En la provincia miden a Máximo, Alicia y a Peralta, lo incluyen como candidato del Frente para la Victoria

En la provincia miden a Máximo, Alicia y a Peralta, lo incluyen como candidato del Frente para la Victoria

Una vez más los teléfonos suenan en los domicilios de los santacruceños y particularmente en los de Río Gallegos, midiendo las potencialidades de dos candidatos “todo tiempo”: Máximo y su tía, Alicia Kirchner. El objetivo de la muestra está claramente expresado al escuchar todas las preguntas, la mayoría focalizadas en comparar las diferencias (+/-) que hay entre otros potenciales candidatos y el hijo de la presidenta. Un dato curioso: a Peralta lo incluyen como candidato de FPV.

En Río Gallegos, como hace tiempo, se vienen realizando encuestas telefónicas, que junto a las llamadas de campañas de algunos candidatos, saturan al votante a tal punto que generan un rechazo categórico y en muchos casos (y cada vez más) los abonados terminan cortando la llamada antes de iniciar la muestra y cuando el automático reintenta la comunicación, vuelven a cortar. Este fenómeno es consecuencia del hartazgo que tiene la comunidad, por la transformación de este elemento (en algún momento) sociológicamente efectivo y que hoy se ha transformado en una mera herramienta de propaganda política.

La encuesta que está circulando en estos días, tiene dos particularidades muy marcadas: medir a Máximo y a Alicia Kirchner e integrar al gobernador Daniel Peralta, como candidato del FPV.

Los ejes de la encuesta son más que claros. En principio piden opinión sobre la gestión del intendente de Río Gallegos, Raúl Cantín, un hombre que apoyó Máximo desde el 2011 y produjo una debacle administrativa de tal magnitud que hoy pone al municipio en manos radicales y paralelamente, medir la gestión del gobernador Daniel Peralta.

Posteriormente, una vez evaluada las dos principales gestiones la encuesta apunta a relevar las preferencias: Municipio: Cantín/ Máximo y en provincia: Peralta/Alicia, desgranan una serie de opciones que se repiten en varias oportunidades, reiterando algunos apellidos y sumando otros, pero en general midiendo, a los demás, con respecto a sus dos candidatos principales: Máximo y Alicia.

Para la municipalidad hay una primera pregunta que solo contrasta el voto que hipotéticamente tendrían: Héctor Roquel (UCR) y Máximo Kirchner (FPV.

En las sucesivas, a Máximo se lo mide con candidatos como, Pablo Fadul (UCR), Roberto Giubetich (UCR), Daniel Álvarez (FPV), Mauricio Gomez (FPV), Gabriela Mestelán (E.C), Mario Garrido (PJ), Pablo Grasso (FPV), Raúl Cantín (FPV) y Francisco Anglesio (FPV).

Para gobernadores miden a: Alicia Kirchner (FPV), Javier Belloni (FPV), Eduardo Costa (UCR), Ariel Ivovich y Omar Latini (PO). En este último caso, excluye al gobernador Peralta que solo lo miden en un mano a mano con Alicia; esto quiere decir que la encuesta está orientada a definir potencialidades de la interna partidaria y no, en realidad, las preferencias del electorado, con respecto al que llegará a la gobernación, entre el oficialismo y la oposición.

El cierre de la encuesta lo hace una pregunta sin opciones; consulta ¿A quien votó como presidente en las últimas elecciones?, pero en vez de dar opciones limita al encuestado a que responda: “pulse 1 si votó a CFK y 2 si no la votó”.

Una vez más, el FPV trata de pulsar la opinión pública para saber cuáles son las reales posibilidades que tiene Máximo Kirchner de candidatearse como Intendente de esta capital y Alicia, como Gobernadora en las elecciones de octubre.

Máximo en el laboratorio

La realidad le ha mostrado a las consultoras, que en Río Gallegos particularmente Máximo no trepa más allá del 6/8% en las preferencias y tiene un grado de desconocimiento como candidato político que ronda el 97% entre la gente y más aún en el interior provincial. El conocimiento de la gente sobre Máximo, está relacionado directamente en función de ser familiar directo de Néstor y Cristina, pero es nulo el conocimiento en Santa Cruz, por su acción política.

Virtualmente, en el espectro político de Santa Cruz, Máximo “no existe” y Alicia nunca ha sido una concentradora de votos en las preferencias de los santacruceños. Si bien se le reconoce una trayectoria de trabajo y buena gestión al frente de la Salud provincial, en épocas de su hermano como gobernador, cada vez que Alicia fue a una disputa electoral para el gobierno en esta provincia, fracasó.

Otras encuestas anteriores, han demostrado que no han podido revertir esta tendencia y por ese motivo, a Alicia la miden con Javier Belloni y con Peralta, los (hasta ahora) candidatos más fuertes para jugar en octubre, encabezando distintos sublemas.

Peralta, de las encuestas que ha encargado, sabe que está al menos entre 6 y 8 puntos por debajo de Eduardo Costa (UCR)(38 a 28%, estimativamente), por lo tanto, la única forma de emparejar el voto del radical, es sumando los de Alicia, que pueden andar entre un 8 y 10% de votos. Esto es, en teoría, porque en la práctica el FPV no quiere dejar en manos de Peralta un nuevo triunfo. Pero en esta circunstancias, el propio kirchnerismo sigue preso de la falta de cuadros y de candidatos potables, cayendo (una vez más) a respaldarse en el caudal de votos propios que pueda acarrear el actual gobernador.

Por su parte, Máximo, es prácticamente imposible que pueda ganar la municipalidad de Río Gallegos, luego de haber apoyado a Raúl Cantín, quien por este momento tiene una situación de anarquía evidente en la comuna, sufre un paro de dos meses que no puede resolver, no tiene fondos para responder a un magro 15% que acordó con los trabajadores y los vecinos de la ciudad, tapados de basura, sin pagar impuestos ni reclamar servicios, se encuentran en un estado de bronca permanente que aleja día a día las posibilidades del FPV de quedarse un periodo más con la municipalidad local y mucho menos, si el candidato es Máximo, alguien que aparece como político por casualidad o conveniencia, solo por acarrear a cuesta un apellido y que en Río Gallegos, no se lo conoce, precisamente, por ser un trabajador o un intelectual que haya hecho algún aporte a la cultura o a la industria. Esa imagen negativa de Máximo, no es posible revertirla hasta hoy y cada encuesta le demuestra al FPV que sus posibilidades de retener la principal ciudad de la provincia, está cada vez más lejos. (Agencia OPI Santa Cruz)

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