La Provincia por ahora no autoriza la gastronomía y el deporte: “Hoy no son posible”

La Provincia por ahora no autoriza la gastronomía y el deporte: “Hoy no son posible”

En una entrevista exclusiva con LA CAPITAL, el jefe de gabinete bonaerense Carlos Bianco recalcó que Mar del Plata se encuentra en fase 4 y por el momento no habilitarán la apertura de locales gastronómicos ni deportes individuales. "Es un argumento sanitario no es un capricho", explica. Y le pide paciencia a surfistas y corredores: "Hay que esperar que pase lo peor". Además afirmó que en la ciudad "la pandemia está contenida pero el virus circula".

Por Hernán Kloosterman

La posibilidad de que los establecimientos gastronómicos puedan sentar a clientes en sus mesas deberá esperar en Mar del Plata. En medio de los constantes reclamos de los empresarios del sector y luego de que el municipio insistiera con el pedido de habilitación, el gobierno provincial fue contundente: la ciudad está en fase 4 y, por ahora, la gastronomía y los deportes individuales no se habilitan.

Lo dejó en claro el jefe de Gabinete de Ministros de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, en una entrevista exclusiva con LA CAPITAL. “Es un argumento sanitario, no es un capricho”, argumentó.

El funcionario, mano derecha de Axel Kicillof, evaluó la situación de Mar del Plata y si bien consideró que los contagios están contenidos, afirmó que el virus “circula socialmente en la ciudad”.

Además, destacó la asistencia financiera de la Provincia, valoró el trabajo conjunto con Guillermo Montenegro y no ocultó las diferencias con el jefe de Gobierno de Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

– ¿Cómo evalúan la situación de Mar del Plata?

– Lo que vemos de Mar del Plata es que es la única ciudad por fuera del AMBA mayor a los 500 mil habitantes. Si bien ha habido casos, han sido puntuales y está relativamente contenida la pandemia y justamente por eso hemos, en conjunto con el intendente, avanzado en habilitar la grandísima mayoría de las actividades comerciales y productivas. Estamos trabajando bien. La Provincia le está dando una asistencia financiera importante al distrito porque sabemos que está en condiciones financieras muy complejas. Más allá de la coparticipación, se le han dado más de 170 millones de pesos a Mar del Plata desde que empezó el año. Son aportes extraordinarios porque sino el municipio no podría pagar sus salarios. Además, estamos ejecutando obras y otras tantas están en proceso licitatorio. Tenemos una buena relación, estamos trabajando de manera correcta con el intendente así que vemos con mucho cuidado lo que está sucediendo, pero por suerte está contenida la pandemia y esperamos que continúe así.

– Hay un reclamo fuerte de los gastronómicos para reabrir. ¿Es posible en el corto plazo?

– El distrito hoy está en Fase 4 y ese tipo de actividades no está permitida así que hoy no son posible. Si bien está contenida la pandemia, sigue habiendo casos. Está el ejemplo de Necochea u Olavarría donde no estaban permitidos los restoranes y por un caso, en una reunión social se multiplicó por 20 rápidamente. Imaginen si hubiesen estado permitidos los restaurantes y algunas de esas personas iba a comer y contagiaba a los de la mesa de al lado. Se multiplicaba el contagio por 60 o 70. Por eso, el criterio que se estableció es permitir ese tipo de actividades solamente en los distritos que no tengan casos en los 21 días, para asegurar que no hay circulación del virus en el distrito. Es un argumento sanitario no es un capricho. Algunos piensan que uno lo hace porque quiere perjudicar o beneficiar algún distrito. Es una decisión trabajada y estudiada por los profesionales y un comité de expertos.

Carlos Bianco junto al gobernador Axel Kicillof.

– ¿Los deportes individuales están en la misma situación?

– Es exactamente los mismo.

– ¿Los 21 días sin casos no incluyen a los repatriados?

– Lo estamos analizando con cada uno de los intendentes que lo plantee. Pero no es que en los últimos 21 ha habido un solo caso en Mar del Plata: hubo varios. Si fuese un solo caso, y se demuestra que fue alguien que vino de afuera y se aisló, es otra historia. Pero insisto: en Mar del Plata si bien está contenido el número de contagios, han habido varios casos en los últimos días lo que nos da la pauta que el virus está circulando socialmente en Mar del Plata.

– ¿Más allá de la ayuda anunciada, se evalúa un aporte extra para aquellas actividades que no pueden volver?

– Estamos trabajando en la implementación en el territorio provincial de los múltiples instrumentos que se definieron a nivel nacional. Hemos prorrogado vencimientos de ARBA para que no pese en los bolsillos de los contribuyentes, hay lineas de créditos con plazos extendidos y tasas subsidiadas. Hay una plétora de instrumentos disponibles para todos aquellos que no pueden reabrir la actividad.

– ¿Qué le dice a los marplatenses que están ansiosos por hacer actividades ?

