Los hombres de negocios consideraron que los actuales problemas con los sindicatos son más manejables.
La comida se sirvió en el marco de la 15 Conferencia Industrial que se llevará a cabo hasta hoy en el Hotel Sheraton de Pilar, y a la mesa estuvieron invitados los ex ministros de Economía Roberto Lavagna y Miguel Peirano, el titular de Fiat, Cristiano Rattazzi y el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren.
Fuentes empresarias incluso deslizaron el rumor, con alta preocupación, de que el gobierno tendría pensado incorporar a sus equipos de trabajo a la líder piquetera Milagros Sala.
En declaraciones a periodistas, el presidente de la UIA, Héctor Méndez, consideró que "la conflictividad existente en el país es más social que sindical. No tenemos grandes conflictos sindicales, la política a veces está mucho más metida", explicó Méndez en una obvia alusión al conflicto de Kraft, donde existe un divorcio entre la comisión interna, conducida por dirigentes de izquierda, y la conducción del gremio a nivel nacional.
Méndez agregó que al conflicto sindical "no le tengo miedo" pero dejó abiertas dudas en lo referido a lo social, al señalar que "es el terreno más resbaladizo".
La presencia de Rocca y Pagani, también titular de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) implica una fuerte señal al gobierno, que en esta oportunidad decidió retirar todo tipo de respaldo al encuentro de la central fabril debido al creciente clima de tensión.
La única figura importante relacionada con el kirchnerismo a nivel institucional, el gobernador Daniel Scioli, se bajó de la ceremonia de apertura.






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