El intendente radical de San Isidro, Gustavo Posse, habría clausurado por segunda vez una oficina móvil que pertenece al gobierno de Daniel Scioli y que está ubicada en la calle Leloir del distrito de la Primera Sección electoral, a metros del puerto.
Esta situación, además de representar un escándalo entre un municipio y el gobierno provincial, esconde una interna de “pago chico”. Es que el representante directo del sciolismo en San Isidro es Santiago Cafiero, nieto del ex gobernador bonaerense Antonio Cafiero, que ocupa la Subsecretaría de Industria, Comercio y Minería del Ministerio de Producción y arrastra un enfrentamiento de trincheras con el intendente.
Y pese a que la oficina móvil pertenecería a la Subsecretaría que encabeza Luis Abot, Cafiero se convirtió en el número dos del Ministerio de Producción que encabeza Martín Ferré, y por ende tiene incidencia en las decisiones de la cartera en su rol de virtual “viceministro”.
En ese sentido, cada vez que Posse verte alguna crítica, el gobierno de Scioli sale a responderle a través de su rival local. El mes pasado, luego de que el radical profundizara su postura de demostrarle al sciolismo que él tiene un plan contra la inseguridad, fue Cafiero el enviado a responder que “gobiernan San Isidro desde el '83 y fracasaron en todas las políticas de prevención”.
Esta vez, sin embargo, el round parece haberlo ganado el intendente: el tema llegó al Concejo Deliberante local, que tratará un proyecto que solicita a Scioli que “articule las acciones necesarias a fin de que el puerto de San Isidro, el territorio circundante y demás tierras costeras y ribereñas al Río de la Plata” de propiedad provincial sean cedidas al dominio de la comuna.





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