El rechazo a la renuncia de Néstor Kirchner al Partido Justicialista no sorprendió al peronismo disidente ni le sacó las ganas de competir en una posible interna en 2010 con el ex presidente. Por eso, el martes los principales dirigentes opositores buscarán unificar posturas de cara a los comicios de 2011.
La vuelta del ex presidente a la conducción del PJ, que será oficializada por Daniel Scioli y otros intengrantes del consejo del partido el lunes en Olivos, no inquietó a los disidentes. "El PJ hoy es una expresión berreta del kirchnerismo", suele repetir Solá. El ex gobernador bonaerense no da marcha atrás a su candidatura presidencial y con otras reglas de juego, que podrían ser creadas con una nueva reforma política en 2010, buscará dar pelea desde adentro del partido.
Por su parte, Francisco De Narváez da señales claras de que no quiere llegar a los próximos comicios por fuera del peronismo. "El Colorado hoy va a integrar el bloque Peronismo Federal y no el de PRO", explicaron en el entorno del diputado y agregaron que la intención del empresario es "reinvidicar su pertenencia al justicialismo". "No descarto nada", repite De Narváez, incluyendo en esta frase desde ser nuevamente candidato a gobernador bonaerense hasta competir en una interna presidencial contra Kirchner.
Quien tampoco cambió sus planes fue Eduardo Duhalde. El viejo caudillo de Lomas de Zamora comenzó con la adhesión de los disidentes a la Confederación de Agrupaciones Peronistas. El ex presidente no le teme a Kirchner y pidió a su tropa avanzar rápidamente en la afiliación. Por eso, los duhaldistas ya recorren el Conurbano en busca de adeptos. La ambición del ex presidente es reunir a un millón y medio de afiliados en la provincia de Buenos Aires, para luego poder disputarle la interna al kirchnerismo.










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