Cómo el peronismo organizó la despedida del Indio tras la negativa de Milei

Cómo el peronismo organizó la despedida del Indio tras la negativa de Milei

La familia pidió primero por el Congreso, pero los libertarios le cerraron la puerta en la cara. Máximo Kirchner y Axel Kicillof coordinaron la ceremonia con la intendencia de Avellaneda. Las opciones que se descartaron.

 

Por Melisa Molina

Ante la negativa del Gobierno a garantizar un lugar seguro para que los miles de fanáticos y fanáticas del Indio Solari puedan despedir a su ídolo en paz, el peronismo dejó de lado sus diferencias y organizó el último adiós en la provincia de Buenos Aires. Lejos del Congreso y de la Casa Rosada, el funeral de uno de los referentes más importantes de la historia de la cultura argentina se realizó en el Polideportivo Gatica, en el corazón de Avellaneda. La elección se comunicó en la tarde del sábado, luego de varias horas de deliberación entre la familia Solari y su entorno con Máximo Kirchner, quien a su vez se comunicó personalmente con el gobernador Axel Kicillof y el intendente Jorge Ferraresi. La organización no fue tarea sencilla —se descartaron canchas de fútbol y Tecnópolis, que fue un ofrecimiento de última de la Rosada, cuando el asunto ya no estaba en sus manos—, pero contentó a las partes y derivó en una peregrinación popular sin incidentes, masiva y a la altura del mito.

Esos dolores dulces

Ante la negativa del gobierno de Milei de prestar el Congreso con la excusa de que no es “un lugar apto para el velorio”, por la cantidad de personas que lo querían ir a despedir, el peronismo se puso la situación al hombro. El diputado y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, era amigo de Solari y cercano a su familia. Por ese motivo, él estuvo con ellos desde que se enteró de la noticia del fallecimiento, y colaboró con la organización del velorio.

En un principio, la idea de los familiares del Indio y de Kirchner era que el evento se realizara en el Congreso. En ese lugar se realizó la despedida de otros líderes y referentes populares y, además, consideraban que, por su infraestructura, el espacio tenía distintas facilidades: está frente a una plaza, hay una rampa para que las personas puedan entrar y salir de manera sencilla, entre otras.

Sin embargo, el gobierno de Milei se negó. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue el encargado de transmitir la decisión. En un tuit escribió: “Ante la posibilidad de realizar su despedida en el Congreso, se efectuaron las consultas correspondientes con el Ministerio de Seguridad y las áreas técnicas competentes. Como resultado de esa evaluación, se concluyó que el Palacio Legislativo no reúne las condiciones de infraestructura, logística y seguridad necesarias para un evento de esta magnitud”.

Después de esa negativa, la idea era que el velorio se realizara en una cancha de fútbol y se evaluó la posibilidad de hacerlo en la de Racing, en Avellaneda. La familia pidió a Máximo que hiciera las gestiones necesarias para conseguirlo. Desde el peronismo, entonces, se comunicaron con las autoridades del club, cuyo presidente es el exjugador Diego Milito y el vicepresidente Hernán Lacunza, exministro de Economía de Mauricio Macri. Pero ellos se negaron.

Fue en ese momento que Máximo Kirchner decidió hacer algo que no hacía hace mucho tiempo: hablar por teléfono con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. La última vez que ambos tuvieron una comunicación fue cuando a Kirchner lo operaron a principios de mayo. Allí Kicillof le envió un mensaje.

Esta vez, sin embargo, hubo varios llamados. Durante ellos, el gobernador y el líder de La Cámpora acordaron que un buen lugar para llevar adelante el velorio de Solari podría ser el polideportivo Gatica. Fue por eso que Kirchner también se comunicó con el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

En el pasado ambos organizaron numerosos actos en ese municipio, sobre todo en la campaña de las elecciones legislativas de 2017, cuando la expresidenta CFK usó el estadio de Racing y el polideportivo de Arsenal de Sarandí para dos de los eventos más importantes de su campaña con Unidad Ciudadana.

