Con precisiones en el calendario, inició la cuenta regresiva

Con precisiones en el calendario, inició la cuenta regresiva
Los electores jujeño tendrán que marcar en el almanaque los días 11 de agosto y 27 de octubre próximos, siguiendo al pie de la letra las disposiciones del Decreto 501/2013, publicado oportunamente en el Boletín Oficial, para elegir a sus representantes en la Cámara Baja del Congreso de la Nación.

Cabe recordar, que por Ley Nº 26.571 se estableció que las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias tendrán lugar el segundo domingo de agosto del año en que se celebren las elecciones nacionales. El Código Electoral Nacional establece que las elecciones nacionales tendrán lugar el cuarto domingo de octubre inmediato anterior a la finalización de los mandatos.

El decreto de referencia, rubricado por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; consigna que este año finalizan los mandatos de la mitad de los miembros de la Cámara de Diputados y los senadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y de las provincias del Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. En este marco, a Jujuy le corresponde elegir 3 diputados nacionales titulares e igual número de suplentes.

Así las cosas, se abrirán en breve espacios para debatir aspectos que hacen a la autoestima nacional, las expectativas a futuro y las necesidades de inclusión de gran parte de los segmentos sociales, a las claras un desafío complejo y demandante para quienes se planten en la arena electoral.

Llegará un tiempo en que se desarrollará un ajedrecístico juego de valoraciones ideológicas, en el que los partidos políticos y sus respectivas alianzas tendrán que saber comunicar, sin margen para el error, su espacio de pertenencia para ganar algunos peldaños.

Sin embargo y pese a lo expuesto anteriormente, algunos dirán (con justa razón) que es difícil imaginar escenarios electorales futuros, únicamente sobre la base de recientes antecedentes. Es cierto. Pero lo que también es cierto, es que los tiempos rumbo agosto y octubre se acortan raudamente y las definiciones sobre posibles postulaciones empiezan a configurarse desde cualquier arista posible.

Más allá de probables nombres, el PJ local y como el gobierno provincial encontraron en la conducción nacional, una base de sustentación y posicionamiento que no están dispuestos a abandonar. Y no sólo por una razón de especulación electoral, sino porque pueden mostrar gestión y resultados. En consecuencia, las fuerzas de oposición deberán exponer no sólo sus propuestas a los jujeños, sino también las razones por las cuales es necesario abandonar el lugar de privilegio e instalación que los “compañeros” tienen a nivel nacional. A simple vista, una tarea nada sencilla, pues por estos días se muestran enfrascados en el discurso confrontativo, crítico, dejando de lado los réditos que les podría reportar una campaña propositiva. Desde ya tienen para criticar desde lo que debería ser una noble vocación constructiva, pero sin duda alguna más tienen por proponer desde el compromiso y la seriedad.

Semanas intensas la que se avecinan. Es inminente el arribo de días dominados por la abundancia de expedientes que se sustancian en el seno judicial, el cruce de interpretaciones de términos legales según conveniencias; los preparativos para poner primera y comenzar a transitar la campaña proselitista; y las oportunistas movidas políticas para acceder a espacios que permitan un posicionamiento expectante ante la consideración pública.

Si bien aún no hay nombres instalados en la vidriera, se puede ver insistentes presencias mediáticas, como Guillermo Snopek, Mario Fiad y María Eugenia Bernal, por nombrar sólo algunos, que en el juego del descarte asoman como potenciales candidatos a los escaños nacionales. Sin embargo, de intenciones políticas hasta aquí poco y nada se pudo palpar, tema no menor, puesto que un electorado maduro sabe que en nombres y símbolos se puede acunar la esperanza de vivir en una ciudad mejor, pero consciente al mismo tiempo de que las respuestas a sus necesidades cotidianas las encontrará, o por lo menos las puede buscar, casi exclusivamente en una plataforma electoral seria, equilibrada, racional, ejecutable y sustentable.

Habrá que seguir esperando (algo de tiempo hay) para acceder a cuestiones programáticas. Hasta aquí los escasos mensajes se ocupan de repasar la historia reciente en particular, mucho revisionismo, abundantes arengas macroestructurales y de enfoque global, que lejos están de ser propuestas concretas y más especificas de la vida cotidiana de la gente. Habrá que renovar la paciencia y aguardar para escuchar proyectos de pequeña escala, sabiendo que la gente demanda ideas palpables y reales, antes que discursos generales.

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