El plan "de apuro" para que Fayad vuelva a la UCR

El plan "de apuro" para que Fayad vuelva a la UCR
Sus amigos pidieron por él e hicieron gestiones con Cobos y Cornejo. Querían unificar ahora la lista de concejales de Capital y llamar a elecciones con un decreto "reservado" para sortear los plazos vencidos.
El penoso cáncer de mediastino que sufre el intendente de Capital Víctor Fayad y que él mismo ha promocionado, se ha transformado en una cuestión de Estado en la Ciudad y en un complejo crucigrama político para la UCR, que busca no ceder tan fácil a las presiones de aliados y seguidores del alcalde pero a la vez no bloqueará el regreso del dirigente que más ha ofendido, usado, y abusado de la mayoría de los referentes de su partido.

Desde "el padre Grassi de la política" dedicado a Cobos, hasta las “denuncias de corrupción” ampliamente difundidas en todo el país mediante el aparato K de medios contra el ex vice y candidato de la UCR por su famosa jubilación “de privilegio”, pasando por referencias barrabravas respecto de muchos dirigentes; Fayad se ha dado todos los gustos en materia de insultos políticos. Casi no hay radical más o menos conocido que no haya caído bajo el filo de sus agravios y descalificaciones.

El intenso cañoneo de estos años término con Fayad e Iglesias auto eyectados hacia el Partido Federal, perdiendo las elecciones contra la UCR por paliza y bajándose de los comicios de octubre. Pero la grave enfermedad del intendente ha cambiado el mapa. Ni Julio Cobos, ni el intendente de Godoy Cruz Alfredo Cornejo, ni el senador nacional Ernesto Sanz tienen la presencia de ánimo suficiente como para bloquearle al alcalde su deseo político. En este sentido, los amigos de Fayad como la diputada nacional Mariana Juri o el ex legislador provincial Sergio Bruni han avanzado sobre la dirigencia de la UCR pidiendo clemencia “por la salud del Viti”. Mariana Juri se lo dijo sin medias tintas a Cobos. El propio Fayad participó de las operaciones. Hizo de tripas corazón y los llamó a Ernesto Sanz y a Mario Abed, dos de los dirigentes a los que no ha insultado en público aunque Sanz es muy crítico del intendente en la vida partidaria, que es pública pero no tanto.

La idea central del alcalde es bien simple: repetir el esquema de 2009, que le permitan hacer una lista de concejales a su gusto y sí, votar el 27 de octubre en Capital la renovación del Concejo pero con sus candidatos no ya como el Partido Federal, sino como UCR. “Quiere pegarse a la boleta y poner los candidatos él” dijo una fuente partidaria.

Fayad ya hizo esto mismo en 2009. Consiguió en un congreso partidario durísimo que con el doble voto (de desempate) de César Biffi, que fue funcional a la estrategia, la UCR deshiciera una lista de concejales que se habían votado en una interna, para que el alcalde hiciese la suya, cosa que hizo. Fue raro, porque Biffi ha sido históricamente muy maltratado por Fayad. El legislador, según se supo, es otro de los que participa en las conversaciones de amnistía. En 2009 Fayad desdobló las elecciones y después se dedicó un tiempo a amenazar por teléfono a una ex edil que era candidata, Julia “Mummy” Ortega, a otros dirigentes opositores y a periodistas. La diferencia entre el Fayad de 2009 y el actual es que los votantes de Capital le pasaron la factura por sus ataques a Cobos y los arrinconaron en el tercer lugar de los comicios con un flaquísimo dígito de votos, y su enfermedad, que ha pasado a ser un asunto de interés político.

Los negociadores de Fayad que han enviado mensajes vía Sanz y Abed, y Juri; han hecho premoniciones poco esperanzadoras respecto del cáncer del que se está tratando el intendente, en las reuniones que han tenido con dirigentes de la UCR. Nadie sabe si lo han hecho con su venia, pero lo han utilizado al máximo. Presionaron muy fuerte con informes sobre su salud para que el cambio en la lista de concejales se hiciese ahora mismo y se convocase ya a las elecciones. Pero el plan chocó, por ahora, con algunos problemas: las elecciones de Capital no fueron convocadas y el plazo de presentación de listas para el 27 de octubre está vencido. Los operadores de Fayad han contrapropuesto a ello un par de argumentos: La ley Orgánica de Municipalidades que permite llamar a elecciones con treinta días de anticipación, y un decreto de número reservado que podría aparecer en cualquier momento, predatado (con una fecha anterior a su publicación) con la convocatoria electoral. Cuentan que el abogado capitalino Carlos Egües propuso esta solución, pero los dirigentes de la UCR la han rechazado porque el Código Electoral indica dos meses para el mismo trámite. No quieren enredarse en nada que parezca poco transparente.

Hay un detalle más: la UCR ya tiene una lista de concejales para la renovación de ediles de la capital. Fue consagrada en una interna donde hubo una mayoría cuyo principal candidato es el abogado y sindicalista de la Municipalidad Dugar Chappel, y una minoría que integra la nómina. Pero si nos atenemos a lo que pasó en 2009, que los afiliados del centenario partido ya hayan elegido una lista es nada más que un detalle.

Subsiste una cuestión central respecto del regreso del hijo pródigo al redil de los radicales. ¿Qué actitudes tomarán Cobos y Cornejo? Enfrentados a Fayad desde hace años, ninguno de los dos lo empujó a irse de la misma manera que no bloquearán su regreso. La enfermedad del intendente los sensibiliza. Sobre todo a Cobos. El ex gobernador y candidato de la UCR para los comicios de octubre no quiere aparecer ante la opinión pública como “el malo” de esta película. Lo mismo piensa Cornejo. Ambos van a flanquearle las puertas del regreso al jefe comunal capitalino, pero con menos apuro que el de los negociadores Juri y Bruni, que han atropellado con el apuro por la salud del intendente.

¿Cómo sigue? Si el radicalismo de la capital, una antigua cooperativa de negocios políticos y afines, logra convencer a Cobos y Cornejo de que aún hay tiempo para convocar a elecciones para octubre y hacer los cambios en la lista; puede que ocurra aunque los resquicios son pocos y muy angostos. De lo contrario, lo mismo va a ocurrir pero en marzo. El problema adicional para Cobos y Cornejo es cómo resolver la interna con sus aliados. ¿Quién le va a decir a Dugar Chapel que se baje de la lista, o a Fayad que lo acepte encabezando por encima de Mariana Juri, cuando días atrás los vecinos de capital fueron convocados por el propio intendente a votar “por el gobierno municipal o por el sindicalismo”?

Fayad no vuelve solo. Hay una buena cantidad de sus adláteres que no tendría lugar en la política si no es con la cobertura del intendente: Sergio Bruni, Roddy Suárez, Marcelo Rubio, Raúl Levrino, Carlos Di Pasquale, y varios más de los que han hecho de la Municipalidad de la capital una estructura clientelar, muy corrupta, e incapaz de colocarse a sí misma en función de los servicios a los vecinos.

La semana pasada, una usina de rumores no identificada hizo circular por todo Mendoza una versión muy morbosa sobre la salud de Fayad, al punto que hubo chequeos del gobierno, de la oposición, de los medios, y de varios dirigentes políticos; hasta que los médicos mandaron a decir “no pasa nada”. Esa ola de versiones se produjo en el mismo momento en que los allegados del intendente apuraban reuniones con dirigentes radicales… ¿Habrá sido casual? ¿O algún vivo le dio “una mano” a las casualidades? Nadie lo sabe. Pero en política, a veces, uno más uno también es dos.

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