Cerca del municipio celebraron el diálogo con Kirchner, destacaron las gestiones de Kicillof y la organización del gobierno provincial y añadieron: “Iba a ser en el Congreso o en Racing, pero cuando nadie quiere, Avellaneda pone lo que hay que poner”. Kicillof, en tanto, fue a despedirse en persona de Solari y en diálogo con la prensa aseguró: “Estoy compungido. Me considero un ricotero más”, y finalizó: ”Estar en el lugar donde está el cajón, la verdad que fue algo muy fuerte. Es parte de la banda sonora de mi vida“.

Tipos que huelen a tigre

Desde el gobierno nacional, cuando vieron la multitud y la fila interminable que se dirigió hacia Avellaneda para despedir al Indio, trataron de salir a cubrirse. “Anteayer estuvimos tratando de comunicarnos con la familia. Pudimos hablar con gente muy cercana que estaba con ellos y nos contestaron muy amablemente que finalmente lo iban a hacer en Provincia”, aseguraron desde Casa Rosada en diálogo con este diario.

En esa línea, puntualizaron que “les hicieron saber por todos los medios” que el predio de Tecnópolis “estaba a disposición si así lo deseaban”, y trataron de que Karina Milei no quede mal parada ante los miles y miles de fanáticos que, en la fila, también le dedicaban temas a Milei para insultarlo. “Todo fue por pedido de Karina --por lo de Tecnópolis--, sobre todo después de que nos ordenaron no hacerlo en el Congreso”, añadieron.

También dijeron que en esas negociaciones intervinieron el jefe de Gabinete Manuel Adorni, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el secretario de Cultura Leonardo Cifelli. Ni ellos tres ni Karina Milei lograron ofrecer al pueblo un lugar para despedir a su referente. La decisión de no hacerlo, sin embargo, la habían tomado desde el comienzo, cuando el día de la muerte de Solari en los pasillos de la Casa de Gobierno aseguraban que no se ocuparían del tema.

De hecho, el desprecio que La Libertad Avanza tiene por el fenómeno popular que genera Solari lo dejó en evidencia el videógrafo de Milei, Santiago Oría, que escribió en sus redes: “Tengo todos los discos de los Redondos. De adolescente era fanático. A partir del 2008 con la crisis de la 125, el kirchnerismo creó la grieta en la sociedad: un nivel de virulencia visceral y polarización que no existía. Los músicos tenían sus ideas e ideologías, pero la cosa no estaba partidizada, ni nadie estaba obligado a definirse por CFK. El kirchnerismo le hizo un inmenso daño al arte, la cultura y la posibilidad de disfrutarla todos en paz”.

A él se sumó el biógrafo de Milei, Nicolás Marquez, que escribió: “Reventó el empresario kirchnerista Carlos Solari. Gran mercader en la industria de la rebeldía, su producto jamás traspasó siquiera fronteras de países limítrofes ni innovó jamás. Fue en efecto un original comerciante de cabotaje que vendía subversión a las masas carentes de identidad. Sus letras promovieron la droga, el lumpenaje y el satanismo”.

La diputada nacional por el peronismo, Teresa García, se quejó por la negativa del gobierno de habilitar el Congreso para la despedida: “El presidente de la Cámara Baja, Martin Menem, dijo que no estaba garantizada la seguridad, cosa que es un absurdo”, aseguró.

Luego remarcó: “Hemos visto otras despedidas en la Cámara y se podía haber organizado, como se hizo en Villa Dominico”. Sin embargo, opinó: “Siento un alivio porque no hubiera sido coincidente la despedida del Indio con todo este pueblo en esa Cámara de Diputados que vota contra el mismo pueblo”. Y concluyó: “El gobierno demuestra, una vez más, el miedo que le tienen a las conductas populares”.

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