La Presidenta suspendió sus actividades

Como de costumbre, el arribo de la presidenta Cristina Kirchner a Buenos Aires después de pasar el fin de semana en El Calafate, Santa Cruz, se esperaba para el domingo a última hora de la tarde. El retraso sumado a la suspensión de la agenda oficial que tenía prevista para ayer en la Casa de Gobierno volvió a encender las luces de alarma.

Las versiones estuvieron a la orden del día. La voz oficial, sin embargo, fue la del vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, quien se limitó a explicar que la Presidenta postergó el viaje y reprogramó la agenda del día por “temas privados”.

Nada agregaron ni tampoco aclararon las explicaciones oficiales. A esa hora las versiones iban desde el estado de salud presidencial, tras el antecedente cercano de que tuvo que dejar la Casa Rosada por una descompensación, hasta que se quedó en la residencia familiar monitoreando lo que sucedía con los pre candidatos porteños y afinando el lápiz con sus colaboradores para decidir una estrategia electoral.

Lo concreto fue que Cristina suspendió las reuniones que tenía programadas ayer con la Uocra y los gobernadores Jorge Capitanich y Gerardo Zamora. Y reprogramó para hoy a las 19:30, la que tenía con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

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