fluidos y productivos para la ciudad.
A pesar de la crisis, Aprile logró generar más acuerdos y comienzos de obras que el actual intendente y ni que hablar si lo comparamos con su sucesor, Katz -también de origen radical pero convertido al kirchnerismo- quien entre 2005 y 2008, logró las obras de embellecimiento de la zona costera y otras grandes obras para la Cumbre de las Américas.
El intendente Pulti, ganador de la elección de 2007, se cuadró bajo la estructura del peronismo kirchnerista bajo el ala del gobernador Daniel Scioli. Ambos de extraordinaria relación con el dueño del multimedio más importante de la ciudad, Aldrey Iglesias, para luego pasar a convertirse en ultra kirchnerista mediante una testimonial en 2009. Pero ¿por qué en los despachos de calle 6 en la ciudad de La Plata hablan despectivamente y acusan de traidor a Pulti? ¿Por qué los kichneristas paladar negro tampoco lo quieren, cuando le han dado albergue a todo tipo de dirigentes sin medir mucho su pelaje?
En los últimos tiempos los desaciertos han ido creciendo exponencialmente con anuncios incumplidos y políticas erráticas. Más allá de que la campaña se basa en “la fuerza de los hechos”, lo que está claro es que Pulti no fue el gestor de las grandes obras que se pusieron en marcha en la ciudad. La ferroautomotora o el emisario submarino fueron gestionadas por Aprile y avanzadas por Katz; Pulti solo cortó la cinta.
Y los grandes anuncios, algunos con responsabilidades compartidas como la terminal de cruceros o la llegada de la Fórmula Uno y el dragado del Puerto, quedaron en la nada y nunca se dieron explicaciones al respecto, ni en qué habían quedado esas gestiones.
Ya tal vez el fracaso más grande de los últimos tiempos fue querer subirse a la problemática de la inseguridad –tema que figura en el primer puesto de las preocupaciones de los vecinos de la ciudad- con gravísimas denuncias contra la política de seguridad provincial y apuntando directamente contra el ministro Ricardo Casal. La que sería la madre de todas las batallas, y que en el entorno de Pulti se jactaban, sería su carta de presentación. Su intento de nacionalizar su imagen terminó sin pena ni gloria con un fallo del fuero Contencioso Administrativo. Y para peor, todas las miradas quedaron puestas sobre colaboradores cercanísimos tendiendo un manto de sospechas acerca de que él mismo había mandado a hacer la presentación para no sufrir una derrota en las urnas que lo dejara debilitado en la negociación para la conformación de listas del 22 de junio. Lo cierto es que la seguridad salió de la agenda del intendente y de la consulta nadie sabe nada.
A pesar de todas las críticas a Scioli y su gestión de seguridad, como también sus quejas hacia el enfrentamiento que le propinan sectores ultrakirchneristas en la ciudad, Pulti archivó la autonomía de Acción Marplatense, adhirió al FpV, no sólo buscando tener lugares en la lista -intento en el que también fracasó-, sino tener también la cobertura necesaria para poder enfrentar una elección que estará nacionalizada, ya que el tramo más importante será la de los candidatos a diputados nacionales. El intendente entendió que no hay posibilidades de una pelea desde el municipalismo.
A Pulti le molesta y manda operadores a presionar a la oposición cuando ésta deja correr algunas sospechas o hace menciones a la búsqueda de una gestión más transparente. Si hay algo que lo desvela, es que su nombre esté vinculado a denuncias de corrupción. Un denunciador serial como fue él desde su banca en el Concejo Deliberante sabe que las denuncias son fáciles de montar y que el prestigio es difícil de recuperar; él mismo suele decir “de mí podrán decir cualquier cosa, NUNCA que soy CHORRO”.
Lo cierto es que hoy para Pulti, a quien le gusta victimizarse como política para lograr adhesión, el denarvaísmo por tal cosa, el FAP y la UCR por otra, los kirchneristas porque sí, los empresarios también y los medios porque buscamos el escándalo y el sensacionalismo, parece que es más fácil “echarle la culpa a RÍO”.
Hoy, a pocos días del primer turno electoral, habrá que ver si Pulti es víctima de una conspiración planetaria en su contra o si solo él, Gustavo Arnaldo Pulti, es víctima de su impericia.
Hasta la Columna de Miércoles que viene, 31 de julio, a tan solo 11 días de la única verdad que es la verdad de las urnas.






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