– Que sean muy responsables. Que tienen un gobierno bonaerense trabajando para todos y que nosotros también venimos trabajando de manera responsable y coordinada con el intendente. Todos estamos en una situación en la que nadie preferiría estar y en este marco hay que cumplir y acatar las normativas nacionales, provinciales y municipales. Si todos seguimos ese patrón de comportamiento vamos a minimizar los impactos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia. Hemos ido habilitando actividades productivas y comerciales y en aquellos distritos que lo ameritan, los de fase 5, algunas actividades sociales y deportivas. Les pido a los marplatenses que sepan entender esto y que si alguno quiere ir a correr por la rambla o a hacer surf, que espere un poquito que pase lo peor de la pandemia y que después lo va a poder hacer tranquilamente. El problema es que por ponerse ansioso y salir a hacer alguna de esas actividades después terminen contagiando a un familiar y lamentando una vida.

“Les pido a los marplatenses que sepan entender y que si alguno quiere ir a correr por la rambla o a hacer surf, que espere un poquito que pase lo peor de la pandemia”.

 

– ¿Cómo se convive con la sensación de que en cualquier momento puede haber una disparada brusca de los casos?

– Trabajando desde la mañana muy temprano hasta la noche muy tarde, tratando de solucionar todos los temas. En mi caso, como jefe de gabinete tengo que estar un poco al tanto de todas las temáticas pero hoy la centralidad la tiene el control de la pandemia, las cuestiones sanitarias, el reforzamiento del sistema de salud y establecer los paliativos que corresponden en materia económica y social porque no es sólo una crisis sanitaria. Es una crisis sanitaria que ha derivado en una crisis económica y social. Ninguno está contento con lo que pasa. Ninguno se enamoró de un proceso como la cuarentena ni mucho menos. Lo estamos padeciendo todos. Estamos fuera de la normalidad. Todos somos conscientes de que esto no es normal. Lo estamos haciendo lo más llevadero posible mejorando en la medida de lo posible las condiciones de todos. No se lleva la situación con miedo pero sí con mucha responsabilidad y cuidado.

 

Carlos Bianco, jefe de Gabinete bonaerense.

– ¿Cuándo creés que se pueda empezar a abordar una agenda pospandemia?

– La agenda pospandemia se va a implementar en la pospandemia. Se viene pensando en esa agenda y estamos trabajando en varios proyectos para cuando eso suceda que tiene que ver con el fortalecimiento del sistema productivo, de la obra pública. Estamos convencidos de que va a ser necesaria una fuerte intervención del estado para sacar a la sociedad y a la economía del colapso en que está siendo sometida justamente por este problema sanitario. Estamos trabajando en ese plan pero lo vamos a poder implementar cuando pase por lo menos la parte más gruesa de la curva de contagios.

“Ninguno se enamoró de un proceso como la cuarentena ni mucho menos. Lo estamos padeciendo todos. Estamos fuera de la normalidad”.

– ¿Se viene un escenario muy complejo?

– La Argentina en general y la Provincia en particular viene padeciendo un escenario económico muy complejo desde hace tres o cuatro años. Me animo a poner un momento que fue en el que más se empezó a sentir la crisis que fue marzo de 2018. Fue cuando Argentina entró en un virtual default y el Gobierno tuvo que ir al FMI. Obviamente, todavía no habíamos podido despegar de ese momento pero la pandemia ha empeorado todo.

– Las diferencias de criterios con la Ciudad, y con Larreta, ¿se han acentuando? ¿Son lógicas por la situación?

– Son situaciones muy disímiles. No es que se hayan ido acentuando, de hecho lo estamos hablando con los funcionarios, expresamos nuestra preocupación por algunas actividades que se han permitido en la Ciudad que han aumentado mucho la circulación y uno dirá: ‘Es problema de los porteños’. Pero no. La persona que salió a correr por los bosques de Palermo se habrá cruzado con mil personas y si se contagió, ni siquiera se puede hacer el contacto epidemiológico. Y se contagió y al otro día va a un negocio donde probablemente trabaja un bonaerense. La situación es peligrosa desde ese punto de vista. Hablamos permanentemente con ellos, y se lo dijimos en esos términos. Por eso no tengo problema en decirlo públicamente. Es un debate que estamos teniendo en buenos términos, trabajando de manera coordinada. Pero sí, nos preocupa.

“Tenemos una buena relación y estamos trabajando de manera correcta con el intendente. Vemos con mucho cuidado lo que está sucediendo pero por suerte está contenida la pandemia”.

– ¿Hay temor de que la situación se extienda más de lo previsto?

– Tampoco había ninguna precisión respecto de cuánto iba a durar esto. No es que veíamos que iba durar dos meses. Nadie sabía, había muchas especulaciones. Todavía todos somos muy ignorantes sobre el comportamiento del virus. A uno le hubiese gustado que ya hubiese pasado todo esto. Ojalá termine lo antes posible. Ojalá tenga un impacto menor y controlado, pero no lo sabemos. Vamos a seguir trabajando con mucha responsabilidad y cuidado analizando la perspectiva, primero y principalmente desde el punto de vista sanitario. La instrucción del gobernador es la de salvar las vidas, analizando los impactos económicos y sociales y poniendo en funcionamiento todos los instrumentos para que los impactos sean los menores posibles.

– ¿Es el mayor desafío que les presentó la política?

– Creo que para todo el mundo. Ningún gobierno del mundo estaba preparado para eso. Pero no hay que apechugar, hay que trabajar mucho como estamos haciendo de la mañana a la noche, con mucha responsabilidad y cuidado. De esta, salimos todos juntos.

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