Aunque los precios argentinos volvieron a abaratarse en dólares frente a la región, el país sigue siendo más caro que otros mercados en casi la mitad de los alimentos relevados y en el 7 de cada 10 en bienes durables, indumentaria y calzado. Un trabajador industrial necesita 20 salarios para comprar un auto, frente a 16 en Chile y 6 en Estados Unidos.
Por
Eugenia Rodríguez
En un contexto de ajuste, apertura desregulada y fuerte deterioro del poder de compra de los ingresos, una comparación con países de la región y del mundo reveló que nuestro país resulta más caro en materia de alimentos y bebidas (precios al consumidor final) en el 50% de los casos analizados. Un informe privado que comparó valores de bienes y servicios locales volvió a dejar en evidencia una fuerte distorsión: el país sigue siendo estructuralmente caro en varios rubros clave.
El relevamiento que contrastó precios de alimentos, servicios, indumentaria y bienes de consumo con economías como Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur, evidenció que nuestro país a su vez aparece como más caro en 7 de cada 10 casos relevados para bienes durables, indumentaria y calzado. Por ejemplo, para comprar un automóvil, un trabajador industrial argentino necesita unos 20 salarios, frente a 16 en Chile y apenas 6 en Estados Unidos.
En ese panorama, el resultado expone una de las principales tensiones del actual esquema económico: mientras el oficialismo aseguraba que la apertura y el ajuste ordenarían los precios, el costo de vida en dólares se mantiene elevado para las familias, con amplia distancia sobre todo de los países de la región.
Argentina versus el mundo
Después de siete meses consecutivos de encarecimiento, nuestro país volvió a abaratarse en dólares frente al resto de América Latina. En junio, los precios medidos en moneda estadounidense cayeron 2%, mientras que en pesos aumentaron 1,9% y el dólar oficial subió 3,8%, según el Índice Mensual de Precios Relativos que mide el centro Fundar. Como la cotización del dólar avanzó por encima de la inflación, el país redujo sus precios relativos y quedó nuevamente por debajo del promedio regional.
El movimiento, sin embargo, no alcanza para hablar de una Argentina uniformemente barata. El país todavía tiene precios superiores al promedio latinoamericano los grandes rubros relevados por el centro de estudios: “Argentina tiene las comunicaciones, la indumentaria y los restaurantes más caros de América Latina”, señalaron los especialistas.
Por su parte, un relevamiento del IERAL-Fundación Mediterránea precisó que, en el caso de alimentos y bebidas, la comparación de precios al consumidor final sobre una canasta de diez productos mostró que en el 48% de los casos relevados, los precios locales resultaron más altos que los del resto de los países analizados. Sobre ello, Brasil presentó a agosto de este año precios más bajos que Argentina en 9 de los 10 productos evaluados. En los casos de Chile, México, Polonia y Corea del Sur, entre el 50% y el 70% de los bienes resultan más baratos que en Argentina, proporción que se eleva al 90% cuando la comparación se realiza con China. En contraste, en países como Estados Unidos, Australia y Francia, entre el 80% y el 100% de los precios se ubican por encima de los niveles observados en nuestro país.
El relevamiento contrastó precios de bienes y servicios con los de economías de la región -como Brasil y Chile- y también con México y Estados Unidos, además de países europeos, asiáticos y de Oceanía como Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur.
Dentro de la canasta alimentaria, los mayores cambios tuvieron que ver con el encarecimiento relativo de papas (entre 14% y 35%), bebida gaseosa (entre 3% y 12%), cerveza (entre 4% y 13%) y arroz blanco (entre 7% y 17%), mientras que los huevos han tenido una disminución relativa en sus precios (entre 3% y 7%), junto al agua mineral (entre 0% y 5%), con respecto a los demás países.
El mayor desfasaje aparece en bienes durables, indumentaria y calzado, donde Argentina se consolida como uno de los países más caros de la comparación. En el 74% de los casos relevados, los precios locales superan a los internacionales. “Autos, motos, electrónicos del hogar, indumentaria y calzados muestran precios sistemáticamente más caros a los del resto de los países incluidos en la comparación”, señaló el informe elaborado por los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna del IERAL, una situación que impacta de lleno en el acceso al consumo de los hogares, en un contexto de caída del poder adquisitivo.
La comparación de servicios personales y familiares también dejó resultados dispares. Argentina resultó más cara en el 38% de los casos analizados, con fuertes diferencias según el país de referencia. Frente a Brasil, los precios locales superan a los de la nación vecina en el 90% de los ítems relevados, mientras que la brecha se reduce frente a China (80%) y a Chile (60%). Comparado a mayo del 2026, especificaron que “algunos servicios como las expensas y la cuota escolar han exhibido aumentos relativos en un rango del 12%-14% y 5%-18%, respectivamente”.
El informe incorporó en su última edición una comparación del poder adquisitivo del salario industrial formal de cada país. En ese sentido se destacó que, en cuanto a los bienes durables, para adquirir un automóvil, se necesitan 20 salarios industriales en Argentina, 16 salarios en Chile y 6 salarios en los EE.UU. Para comprar una moto de baja cilindrada, se necesitan 2,2 salarios industriales en Argentina, versus 1,4 salarios en USA. Y para adquirir un par de zapatillas, debe destinarse 7% de un salario industrial en Argentina, 4,7% en Chile y 1,8% en los EE.UU.
Ranking global
El documento al que accedió este medio calculó también la posición que ocupa Argentina en el ranking internacional de precios en dólares para un conjunto más amplio de bienes y servicios, tomando como referencia la base de datos de 100 países.
Los resultados confirmaron que “los productos más caros de Argentina a nivel global se concentran en el rubro indumentaria y calzado”. En vestido de marca internacional nuestro país ocupa el 2° puesto (segundo más caro del mundo), en zapatillas deportivas el 8° lugar, en agua mineral (1,5 litros) en el 13° lugar, en Jeans se ubicó en el 10º lugar y en barra de pan blanco (500 g) en el puesto número 21°. Por el contrario, entre los productos relativamente más baratos destacaron vino de gama media (89°) y cuota de gimnasio (76°).
Así, el dato de que Argentina se abarate en dólares no alcanza para hablar de una mejora en las condiciones de vida. La comparación internacional muestra que el país todavía sostiene precios elevados en bienes y servicios clave, mientras los salarios tienen una capacidad de compra muy inferior a la de otras economías. La clave, en definitiva, no está solamente en cuánto cuestan los productos en dólares, sino en cuántos salarios hacen falta para comprarlos y la evidencia puso uan vez más sobre la mesa la sostenida pérdida de capacidad de compra de los ingresos laborales en nuestro país.
Comentá la nota