Polémica: Lafalla, contra los políticos enriquecidos

Polémica: Lafalla, contra los políticos enriquecidos
Arturo Lafalla gobernó entre 1995 y 1999. Su mirada crítica de la política actual sorprendió ayer. (Los Andes) Notas relacionadas
En una columna de opinión publicada ayer por Los Andes, el ex gobernador Arturo Lafalla hizo un fuerte llamado a sus pares políticos y les pidió que dejen de enriquecerse y que reivindiquen la actividad, además de solicitar acuerdos que trasciendan las meras gestiones.

El artículo titulado "¿Que se vayan todos? ¡No¡ ¡Pero así no va más!", se basó en los reclamos sociales generados con las diversas catástrofes ocurridas en el país y que podrían haberse evitado (citó la tragedia ferroviaria de Once y las inundaciones bonaerenses) y en la responsabilidad de los funcionarios, algunos muy criticados como la misma presidenta, Cristina Fernández, el gobernador Daniel Scioli o el jefe de Gobierno Mauricio Macri.

Y si bien consideró que el "que se vayan todos" sería "una tremenda tragedia para el país", señaló que es hora de que la clase política "reaccione en serio", para que la gente note que quienes ocupan un cargo entienden su indignación.

Por eso, Lafalla consideró fundamental formular acuerdos políticos de largo plazo, apelando a políticas de Estado, entre las que detalló la seguridad (recordó su propia inciativa de 1999, la que "hay que mejorar"), la modernización y reformas "con amplio consenso" para el agua y el suelo, entre otras.

"Dejar de enriquecerse"

Pero principalmente Lafalla apuntó a la conducta dirigencial local. "Hay que dejar de enriquecerse o parecer enriquecerse", señaló, aduciendo que "no pueden comprar bienes, como un canal de TV, quienes sólo muestran como antecedente económico su vinculación con el Estado".

También pidió que los políticos vivan "en las mismas casas de siempre", porque es inexplicable que "se pase de una casita a casonas en barrios privados". Incluso llamó a vacacionar en "los lugares de siempre" y no viajar a Miami "cuando antes sólo llegaban a San Luis".

"La gente piensa que estamos en política para mejorar nuestros ingresos", lanzó y destacó que el problema "es moral y político".

Y desafió a sus pares "a dejar la función pública" luego de un tiempo, para evitar que algunos pasen "hasta 30 años" en el Estado;y a "no elegir legisladores empleados o amigos", sino apuntar a militantes "con iniciativa, conocimientos, trabajo y prestigio fuera del Estado".

Repercusiones

La reaparición de Lafalla en la opinión pública con un tema tan candente tuvo sus repercusiones, aunque también hubo quienes optaron por no responder.

Entre los radicales que aceptaron el desafío (Alfredo Cornejo se excusó por falta de tiempo), estuvieron dos de los mayores exponentes de los últimos años, ambos ex gobernadores y casi seguros rivales en las legislativas de octubre, Julio Cobos y Roberto Iglesias.

"Políticas de Estado sí, reelecciones no", enfatizó Cobos, y ponderó los intentos de avanzar en políticas trascendentes, como el Plan Estratégico Vitivinícola, y consideró que "sería bueno generarlas en otros ámbitos, como las obras".

Además, Cobos apeló a la educación que "promovía la movilidad social, algo que se ha perdido", y criticó la falta de institucionalidad. "Las instituciones que funcionaban se perdieron y allí empezaron los parches. Hay que trabajar en eso".

Por su lado Iglesias también rescató las políticas a largo plazo. "Hacen falta acuerdos sobre temas como la seguridad" y destacó que "hace falta un quiebre en la política de hoy", criticando a la actual gestión nacional, porque "no hay debate, el estilo kirchnerista es el atropello".

Sin embargo Iglesias disintió con algunos cuestionamientos de Lafalla sobre la conducta individual. "Yo vivo en un barrio privado y eso no es algo ilícito o vergonzante", dijo, y resaltó: "Hay políticos buenos y malos, como en todos los ámbitos".

También opinaron los demócratas Luis Rosales y Omar De Marchi. Para el candidato a gobernador 2011 de los gansos, "el ?que se vayan todos' no fue una solución en 2001", entendiendo que la política se sobrepuso a las críticas. Pero para vindicar la actividad apeló a la "ejemplaridad" y utilizó el caso del Papa Francisco, porque "impactó el hecho de que hace lo que dice".

Rosales estuvo 15 años alejado de la política y desde su visión, "eso es bueno, porque se tiene otra impronta para ver los problemas". Sin embargo señaló que muchos de los problemas actuales "son los mismos de hace 15 años", por lo que "es necesario generar políticas de Estado que permitan soluciones a largo plazo".

De Marchi en tanto compartió "en un 100%" la posición de Lafalla, aunque le achacó al peronismo el rol principal. "El partido que actualmente gobierna es el mismo de Lafalla", por lo que la autocrítica del ex gobernador "necesita alguien que la ejecute", endilgándole esa responsabilidad al actual mandatario, Francisco Pérez.

Desde el justicialismo, el único que respondió al llamado fue el diputado nacional Omar Félix. Quedaron sin respuesta las consultas al presidente partidario Alejandro Abraham, el senador Adolfo Bermejo y el vicegobernador Carlos Ciurca.

Félix coincidió con Lafalla en que "no puede variar" la forma de vida del político y resaltó que eso se soluciona "con más democracia", porque "es la única forma de que los políticos sean valorados", ya que "si se trabaja bien, la misma sociedad los defiende".

También consideró que "faltan acuerdos y coraje para generarlos", pero sacó su propio ejemplo del proyecto de elección directa de los comisarios, por el cual ha recibido "críticas de la fuerza policial".

Finalmente, desde el Frente Amplio Progresista, el candidato a diputado nacional Alberto Montbrun opinó que "la dirigencia política está enquistada en una burocracia partidaria dejando afuera del sistema a millones de ciudadanos", por el egoísmo dirigencial.

Pero, como el resto de sus pares, el socialista reivindicó la política, la cual es "la actividad más noble, porque es la connivencia de la gestión, con los valores de la sociedad".

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